
La primera taza de la mañana está cambiando. El proffee con proteína gana terreno entre quienes buscan una opción más completa para comenzar el día sin recurrir al café en ayunas. Según ELLE, esta mezcla con proteína o colágeno se extiende y suma presencia en cafeterías de Madrid, España.
El proffee consiste en añadir proteína o colágeno al café de la mañana para convertirlo en una bebida más completa. Según el medio citado, se presenta como una opción para romper el ayuno de forma más suave, aportar nutrientes desde primera hora y buscar una energía más estable sin renunciar al café.
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La tendencia responde a una escena habitual: muchas personas se levantan sin hambre o con poco tiempo para preparar un desayuno, pero no quieren renunciar al café. En ese contexto encaja una fórmula que, de acuerdo con Inés de Osma, responsable de marca de Baïa, recogida por ELLE, busca completar la primera ingesta del día.

De Osma afirmó a ELLE que “añadir proteína al café no neutraliza completamente los efectos de la cafeína, pero sí puede convertir el café en una opción más equilibrada”. También señaló que esta práctica puede favorecer la saciedad, ayudar a cubrir las necesidades diarias de proteína y contribuir al mantenimiento de la masa muscular.
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El debate sobre el café en ayunas no admite una respuesta única para todo el mundo. De Osma afirmó al medio citado que “no es necesariamente perjudicial para todo el mundo” y que la evidencia científica actual no demuestra que sea dañino por sí mismo en personas sanas.

La diferencia, añadió, aparece en la respuesta individual. “Algunas personas pueden notar más acidez, reflujo, molestias digestivas o nerviosismo, mientras que otras lo toleran perfectamente”, señaló.
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La fuente también sitúa parte de la discusión en la primera hora del día. De Osma explicó que al despertar se activa una respuesta de cortisol, mientras la cafeína bloquea los receptores de adenosina y aumenta la sensación de energía y concentración.
Esa combinación puede sentirse de forma distinta según cada caso. La experta citada por el medio apuntó que la sensibilidad a la cafeína puede variar por genética, estado hormonal, estrés, calidad del sueño y, en las mujeres, a lo largo del ciclo menstrual.
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Por otro lado, la Harvard T.H. Chan School of Public Health señala que el consumo de café, cuando se integra en patrones dietéticos equilibrados, puede asociarse con un menor riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y algunos trastornos neurodegenerativos.
La escuela advierte, no obstante, que la tolerancia individual a la cafeína y la calidad del sueño deben considerarse antes de incorporar cualquier modificación en los hábitos matinales.
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Qué aporta la proteína al café de la mañana

Añadir proteína al café busca que esa bebida resulte más equilibrada y no quede limitada al efecto estimulante de la cafeína. La fuente atribuye a esa combinación una ayuda para la saciedad y para una energía más sostenida durante la mañana.
De Osma señaló que, cuando la proteína se combina con fibra o grasas saludables, el efecto sobre la energía suele ser más estable. Esa mezcla también puede reducir la sensación de hambre o las bajadas de ánimo a media mañana.
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Sobre la cantidad, la especialista indicó en ELLE que no existe una cifra exacta válida para todo el mundo. Aun así, recomendó al menos 10 gramos de proteína en una bebida funcional matinal, con rangos de 20 a 30 gramos por toma cuando el objetivo es la saciedad, la recuperación o el mantenimiento muscular.

Diversas investigaciones respaldan los beneficios de incluir proteína en el desayuno. De acuerdo con la Clínica Mayo, una ingesta adecuada de proteínas por la mañana contribuye a un mayor grado de saciedad y puede ayudar al control del apetito durante el resto del día.
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Esta institución subraya que las proteínas también colaboran en el mantenimiento de la masa muscular, lo que resulta esencial en rutinas activas o en personas que buscan mejorar la composición corporal.
En qué se diferencian la proteína y el colágeno

La fuente distingue con claridad entre proteína y colágeno, aunque ambos aparezcan dentro de la etiqueta de café funcional. De Osma explicó que “el colágeno es una proteína y, de hecho, es la más abundante del cuerpo humano”.
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“Sin embargo, no se considera una proteína completa porque no aporta todos los aminoácidos esenciales en las cantidades necesarias”, precisó.
Eso implica que el colágeno no sustituye a una proteína completa para cubrir necesidades nutricionales generales. Su interés, según la explicación recogida por ELLE, se relaciona sobre todo con el soporte de la piel, las articulaciones, los tendones y otros tejidos conectivos.
La fuente añade que no hace falta elegir entre uno y otro. Proteína y colágeno pueden ir en la misma bebida, y ambos pueden incorporarse a preparaciones frías o calientes.
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