Pequeños hábitos que generan riqueza: los consejos de Claudio Zuchovicki para invertir y crecer económicamente

En La Fórmula Podcast, el economista analizó por qué hablar de dinero sigue siendo un tabú en la Argentina, reflexionó sobre la importancia del ahorro y la inversión a largo plazo, y destacó las claves que construyen salud financiera. Además, subrayó valores clave como la acción, la disciplina, la negociación y, por encima de todo, el tiempo como el activo más valioso para construir una vida con sentido

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LA FÓRMULA - CLAUDIO ZUCHO - EL ADN DE LOS DUEÑOS DE FORTUNAS

En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, el economista Claudio Zuchovicki reflexionó sobre por qué hablar de dinero sigue siendo un tabú, especialmente en la Argentina, y destacó la importancia de construir salud financiera, entender el propósito del dinero y generar los incentivos adecuados para fomentar el esfuerzo y el crecimiento económico.

Además, profundizó en los hábitos que pueden marcar la diferencia a largo plazo. Señaló que muchas creencias actuales empujan al consumo inmediato en lugar de la planificación y propuso invertir en activos que generen valor con el tiempo. También compartió aprendizajes de referentes como Warren Buffett y puso el foco en el activo más importante: el tiempo. Para el especialista, actuar, ser disciplinado, negociar y, sobre todo, vivir con autenticidad son claves no solo para crecer económicamente, sino también para construir una vida con sentido. El episodio completo puede escucharse en Spotify y YouTube.

Claudio es economista y analista financiero, reconocido por su amplia trayectoria en el mercado de capitales y su capacidad para explicar la economía de manera clara. Con más de 30 años de experiencia, se desempeña como presidente de Bolsas y Mercados Argentinos —la entidad que nuclea a los principales actores del mercado bursátil del país— y ha ocupado roles clave como gerente de Desarrollo de Mercado de Capitales en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Además, es docente en diversas universidades y un referente en temas económicos, con participación en radio, televisión y medios gráficos, donde se destaca por su perfil didáctico y su influencia en el análisis de la coyuntura económica argentina.

Un hombre de perfil, vestido con camisa de mezclilla, mira una pantalla de computadora con gráficos financieros. Sobre el escritorio hay un cuaderno, calculadora y café.
La salud financiera, la planificación del ahorro y la importancia de los incentivos son claves para el crecimiento económico según Zuchovicki (Imagen Ilustrativa Infobae)

—¿Por qué te parece que es tan difícil o tan tabú hoy hablar de plata?

—Quizás la culpa. Quizás también hay un tema de educación religiosa, si querés, que es como que la plata está mal o... Pero vamos al revés. ¿Qué necesitás para que se dé para cumplir un proyecto? Salud financiera. En la planificación, el dinero es un medio. Es un medio, no es el fin. Hay que encontrarle el propósito a eso. Quizás es muy argentino eso, por la experiencia que tienen los argentinos del dinero. Generó discriminación inversa el dinero, como que tiene guita, por algo la tiene. ¿A quién robó? ¿A quién estafó? No se premió el mérito en algún aspecto, pero creo que eso es más argentino que global. En mi generación, cuando yo quizás tenía tu edad, en la década del 90, tenías la revista y decía: “Conozca la casa de…” , “Mire tal cosa” y me daban ganas. ¿Qué hizo? ¿Qué esfuerzo hizo? Me gustaría tener una casa. ¿Y qué hay que hacer? Tiene esta virtud, esta otra. En los últimos tiempos, en la generación que te tocó vivir a vos, la mayoría de los que obtuvo mucho dinero en Argentina y no es blanco (risas). Esto no es de tal político, tal prebendario, juez.

