
La máquina escaladora se consolidó como una de las opciones más eficaces y accesibles para quienes desean un ejercicio cardiovascular de bajo impacto que fortalezca la parte inferior del cuerpo y preserve las articulaciones.
De acuerdo con especialistas consultados por Women’s Health, este equipo permite una tonificación muscular eficiente, ofrece ventajas relevantes para la salud cardiovascular y contribuye a la estabilidad corporal, posicionándola como una alternativa adecuada para principiantes y personas que buscan diversificar su rutina de entrenamiento.
Cómo mejora la salud cardiovascular
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Sports Science & Medicine, el uso regular de la máquina escaladora contribuye a mejorar la resistencia cardiovascular y a incrementar la fuerza muscular en las extremidades inferiores, especialmente en voluntarios de mediana edad sin antecedentes de actividad física intensa.
Los investigadores concluyeron que este tipo de entrenamiento representa “una alternativa válida y segura para fortalecer la musculatura y mejorar la capacidad cardiovascular en poblaciones generales”.

Además, la American Heart Association (AHA) reconoce las actividades que simulan subir escaleras como ejercicios altamente recomendados para la salud cardiovascular, gracias a su capacidad de elevar la frecuencia cardíaca y mantener el bienestar articular.
Según la asociación, incorporar ejercicios similares a subir escaleras contribuye a la prevención de enfermedades del corazón, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda al control de peso.
Resumen de beneficios destacados
Entre los principales beneficios de la máquina escaladora. La AHA subrayó cinco aspectos clave. Primero, su capacidad para fortalecer de manera intensa piernas y glúteos, involucrando especialmente glúteos, cuádriceps e isquiotibiales mediante un rango de movimiento amplio en rodillas y caderas. Segundo, la activación del torso y la mejora del equilibrio: para mantener una postura apropiada es necesario involucrar el abdomen y los músculos estabilizadores, potenciando así la estabilidad. Se recomienda no apoyar demasiado el cuerpo en el manillar a fin de optimizar el trabajo del torso y la eficacia del entrenamiento.
El tercer beneficio es la eficacia cardiovascular: subir escaleras aumenta la frecuencia cardíaca y favorece la quema de calorías más que otras actividades como caminar o pedalear. Estudios citados por el medio Women´s Health demuestran que este ejercicio incrementa el VO2 máx, indicador clave de eficiencia en el uso del oxígeno durante el esfuerzo.

El cuarto punto es la protección articular, gracias a un movimiento controlado que reduce el impacto sobre rodillas, tobillos y caderas. Por ello, se recomienda para personas con problemas articulares, en recuperación de lesiones o que buscan reducir la tensión sin restar intensidad al entrenamiento.
Finalmente, la escaladora contribuye a la salud ósea: el ejercicio con el peso corporal ayuda a mantener la densidad ósea y a prevenir la osteoporosis en personas adultas. Aunque el impacto es bajo, la carga ejercida sobre los huesos resulta suficiente para fortalecerlos sin estrés excesivo.
Recomendaciones para principiantes
Para quienes recién se inician en la escaladora, Women’s Health sugirió comenzar con una resistencia baja, mantener la postura recta y el abdomen contraído, delegar el esfuerzo a las piernas y evitar sujetar con fuerza el manillar. A medida que se gana confianza, es posible aumentar la resistencia y alternar niveles de intensidad para evitar la monotonía y favorecer mejores resultados.

A modo de ejemplo, la publicación propuso una rutina de intervalos de 20 minutos, que comienza con dos minutos de calentamiento, alterna periodos de ritmo moderado, sprints intensos y subidas con máxima resistencia, y finaliza con un enfriamiento gradual.
Comparativa con otras máquinas de cardio
En comparación con otras máquinas, la AHA explicó que la escaladora potencia el fortalecimiento de la parte inferior del cuerpo más que la cinta de correr, ya que el movimiento exige mayor rango y activación muscular. Además, produce menos impacto articular, resultando adecuada para personas con molestias en rodillas o caderas.

En cuanto a la elíptica, ambas ofrecen bajo impacto, pero la escaladora plantea mayor desafío muscular y postural; la elíptica, por su parte, involucra más la parte superior del cuerpo. Sobre la bicicleta, aunque es excelente para la salud cardiovascular y suave para las articulaciones, la escaladora resulta mejor para quienes buscan fortalecer piernas y torso, pues obliga a los músculos estabilizadores a participar activamente.
La escaladora se confirma como un recurso integral para lograr un entrenamiento cardiovascular eficiente. Gracias a la evidencia científica y al respaldo de asociaciones líderes, sus beneficios se sitúan más allá de una simple tendencia, consolidándose como una opción sólida en cualquier plan de entrenamiento.
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