Por qué ducharse a oscuras gana popularidad como ritual para mejorar el descanso

Esta práctica sencilla pone el foco en nuevas formas de preparar el cuerpo para dormir. Claves para ponerlo en práctica

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La tendencia de ducharse a oscuras gana popularidad entre quienes buscan mejorar la calidad del sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ducharse a oscuras destaca como una tendencia viral popular entre quienes aspiran a mejorar la calidad del sueño. En plataformas como #ShowerTok, miles de usuarios afirman que apagar las luces al final del día facilita el descanso, mientras especialistas consultados por Hello! Magazine exploran la base científica tras este hábito.

Ducharse en un baño poco iluminado crea un entorno tranquilo que favorece la transición hacia el descanso nocturno. Expertos citados por el medio indican que esta acción puede estimular la producción natural de melatonina, la hormona fundamental para iniciar el sueño. Sin embargo, advierten que no existe un método universal y que la eficacia de este ritual puede variar según cada persona.

La expansión de este hábito ocurre en un contexto de preocupación creciente por el descanso, especialmente en el Reino Unido.

Según Hello! Magazine, un estudio reciente señala que una de cada cinco mujeres duerme menos de 6 horas por noche. Es por eso que cada vez más personas buscan soluciones naturales y accesibles para dormir mejor, remarca la publicación.

Ducha - baño - comportamiento - psicología -- tecnología - 6 de enero
Un baño en penumbra ayuda a crear un ambiente relajante para la rutina nocturna (Imagen ilustrativa Infobae)

Cómo influye la luz y la melatonina en la calidad del sueño

Los especialistas coinciden en que la exposición a la luz artificial después del anochecer dificulta el inicio del sueño. La doctora Anita Raja, médica generalista y experta en salud femenina, señala que la luz constituye el principal indicador para regular el ritmo circadiano.

“Reducir los niveles de luz por la noche puede realmente ayudar al cuerpo a prepararse para dormir”, afirma Raja en declaraciones publicadas por el medio citado.

Disminuir la iluminación permite que los niveles de melatonina se eleven de manera natural, ayudando al organismo a reconocer la llegada del “momento biológico de dormir”, explica la doctora Zoe Schaedel, especialista en sueño.

Una persona yace en la cama, cubierto por un edredón blanco, leyendo un libro abierto bajo la luz cálida de una lámpara de noche sobre la mesita.
Una persona se relaja leyendo un libro en la cama por la noche, iluminada por una lámpara de noche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pese a ello, apagar la luz no induce el sueño de inmediato, pero elimina factores que alteran el ciclo normal de descanso. Por el contrario, la exposición a luz brillante o pantallas antes de acostarse puede inhibir la secreción de melatonina y dificultar el inicio del sueño profundo.

Los rituales nocturnos, como tomar una ducha, ofrecen beneficios adicionales. La nutricionista Rhian Stephenson menciona, según Hello! Magazine, que ducharse puede ser una señal útil para indicar al cuerpo que es hora de relajarse.

La doctora Cheri Mah, experta en medicina del sueño, recomienda que una ducha caliente tomada entre una y dos horas antes de acostarse ayuda a acelerar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. El agua tibia eleva la temperatura de la piel, permitiendo que el cuerpo disipe calor y favorezca el descenso de la temperatura interna, lo que favorece un sueño más profundo.

Consejos expertos para una mejor rutina nocturna

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Ducharse antes de dormir puede ser una señal útil para relajar el organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para optimizar el ritual nocturno, los expertos sugieren recomendaciones concretas. Limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir resulta esencial, ya que la luz azul de las pantallas puede inhibir la melatonina. Se recomienda mantener horarios regulares para acostarse y despertar, utilizar iluminación tenue por la noche y ajustar la temperatura de la habitación a entre 16 y 18 °C (61 y 64 °F).

Incorporar rutinas sencillas de relajación, como leer un libro, practicar ejercicios de respiración o emplear aceites esenciales calmantes, puede mejorar el descanso, tal como comenta Stephenson en Hello! Magazine.

Respecto a ducharse a oscuras, los especialistas insisten en priorizar la seguridad: se aconseja contar con una fuente mínima de luz en el baño para evitar cualquier riesgo. Si bien el baño en penumbra puede ser agradable y apoyar el proceso de relajación, los expertos enfatizan que no sustituye a otras estrategias validadas para promover un sueño saludable. La clave, subrayan, reside en mantener la constancia y adaptar la rutina a las necesidades personales.

Realizar cambios sencillos en la rutina nocturna puede fortalecer la salud y la resistencia del organismo a largo plazo, apuntan los especialistas citados por Hello! Magazine.