Entonces, en ese contexto también hay un tabú de cómo fue la relación y de cómo el argentino obtuvo ese dinero. Vos pensá que acá se castigó mucho el mérito durante mucho tiempo. No era bien visto que vos te esfuerces, trabajes todo el día, empieces de abajo, construyas. Sí el mérito, si tenés una habilidad distinta. Por ejemplo, Messi. Como yo no voy a poder jugar nunca así, él se lo merece. Pero otro que arrancó conmigo y que lo vi progresar. “No, él porque seguramente tiene un contacto”. Hay una relación más extraña, pero creo que por lo que nos pasó a los argentinos en los últimos tiempos del mal trato también al ahorrista, al que tuvo plata, al que ahorró, al que tiene una propiedad, lo castigaban, impuesto a la riqueza. Y después tenés un 50 % de la economía argentina que es informal.

Porque la mirada cultural es como el que le fue bien es por algo, y por algo malo, no por algo bueno, no porque se esforzó. A ver, si, repito, si yo digo: “Si Messi tiene lo que tiene y viene en un avión privado, se lo merece”. Mirá cómo juega, cómo emociona. Si un cantante tiene, se lo merece. Hay gente que llora, que se emociona, hay gente que logró despertar en otro. Si a mí me decís: “Mirá, ese que va ahí es Bill Gates. Mirá”. Y la verdad es que se lo merece. Yo uso PowerPoint. El tipo creó algo que me simplificó la vida. Ahí va Mark Zuckerberg. Buenísimo. Gracias a WhatsApp llego a todos. Se lo merece. Vos tenés una mirada positiva de alguien que creó algo que a vos te beneficia. Tener los incentivos correctos es fundamental. Pero el incentivo de remunerar, que si lo que vos hacés le llega a alguien, es una buena palabra. Si yo te digo a todos: “No paguen, no vamos a pagar por la luz. La luz es gratis para todos”. ¿Qué incentivo tiene alguien producir energía si no le van a pagar? Y un día se te corta la luz y decís: “Eh, se me cortó la luz”. Para mí una buena educación es tener los incentivos correctos para que te den ganas de esforzarte.

LA FÓRMULA - CLAUDIO ZUCHO - EL EJEMPLO DE WARREN BUFFETT

—¿Cuáles crees que son algunas de las creencias que nos limitan, nos bloquean, que hacen que no podamos avanzar en lo económico?

—Hay tres, te diría. Empiezo por una que es el acceso al crédito a largo plazo. Siempre repito: el crédito es justicia social sino llega solo el que tiene guita. Nadie va a valorar tu esfuerzo. Si yo tengo crédito y puedo acceder con crédito, no hay diferencia de nombre. es Sino no es lo mismo. “Yo empecé la empresa en un garaje”. Bueno, contame qué garaje. El crédito moviliza socialmente. El punto es que tengas ganas de invertir en un bien durable, que tengas ganas de ahorrar en metros cuadrados, hoy te parece inalcanzable y como te parece inalcanzable, gastás en otra cosa. Entonces, es el incentivo a que el ahorro a largo plazo sirve. ¿Cómo nos distrajeron? A tu generación les enseñamos mal que consumir es ahorrar y consumir es consumir. Entonces, decís: “Me cambio el auto”. Perfecto, bárbaro, buenísimo. Más seguro, más patente. ¿Para qué? ¿Para lucir más? ¿No te conviene ahorrar? Les enseñamos a sacarse los pesos de encima. Entonces, te quedaban pesos. Entonces, tengo 17 pares de zapatillas porque uno tiene la V corta, el otro la tiene así, el otro es más así.

Eso es consumismo. Ese consumo, no sé cuánto te dura la pasión por el consumo inmediato. Ahorrar es transformar tu plata en una inversión productiva a largo plazo. Agarro la plata y la guardo en una caja de seguridad, en un colchón o la pongo en un banco. Pero trasladarlo a una inversión que yo pueda pensar en comprar un departamento en cuotas o un auto en leasing, viene en cuotas. Yo no sé si es el que vas a vivir en cinco años, pero te estás capitalizando. Alquilás y alquilás otra cosa, te vas capitalizando de cara al futuro. Decime de qué empresa te encantaría ser presidenta.

—Apple, Amazon, Netflix

—¿Por qué no comprar acciones de Apple, Amazon, Netflix, en las cuales vos consumís? Vos te identificás con esa marca. Entonces, eso es ahorrar a largo plazo.

