La decisión de más de 27 millones de peruanos hoy domingo 12 de abril de 2026 definirá el rumbo político del Perú frente a una de las jornadas más complejas de su historia democrática. Además de elegir al próximo presidente y vicepresidentes, la ciudadanía también votará por 60 senadores, 130 diputados y representantes ante el Parlamento Andino. Por primera vez en tres décadas, el país andino retorna al Congreso bicameral, una modificación institucional que reordena el reparto de poderes y exige un conocimiento detallado por parte del votante sobre sus opciones al momento de sufragar. En total, 35 candidaturas presidenciales —la cifra más alta que se haya presentado en Latinoamérica— disputan una elección atravesada por la fragmentación, el descrédito de los partidos y la incertidumbre sobre el resultado final.
La población electoral en el Perú ha experimentado un crecimiento notable en las últimas dos décadas. Desde las Elecciones Generales de 2006, el número de ciudadanos habilitados para votar se incrementó en un 65%, reflejando el dinamismo demográfico del país y el fortalecimiento de la participación ciudadana. Solo entre los comicios de 2021 y el cierre del padrón para las elecciones de 2026, el salto fue del 8%, alcanzando un récord de 27.325.432 votantes registrados según la resolución N° 0744-2025-JNE del Jurado Nacional de Elecciones.
Este padrón depurado y oficializado muestra una ligera mayoría femenina, con 13.781.106 mujeres (50,4%) frente a 13.544.326 hombres (49,6%). Lima destaca por su peso demográfico, incorporando 718.019 nuevos votantes jóvenes, lo que representa casi un tercio de todos los nuevos electores a nivel nacional. Tras la capital, sobresalen Piura (163.406), La Libertad (153.819), Cajamarca (122.286) y Cusco (110.015), regiones que en conjunto suman más del 50% de los nuevos sufragantes, evidenciando el protagonismo de la juventud y la diversidad regional en el proceso electoral peruano.
A pocas horas de una jornada clave para el país, el ambiente previo a las elecciones generales 2026 ya se empieza a sentir en uno de los puntos más emblemáticos de votación en Lima. La Universidad Nacional Mayor de San Marcos, conocida por su tradición histórica y académica, se prepara para recibir a miles de ciudadanos que ejercerán su derecho al voto; sin embargo, en medio de los preparativos, una situación ha llamado la atención y genera preocupación.
En la antesala de una de las jornadas más decisivas para el país, la atención no solo se concentra en los millones de ciudadanos que acudirán a las urnas, sino también en los movimientos de las principales autoridades. En este contexto, se confirmó que el presidente de la República, José María Balcázar, ya se encuentra en la ciudad de Chiclayo, donde cumplirá con su deber cívico en el marco de las elecciones generales 2026.
En la recta final de las Elecciones Generales 2026 en Perú, la atención se centra en Lima Metropolitana, donde diversos partidos han presentado a sus principales figuras para los comicios que renovarán el Congreso bicameral. Según información del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la capital del país reúne a la mayor cantidad de postulantes, reflejo de su peso electoral y político. La lista de candidatos al Senado y la Cámara de Diputados en Lima Metropolitana marca el pulso de la renovación política nacional.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha reiterado ante la proximidad de las Elecciones Generales 2026 que los ciudadanos pueden ingresar a la cabina de votación con una ayuda memoria. Esta herramienta personal busca facilitar el proceso de sufragio y reducir los errores durante el marcado de la cédula. La ONPE ha subrayado que portar una ayuda memoria no infringe ninguna norma electoral vigente y constituye un apoyo legítimo para quienes desean recordar sus decisiones en el momento de votar, según información publicada en su portal oficial y replicada por medios nacionales.
La complejidad de la cédula y la fragmentación de la política peruana reflejan un contexto de extrema volatilidad. Desde 2016, el país ha tenido nueve presidentes en apenas diez años —“una sucesión inusual, única en América Latina en tiempos de democracia”, situación derivada de destituciones, renuncias, graves impasses entre el Congreso y el Ejecutivo y escándalos de corrupción como Odebrecht.
