Una bacteria intestinal podría ayudar a evitar la recuperación de peso después de una dieta, según un estudio

Investigadores de Países Bajos observaron que adultos con sobrepeso u obesidad que recibieron Akkermansia muciniphila pasteurizada recuperaron menos kilos durante seis meses que quienes recibieron un placebo

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Ilustración en acuarela de una persona con un top oscuro y las manos en el abdomen, con una superposición brillante del sistema digestivo en el área central.
La microbiota intestinal se consolida como un factor relevante en el control del peso corporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un hallazgo reciente sugiere que una bacteria intestinal pasteurizada podría desempeñar un papel clave en el control del peso tras una dieta.

Un estudio realizado en Países Bajos y publicado en Nature Medicine mostró que administrar Akkermansia muciniphila MucT ayudó a evitar que adultos con sobrepeso u obesidad recuperaran kilos después de adelgazar, según informó Fox News Digital.

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Según el estudio, la administración de esta bacteria tras una dieta baja en energía permitió que quienes la recibieron recuperaran menos peso durante 24 semanas que quienes recibieron placebo. En promedio, el grupo tratado ganó 1,2 kilos (2,6 libras), mientras que el grupo de control subió 3,2 kilos (7,1 libras), una diferencia relevante reportada por los investigadores.

La imagen muestra un cuerpo humano translúcido con el sistema digestivo iluminado, junto a íconos científicos, texto y datos numéricos sobre un fondo oscuro.
Un estudio reciente sugiere que la bacteria Akkermansia muciniphila MucT podría ayudar a limitar la recuperación de peso post-dieta, aunque se considera un hallazgo experimental. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un análisis de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) coincide en que la composición de la microbiota intestinal influye en la tendencia de las personas a recuperar peso tras una dieta.

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Según la entidad, existen investigaciones previas que asocian ciertos perfiles bacterianos con la facilidad para mantener los logros alcanzados, aunque advierte que “la manipulación de la microbiota como estrategia para el control de la obesidad sigue siendo experimental y requiere más estudios en humanos”.

El ensayo incluyó a 90 adultos con sobrepeso u obesidad, quienes siguieron una dieta restringida durante 8 semanas con el objetivo de perder el 8% de su peso corporal.

Vista interior de una nevera abierta mostrando a un hombre pensativo con camiseta azul. Contiene frutas, botellas y recipientes con comida preparada.
ensayo clínico explora estrategias para reducir la recuperación de kilos después de adelgazar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Posteriormente, iniciaron una fase de mantenimiento, recibiendo la bacteria o un placebo de forma aleatoria. Los resultados, según el medio citado, indicaron que Akkermansia muciniphila MucT ayudó a limitar la tendencia a recuperar el peso perdido.

Los especialistas aclaran que la efectividad de este método depende en parte de la microbiota intestinal de cada persona. Durante el estudio no se detectaron efectos adversos graves asociados al uso de la bacteria.

El papel de Akkermansia muciniphila en la prevención de la recuperación de peso

Mujer de mediana edad, con cabello oscuro y camiseta azul, mira un plato blanco con pollo a la parrilla, brócoli, tomates cherry y quinoa en una cocina luminosa.
La investigación en adultos con sobrepeso analiza cambios durante una fase de mantenimiento del peso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El especialista en obesidad Peter Balazs, consultado por el medio, definió el ensayo como “bien diseñado” y destacó que los resultados son “especialmente relevantes”. Afirmó que “el hallazgo de que un solo microbio intestinal, Akkermansia pasteurizada, reduce de manera significativa la recuperación de peso es especialmente relevante”.

Según Balazs, a diferencia de los probióticos tradicionales, esta bacteria pasteurizada actúa a través de componentes específicos como la proteína Amuc_1100. Este compuesto, explicó, fortalece la barrera intestinal, reduce la inflamación de bajo grado y favorece el metabolismo saludable.

El experto añadió que, después de perder peso, el organismo tiende a restablecer la grasa corporal, pero Akkermansia atenúa esas señales biológicas, facilitando el mantenimiento de los logros obtenidos.

Una pareja en bicicletas pedalea por un sendero arbolado, ambos llevan cascos y ropa deportiva. Los árboles verdes y altos flanquean el camino de tierra.
La actividad física se mantiene como un pilar clave para sostener el peso perdido, incluso ante nuevas líneas de investigación sobre microbiota intestinal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La especialista en hormonas y pérdida de peso Rocio Salas-Whalen subrayó la importancia de considerar la composición corporal de cada paciente antes de evaluar estos tratamientos, recogen las declaraciones publicadas por Fox News Digital.

Limitaciones y precauciones del hallazgo

A pesar de los beneficios observados con Akkermansia muciniphila MucT, tanto Balazs como los investigadores señalaron que no debe considerarse una “solución milagrosa”. Su efecto se limita al periodo de mantenimiento y no sustituye una dieta saludable ni la actividad física.

Vista aérea de una mesa de madera con salmón, espárragos, avena con manzana, aguacate y semillas de chía. Al fondo, zapatillas, colchoneta de yoga y un planificador.
Los autores reconocen limitaciones como tamaño de muestra y duración del seguimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo científico de Países Bajos reconoció las principales limitaciones del trabajo: duración corta, muestra pequeña y ausencia de una dieta controlada durante la fase de mantenimiento. Además, el efecto del tratamiento depende de la conformación previa de la microbiota intestinal.

El uso de la bacteria fue seguro en el contexto del estudio, aunque los especialistas insisten en que debe acompañar, y no sustituir, las recomendaciones y el seguimiento profesional, según enfatizó el medio citado.

Aunque Akkermansia muciniphila MucT presenta potencial como ayuda para conservar el peso perdido, sus beneficios comprobados no van más allá de las 24 semanas que evaluó el estudio.

No existen pruebas concluyentes sobre su eficacia a largo plazo. Por ello, no hay evidencia de que reemplace la dieta, el ejercicio o la orientación médica en la gestión sostenida de la obesidad y el sobrepeso.

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