Un hombre joven con camisa a cuadros cuenta un fajo de billetes de dólar en sus manos. Sobre una mesa de madera, hay más billetes de dólar y una calculadora.
El incentivo correcto y el acceso al crédito son fundamentales para el desarrollo social y la movilidad económica en Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

—A veces lo que pasa es que, cuando uno mira la distancia entre poder adquirir un bien y lo que realmente puede guardar para ahorrar todos los meses, piensa: “¿Me voy a pasar 50 años ahorrando o salir, disfrutar con mis amigos, vivir hoy y ver cómo resuelvo en el día a día, en lugar de destinar eso a algo que voy a ver muy lejos o que no sé si voy a llegar a ver?”

—Bueno, hay un viejo dicho bursátil que dice: “El mejor momento de plantar un roble fue hace 20 años”. Si no lo hago, no lo voy a tener nunca al roble. En algún momento tengo que empezar. Yo entiendo que lo planteas nominalmente el dinero. Vamos a suponer que tenés la posibilidad de ahorrar todos los meses 100 USD para poner un número. Si los pongo en la billetera o los dejo en la mesa de luz, se me va a depreciar. Pero si hago un plazo fijo, un fondo de money market, un fondo de bonos, de acciones, después vamos viendo la complejidad, que me va a rendir más o menos, por decirte algo, hoy en la Argentina, en pesos, un 30% anual.

Esa capitalización, porque al otro mes yo le agrego lo nuevo más los intereses de lo que vengo, más los intereses, es el truco del interés compuesto. En el tiempo, en 20 años, no es lineal. Esa plata la multiplicás por 20, por 30. Esa capitalización es la que suma. El resultado es la capitalización de un poco más, la permanencia es el resultado. Entonces, yo entiendo que pueden decir: “Hoy puedo ahorrar 300 USD por año, dentro de 20 años voy a tener poco. Me la gasto hoy”.

Pero ¿sabés qué? Si yo esa plata la transformó en alguna inversión, da resultado. Netflix cotiza en bolsa. Si hubieses comprado 1.000 USD en Netflix hace 10 años atrás, hoy tendrías un departamento. Y no es que: “Oh, qué inversión millonaria hice, la vi”. Invierto en las compañías que yo soy consumidor. El ahorro es postergar el consumo, pero consumo es sacrificar parte de tu futuro en pos de una alegría inmediata. “Me voy a bailar, cierro la mesa, me compro no sé cuántas cosas”. Si no lo hacés, el poder de disfrute instantáneo, te va a sacrificar menos dinero de cara al futuro, quizás cuando más lo necesitás.

—O sea, la ecuación tendría que ser, en vez de ahorrar lo que me sobró después de gastar en mi vida —en diversión y gustos—, que la diversión venga de lo que me sobró del ahorro.

—Es el viejo dicho: todos los meses pagate el 10% de tu salario, 10% de lo que vos ganás, separalo para tu futuro, dentro de 30 años. Lo ponés y lo capitalizás. Lo dejás en un fondo común de inversión, en una acción que te guste, en un bono, lo que vos quieras, pero no quieto. Puede ser en Cripto o en lo que te guste. Todo lo que hago es todos los meses me separo el 10% que le estoy pagando a la Milu dentro de 30 años. Te estás cuidando tanto, estás dándole tanta importancia a la salud, que dentro de treinta años te encuentre bien o con mejores posibilidades. Entonces, ¿sabés qué? Le voy a pagar un sueldo a la Milu, que todavía no conozco, que va a venir dentro de 30 años. Entonces que venga la Milu dentro de 30 años. “Menos mal que ahorraste”. Ahora yo, gracias a que vos te preocupaste de vos misma, dentro de 30 años, pude acceder a esta casa, estoy en un vecindario mejor, me puedo pagar los remedios.

LA FÓRMULA - CLAUDIO ZUCHO - NOSOTROS LES ENSEÑAMOS MAL A AHORRAR

—¿Cuáles crees que son algunas características en común de gente que ha logrado hacer grandes fortunas?