Los candidatos presidenciales
1. Ronald Atencio (Alianza Venceremos)
2. Herbert Caller (Partido Patriótico del Perú)
3. Ricardo Belmont (Partido Cívico Obras)
4. Alex Gonzáles (Partido Demócrata Verde)
5. Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno)
6. Francisco Diez-Canseco (Partido Perú Acción)
7. Walter Chirinos Purizaga (Partido PRIN)
8. Paul Davis Jaimes Blanco (Partido Progresemos)
9. Carlos Espá (Partido Sí Creo)
10. Carlos Álvarez (Partido País Para Todos)
11. Fernando Olivera (Partido Frente de la Esperanza 2021)
12. Vladimir Cerrón (Partido Perú Libre)
13. Marisol Pérez Tello (Partido Primero La Gente)
14. Roberto Sánchez (Partido Juntos por el Perú)
15. José Luna Gálvez (Partido Podemos Perú)
16. Armando Massé (Partido Democrático Federal)
17. Álvaro Paz de la Barra (Partido Fe en el Perú)
18. Wolfgang Grozo (Partido Integridad Democrática)
19. Keiko Fujimori (Partido Fuerza Popular)
20. César Acuña (Partido Alianza Para el Progreso)
21. Yonhy Lescano (Partido Cooperación Popular)
22. Alfonso López Chau (Partido Ahora Nación)
23. Rafael Belaunde (Partido Libertad Popular)
24. Rosario Fernández (Partido Un Camino Diferente)
25. José Williams Zapata (Partido Avanza País)
26. Carlos Jaico Carranza (Partido Perú Moderno)
27. Mario Vizcarra (Partido Perú Primero)
28. Antonio Ortiz Villano (Partido Salvemos al Perú)
29. George Forsyth (Partido Somos Perú)
30. Enrique Valderrama (Partido Aprista Peruano)
31. Rafael López Aliaga (Partido Renovación Popular)
32. Charlie Carrasco Angeles (Partido Demócrata Unido Perú)
33. Fiorella Molinelli (Alianza Fuerza y Libertad)
34. Roberto Chiabra (Alianza Unidad Nacional)
35. Mesías Guevara (Partido Morado)
El padrón electoral triplica la oferta de anteriores comicios y supera cualquier antecedente en la región, obligando a los ciudadanos a enfrentarse a una elección de 198 autoridades nacionales en una sola jornada. Según la ONPE, el diseño de la cédula contempla exclusivamente fórmulas y nombres verificados de acuerdo al sorteo y a los registros oficiales.
La singularidad de estos comicios reside en la inédita cédula de sufragio: con un ancho mínimo de 42 centímetros y cinco columnas verticales diferenciadas, será la más grande empleada en el país, de acuerdo con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Cada sección corresponde a una elección distinta —presidencia, senadores nacionales, senadores regionales, diputados y Parlamento Andino— y, debido al elevado número de fuerzas políticas en contienda, incluye 37 organizaciones.
La posibilidad de marcar partidos distintos en cada columna refleja la adopción del llamado voto cruzado, mecanismo válido que potencia la independencia del votante en cada categoría. La ONPE instruye que el sufragio debe formularse únicamente con una cruz (+) o aspa (x) dentro del recuadro correspondiente; otros símbolos o marcas anulan el voto de esa columna.
La independencia entre secciones significa que un error —como una doble marca o un símbolo incorrecto— afecta solo al cargo asociado, sin invalidar el resto de la cédula. El voto blanco se produce si el recuadro queda vacío y la nulidad si hay dos partidos marcados. En las columnas legislativas, el voto preferencial permite inscribir el número de uno o dos candidatos siempre que sean del mismo partido; si se consignan en más de un recuadro, la preferencia queda anulada.
Según la información oficial proporcionada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), las mesas de sufragio para las elecciones generales abrirán a las 7:00 a.m. y permanecerán habilitadas hasta las 5:00 p.m. Este horario uniforme tiene como objetivo facilitar el acceso de todos los votantes y minimizar las aglomeraciones en los más de 10 mil locales habilitados en todo el país. La ONPE recomienda a la ciudadanía acudir con anticipación, llevar su Documento Nacional de Identidad (DNI) y seguir las indicaciones del personal electoral para asegurar una jornada ordenada y segura.
Por primera vez desde la reforma constitucional de 1992, los peruanos elegirán un Congreso bicameral: 60 senadores (30 nacionales y 30 regionales) y 130 diputados. El Senado ejercerá funciones de revisión, control constitucional, designación de altos funcionarios, representación nacional y territorial, y debate constitucional. La Cámara de Diputados legisla y fiscaliza desde la perspectiva regional, con representantes por distrito electoral.
El Senado no puede ser disuelto por el Ejecutivo, a diferencia de la Cámara de Diputados, lo que busca mayor estabilidad institucional y control mutuo. Su composición —30 elegidos por lista nacional y 30 por distritos regionales— busca equilibrar la representación territorial y poblacional. Esta reforma busca elevar el estándar del debate legislativo y frenar los excesos de mayorías circunstanciales.
El cumplimiento del voto es obligatorio. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) informó que la multa por no votar varía entre S/ 27,50 y S/ 110, dependiendo de la categoría socioeconómica del distrito de residencia. Si el ciudadano sorteado como miembro de mesa no cumple sus funciones, la sanción asciende a S/ 275,00. Estas penalidades se aplican de forma automática y el pago es requisito para trámites oficiales, incluidos pasaportes y servicios públicos.
La jornada estará regida por estrictas restricciones legales. Desde el viernes 10 de abril, rige la prohibición de reuniones políticas y manifestaciones públicas. Toda propaganda queda suspendida desde la madrugada del sábado 11 hasta el cierre de la votación; su transgresión puede generar penas de prisión de hasta dos años. La ‘ley seca’, en vigor desde las 8:00 del sábado 11 hasta el lunes 13, impide la venta de bebidas alcohólicas bajo amenaza de multas superiores a S/ 2.790 y cierre temporal de locales comerciales.
