Solo dos de 831 gamers lograron superar hoy este juego de los años 80

Los jugadores no podían usar guías ni ayudas durante este reto que incluía acertijos complejos

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El experimento AGAT reunió a
El experimento AGAT reunió a más de 800 gamers jóvenes para enfrentar el clásico juego Maniac Mansion sin ayuda externa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un experimento inusual puso a prueba las habilidades de gamers jóvenes al enfrentarlos con un título emblemático de los años 80. Bajo la organización de Woe Industries, más de 800 jugadores intentaron superar un reto que, a simple vista, parecía sencillo: terminar el clásico Maniac Mansion sin recurrir a ayudas externas.

Lo que ocurrió durante y después del llamado Adventure Game Aptitude Test (AGAT) dejó al descubierto una brecha generacional en la forma de enfrentar los videojuegos.

El objetivo era demostrar si la habilidad y el ingenio de los jugadores actuales están a la altura de los estándares de dificultad que regían en los años 80. Maniac Mansion, desarrollado originalmente por Lucasfilm Games en 1987, fue el campo de batalla elegido para esta prueba.

Se trata de una aventura gráfica point & click que, según el portal How Long to Beat, puede completarse en unas tres horas. Sin embargo, para este experimento, las condiciones serían mucho más exigentes que una simple partida en casa.

Solo dos participantes lograron completar
Solo dos participantes lograron completar Maniac Mansion, reflejando una tasa de éxito de apenas 0,24% en el desafío gamer.

Cómo fue el reto gamer con más de 800 jugadores

El AGAT se organizó con un protocolo de seguridad digno de un examen oficial. Los participantes no sabían qué juego deberían completar hasta que inició el cronómetro, lo que eliminó cualquier posibilidad de preparación específica. Para descartar la trampa, se implementó un sistema de supervisión en línea que obligaba a cada jugador a mantener la cámara web y el micrófono activos durante las cuatro horas que duraba la prueba.

El software de vigilancia detectaba si el jugador abría otras ventanas para buscar pistas, utilizaba el teléfono móvil o recibía ayuda de alguien fuera de la pantalla.

El horario también formó parte del desafío. Todos los inscritos debían estar listos para comenzar de manera simultánea, entre la 1 y las 2 de la tarde (hora del este de Estados Unidos), y dedicar cuatro horas ininterrumpidas al reto. Quienes no lograron iniciar puntualmente quedaron automáticamente descalificados.

Este detalle redujo el grupo, pues aunque más de 4.500 personas se habían inscrito para recibir un recordatorio de la fecha, solo 831 pudieron presentarse al examen en el momento estipulado.

Las reglas del experimento permitieron
Las reglas del experimento permitieron competir solo a quienes se presentaron puntualmente de los más de 4.500 inscritos originales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuál era el desafio: un juego retro de los 80

Maniac Mansion fue la piedra angular del experimento. Este título, lanzado hace casi 40 años, es conocido por su lógica a menudo retorcida y su estructura de acertijos poco convencionales para los estándares actuales. Los participantes solo podían confiar en su memoria y capacidad de deducción, sin acceso a guías en internet ni ayuda de terceros.

Durante la prueba, los examinadores vieron todo tipo de estrategias y reacciones. Hubo quien, en un intento de broma o desesperación, envió una captura de pantalla de una transferencia bancaria de 1.000 dólares en lugar de la imagen final del juego.

Otros dos participantes, confundidos o buscando atajos, enviaron capturas de pantalla de Fallout 4 en vez del final de Maniac Mansion, algo que desconcertó por completo a los organizadores. Además, dos jugadores llegaron a completar el juego, pero fueron descalificados: uno por hacer trampa y otro por haber comenzado la prueba fuera de hora.

De los 831 participantes que iniciaron el AGAT, solo dos personas consiguieron terminar Maniac Mansion sin ayuda, lo que representa una tasa de éxito de apenas 0,24%. Woe Industries no dudó en calificar el resultado como uno de los “exámenes más difíciles y prestigiosos del mundo”, equiparándolo en broma con las pruebas de acceso a carreras universitarias exigentes o certificaciones para operar maquinaria pesada.

La lógica poco intuitiva y
La lógica poco intuitiva y los acertijos complejos de Maniac Mansion complicaron el avance de la mayoría de los jugadores modernos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta tasa de aprobación tan baja evidencia la dificultad de los juegos de los años 80 cuando se enfrentan bajo las reglas originales. Según los organizadores, la mayoría de los participantes no pudo avanzar por la lógica poco intuitiva del juego, acostumbrados a una industria que hoy ofrece títulos más accesibles y menos frustrantes.

Qué se llevaron los ganadores del reto

A los dos vencedores del AGAT se les entregó un diploma especial con sello de autenticidad, un reconocimiento reservado a quienes logran superar condiciones que, según los propios organizadores, “hacen que el SAT, el MCAT y la mayoría de las certificaciones para manejar maquinaria pesada parezcan sencillas”.

Sobre estos ganadores, los organizadores admitieron que completaron el juego con sorprendente rapidez, lo que sugiere una memoria privilegiada para los acertijos de la época o un estudio profundo del género.

Aunque no conocían de antemano el título seleccionado, su preparación fue decisiva. La organización aclaró que estudiar para el examen no implica trampa, siempre que no se vulneren las reglas durante la prueba.