—Hoy escuché, justo vengo de una charla donde otro orador, usó mucho un concepto, que se lo voy a robar en este momento, que decía el ADN. Volvé a tus fuentes, respetá tu ADN, ¿qué dice tu ADN? Pero él usaba ADN por la palabra A de acción. Acción, actuá, no esperes, actuá, tenés que actuar. Segundo, disciplina. La D de disciplina. Voy de nuevo, me salió mal, voy de nuevo, voy de nuevo. Disciplina. Y la última es negociación. Bueno, ¿cómo mensuro esto? ¿Cómo aprendo a mensurar esto? La acción es perfecto. La mejor universidad que yo tuve en la vida, es la calle. Sin duda la calle. Es probá, fijate. Esa es la mejor universidad que vos tenés, no es la teoría.

La academia te da sacrificio, te da disciplina. Los grandes académicos, los grandes premios Nobel de Economía, empresarialmente no fueron buenos. Un fondo de inversión, el más grande del mundo, eran tres premios Nobel de Economía y se fundió. La economía pasa por entender lo que pasa en la calle, en la sociedad, cuándo un cheque te puede venir de vuelta, sino nosotros estaríamos llenos de guita. El que sabe de economía es el que tiene calle, el que entiende dónde va a pasar el negocio. La universidad, el colegio, lo que te enseña es la disciplina.

Tengo que cumplir un horario, tengo que portarme bien, tengo que tener el pelo de esta manera, ir uniformado. Es las reglas de juego de la vida, que va cambiando. En el tiempo, es distinta. Pero la negociación, lo hacés de chico. Negociabas con tus viejos: “Dale, haceme tal cosa”. Negociar quizás lo vemos como una mala palabra, qué es un negociador, pero negociar es en todo. “Yo sé que si lloro, mi viejo me va a abrazar, me va a decir bueno”. Es un arma de negociación también la lágrima fácil, negociás todo. Todos los días.

LA FÓRMULA - CLAUDIO ZUCHO - QUIERO QUE MIS HIJOS ME RECUERDEN POR EL LUGAR DEL QUE VENGO

—Te escuché hablar mucho de Warren Buffett. Me encantaría que me cuentes cuál es la lección que para vos es importante aprender de él o qué es lo que te gusta de ese personaje.

—Leí mucho o miro videos más que nada, reportajes, y le saqué muchos ejemplos que me encantan, pero es la austeridad, es uno de los valores. Una vez aprendí algo con un amigo que era flujo y stock. Flujo es laburo. Si vos tenés laburo todo el tiempo. Si vos tenés laburo, no estás tan pendiente de tus ahorros. Llamás de vez en cuando: “Che, tengo este plazo fijo, completa la acción”. No sos obsesiva del ahorro. Un país que tiene superávit no está tan obsesivo de sus reservas. Si vos perdiste el laburo, vivís de tus ahorros. Por lo tanto, tus ahorros pasan a ser lo principal y estás todo el día llamando: “Che, si puede rendir un 2% más”. Si cobraste una herencia, si cobraste una indemnización, eso es ahorro, eso es stock.

Si perdiste el laburo, por más ahorros que tengas, te desesperás, porque es imposible no sacar la cuenta en cuántos años, si no consigo laburo, me como el capital, ¿no? Entonces, comprá solo, invertí en compañías que tengan flujo, no importa el tamaño de la compañía, sino la capacidad de generar flujo. Pero un día, un amigo me puso un ejemplo parecido a esto, y me pregunta: “Che, vos qué lo admirás tanto a Warren Buffett, ¿te gustaría ser él? Él quiere ser vos. Si querés, mañana arbitran”. A partir de mañana, él es Claudio Zucchi, vos sos Warren Buffett. Vos tenés el patrimonio que tiene él, la inteligencia que tiene él, la austeridad, todo lo que tiene él”. Yo lo miré y le dije: “No, pará, tiene 94 años”. Flujo y stock. Si hacemos un factor común del podcast de hoy, donde interactuamos bienestar y la necesidad de estar bien financieramente para poder capturar ese bienestar, en el fondo, lo que estamos discutiendo es el valor más preciado que es el tiempo. Es lo único que nunca vas a recuperar. Vos me podés decir: “La calidad de ese tiempo porque tampoco quiero más tiempo si lo voy a vivir de mala calidad”. Pero el tiempo es lo único. Si en mi mundo es oferta y demanda, compre tiempo, que es lo único que se dejó de fabricar, en este caso.