El día de la elección, entre las 7:00 y 17:00 horas, se prohíbe cualquier concentración a menos de 100 metros de los locales de votación. También está restringida la realización de espectáculos o eventos públicos y la difusión de encuestas desde el lunes 6 de abril, sancionada con multas de hasta S/ 550.000.
Para poder votar, los ciudadanos deben portar su Documento Nacional de Identidad (DNI) físico. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) autorizó excepcionalmente el uso de DNI vencido o amarillo (para los más jóvenes) solo para esta jornada, siempre que los datos sean legibles y permitan la identificación plena. Quedan excluidos los comprobantes de trámite, tickets o constancias, y cualquier DNI deteriorado en extremo habilita la negación del voto por parte de los miembros de mesa, formados especialmente para esta función por la ONPE.
En el exterior, la jornada electoral movilizará a más de 1,2 millones de ciudadanos peruanos empadronados en 114 oficinas consulares de los cinco continentes, según datos de la Cancillería peruana. La votación en el extranjero comenzó en la madrugada de hoy domingo 12 de abril (hora local en Nueva Zelanda) y progresa por husos horarios hasta concluir en América. No habrá votación en Venezuela, Israel, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Ucrania, aunque para los residentes en Ucrania se han habilitado locales en Polonia. Sólo se admite el DNI físico y vigente.
La logística del proceso incluye el traslado de 33 toneladas de materiales electorales en más de 4.000 cajas, así como el monitoreo en tiempo real mediante un centro de control operativo hasta el 13 de abril a las 19:00 horas. Representantes del Jurado Nacional de Elecciones estarán presentes en consulados clave para reforzar la transparencia y la seguridad del sufragio.
El reforzamiento de la seguridad involucra un despliegue sin precedentes de las Fuerzas Armadas: más de 100.000 efectivos de la Policía y el Ejército custodiarán locales, materiales y rutas logísticas. La Marina de Guerra ha asignado 5.700 efectivos para custodiar 521 locales en el litoral y ciudades estratégicas, empleando unidades como el B.A.P. “Paita” y la Fragata Misilera “Bolognesi”.
En paralelo, se han dispuesto 92.720 mesas de votación en 10.550 locales de todo el país y el extranjero. A la labor de los militares se suma la supervisión de 5.000 fiscalizadores del Jurado Nacional de Elecciones y 487 observadores internacionales —incluidas misiones de la Unión Europea y la OEA—, y la logística de manejo y resguardo de 453 toneladas de material electoral.
Al cierre de mesas (17:00 horas), inicia el conteo público de votos, en presencia de personeros, observadores y autoridades. La ONPE procesará los resultados oficiales en tiempo real en su web. Se espera que para la medianoche ya esté procesado el 60% de los votos presidenciales.
En paralelo, el Parlamento Andino, órgano deliberante de la Comunidad Andina, sumará representantes peruanos electos en distrito único nacional. Este organismo tiene la función de proponer y aprobar marcos normativos supranacionales, promover la integración regional y canalizar intereses nacionales frente a los gobiernos de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Los parlamentarios andinos —elegidos por sufragio universal— cumplen un periodo de cinco años.
La estructura del Parlamento Andino en Perú articula la representación con oficinas nacionales, el Congreso, el Ejecutivo, gobiernos regionales y órganos del sistema andino. Sus acciones se orientan al desarrollo subregional, democracia, garantía de derechos y políticas de integración.
La ONPE permite que los electores lleven una ayuda memoria escrita en papel a la cabina de votación, para recordar sus opciones en cada columna de la cédula. Esta herramienta es personal y debe ser destruida o retirada tras el voto. El uso de celulares o dispositivos electrónicos está prohibido en la cabina, así como compartir o exhibir la ayuda memoria.
La ONPE y el JNE insisten: la participación masiva es crucial para la legitimidad del proceso y la gobernabilidad futura. Se recomienda a los ciudadanos consultar previamente su local y mesa, llevar el DNI (vigente, vencido, azul, electrónico o amarillo para mayores de edad no actualizados) y practicar la marcación correcta de la cédula.
El despliegue de seguridad es total: más de 100,000 efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional resguardan locales y materiales electorales. La Marina de Guerra custodia 521 puntos estratégicos y el litoral, apoyada por unidades navales y aéreas.
La transparencia está garantizada por 5,000 fiscalizadores del JNE y 487 observadores internacionales (OEA, Unión Europea, entre otros). La ONPE custodiará el material electoral hasta la proclamación oficial de resultados. El escrutinio es público: personeros, fiscalizadores y ciudadanos pueden estar presentes en el conteo.
Las principales universidades y colegios del país han suspendido actividades presenciales para albergar mesas de votación, convirtiéndose en epicentros electorales. San Marcos, UNI, Villarreal y Ricardo Palma concentran cientos de mesas en Lima. Las instituciones educativas recomiendan a estudiantes y docentes mantenerse informados a través de canales oficiales.