El dicho era compre tierra, que es lo único que se dejó de fabricar. Pero el tiempo es el valor más preciado de todos los activos, que no se mensura mucho. Voy a un ejemplo de Warren Buffett para todos sus alumnos y les dice, por ejemplo: “Milu, vos sos el dueño, la dueña del 100% de tus acciones. Ya sabés lo que tenés que hacer en la vida para que te vaya bien y qué no tenés que hacer para que te vaya mal, pero con el 100%”.

Y ese ejemplo para darle a los chicos, a tu generación diciendo: el secreto de la vida no es conozco mucha gente de mucha, mucha guita que no la puede disfrutar, porque la familia los odia, la gente los odia, que tienen que comprar voluntades. Y conozco gente a veces más humilde, que vive mucho mejor con eso. Entonces, ¿qué tenés que hacer? Esto, ejemplo de Warren Buffett, ser buena gente, con disciplina, con sacrificio, que a la gente le dé ganas de trabajar con vos.

Un hombre y una mujer, ambos con expresión de preocupación, están sentados en una mesa de cocina revisando documentos, una calculadora y un portátil.
El incentivo correcto y el acceso al crédito son fundamentales para el desarrollo social y la movilidad económica en Argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

—Esto creo que es de Charlie Munger, sobre el pensamiento inverso: no preguntarte primero qué me haría rico, sino qué me haría vivir menos ansioso, menos dependiente y sin compararme con otros. Es como que, si eliminamos los errores grandes, después el resto es más fácil que suceda.

—Ese es el socio de Warren Buffett. Y está muy bien. Está muy bien. Eso va a venir. Si vos comprás, en este caso él te dice acciones, yo suscribo eso, empresas que sabés que van a mejorar la vida de las personas. Esto yo no lo escuché, me lo contó un amigo que me decía que dice Elon Musk. Él dice que se levanta cada mañana para ver cómo le hace la vida más fácil a sus clientes para ganar guita. ¿Cómo te puedo hacer la vida más fácil yo a vos? Porque ahí voy a ganar guita. Yo supongo que si querés uno de los número uno de la Argentina en términos de innovación, Marcos Galperín. ¿Y qué te hizo? Y la vida es más fácil. No sé, Mark Zuckerberg. Y la verdad, te mando un WhatsApp.

Hoy te mandé: “Estoy llegando, Google Map, te mando foto, estoy llegando cuatro minutos más tarde”. Nos hizo la vida más fácil, la comunicación más fácil. A la larga eso llega. O que ganaste tiempo. Me está haciendo ganar tiempo, no perder tiempo, porque estoy aprendiendo. Eso a la larga es lo que le va a dar el valor. En economía, es una frase hecha, pero es separar el precio del valor. El valor es muy personal. Y para ejemplificar, un sabio que se estaba muriendo le da un reloj al hijo: “Tomá, te voy a donar este reloj porque te amo. Fijate cuánto vale”. Va el tipo, va al almacén de la esquina: “Che, me dio esto. ¿Cuánto vale?” Y no sé, yo te pagaría diez pesos. Y va otro y yo te pagaría diez pesos. Y va otro y yo te pagaría cinco pesos. Y vuelve: “Papá, no me diste nada, diez pesos, cinco pesos”. “No, llevalo al de antigüedades de tal. No, pará, esto es una reliquia. Lo llevaste al lugar inadecuado, al que no supo ver el valor de ese activo”. El precio no dice el valor del activo y eso es lo que te dice la enseñanza Munger.

—¿Quién es la persona que más admirás?

—Es difícil. No viví mucho con él. Pero cada tiempo… Murió cuando yo tenía 23 años, pero hoy por hoy suena fácil, cursi o lo que fuera, pero lo tengo que decir, que es mi viejo. Porque mi viejo me enseñó una frase que es buenísima. Me la enseñó con la experiencia, con la vida. No una frase hecha, fue su vida. Éxito no es dónde llegás, éxito es de dónde venís, a dónde llegaste. Entonces, cuando vi de dónde empezó, cómo está o cómo yo lo recuerdo, dije: “Me encantaría que mis hijos algún día piensen de mí lo que yo pienso de mi viejo”.

Lo más divertido que vi en mi vida. Tipo feliz por donde lo veas. ¿Por qué? Porque siempre decía: “Mirá de dónde vengo. Esto es la gloria”. Y para mí no era bueno porque yo estaba acostumbrado a cosas mejores que él me dio. Lo que me queda grabado, si yo puedo transmitir algo, es con la intensidad y la pasión que vivís en el presente. Entendiendo de dónde venís o el esfuerzo que hiciste para llegar ahí.

LA FÓRMULA - CLAUDIO ZUCHO - POR QUÉ EL DINERO ES TABÚ

—Tenés un programa, un pódcast también, que es Cuando mis hijos tengan mi edad. ¿Cuál es, tal vez, la lección que quisieras que tus hijos —no sé si a tu edad, pero en general—, si les preguntan “qué aprendiste de tu padre”, respondan?

—La primera conclusión es que no tenemos la más pálida idea de cómo va a ser la vida. Y la segunda conclusión: ¿qué vas a hacer vos sabiendo que no tenés la más pálida idea de lo que va a pasar? ¿Te quedás quieta, esperás o tratás de ser protagonista? Ninguno, nadie tiene la más pálida idea de lo que va a pasar. Libres me encanta, la palabra más linda que le puedes dejar a tus hijos, que sean dueños de sus propias decisiones, que no todos pueden. Es un privilegio ser dueño de tus decisiones. Que vos sientas que lo hacés porque vos lo elegiste, no porque te lo impusieron y no porque te dijeron que.

Sería una gran bendición, yo creo que lo tengo, que mis hijos puedan ser dueños de su propia toma de decisiones. Para eso necesitas, obviamente, algunas fortalezas. Pero algo que yo no tuve, que estaría bueno, es aprender a tener autoestima, a creer en vos. Porque va a ser la única manera que puedas levantarte ante una adversidad, que vos creas en vos. Si no es como: “¡Uy! Yo sabía, ¿no? Que no iba a poder, ¿no? Yo soy un tarado, siempre me...” Es creer en tu potencial, creer que estás en el buen camino. Si vos crees en vos, es más fácil. Es mucho más probable que insistas, porque vos estás convencida que habías elegido buen camino.

—Te voy a hacer la última pregunta que les hago a todos los invitados y es que nos dejes algo que, en el último tiempo, te haya sorprendido o conmovido, o que te esté dando vueltas en la cabeza. Puede ser una idea, una frase, algo que viste o leíste y querés dejarnos acá.

—Ser auténtico. La autenticidad. Que me saqués la ficha enseguida, ¿no? No rebuscado, no cómo le entro, no cómo busco, más que una frase es me gusta la gente que sabés con quién estás hablando. Me quedó dando vueltas cuando escuché una frase que me la enseñó una periodista, Ernestina Pais que se la dejó Jorge Ginzburg. Contaba ella, hace mucho tiempo, Jorge repetía que uno sospecha de lo que se siente capaz de hacer. Uno desconfía de lo que se siente capaz de hacer. Si yo digo: “No, este me va a cagar”, es que vos pensaste que vos podías hacerlo. Algo así como que todo ladrón, siente que todos son de su condición, una cosa así dice la frase. Entonces, cuanto más auténtico, menos pensar en: “¿Qué me estará diciendo?” Seguramente si yo estoy todo el día pensando así, es que yo podría estar haciendo eso.