Entrenamiento de fuerza durante la menopausia: qué propone el método 4x4

La pérdida de masa muscular asociada a la edad puede afectar la movilidad. Especialistas recomiendan sumar actividad aeróbica, equilibrio y trabajo de resistencia

Ilustración en acuarela de una mujer que realiza una sentadilla con dos mancuernas en las manos dentro de un gimnasio.
El entrenamiento de fuerza ayuda a preservar la movilidad durante el envejecimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La fuerza muscular puede condicionar acciones cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras o cargar objetos. El entrenamiento de fuerza con cargas progresivas gana relevancia como herramienta para preservar la función física durante el envejecimiento, en especial tras la menopausia.

La cirujana ortopédica y especialista en envejecimiento saludable Vonda Wright propuso una pauta de cuatro series de cuatro repeticiones con pesos elevados para mujeres que ya cuentan con una base de entrenamiento.

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La médica expuso el planteo en declaraciones recogidas por Women’s Health, con el foco puesto en desarrollar fuerza y potencia, no solo aumentar el volumen muscular.

Infografía con texto, seis recuadros explicativos con íconos y una ilustración de una mujer que realiza sentadillas con pesas rusas.
La pauta 4x4 combina cuatro series de cuatro repeticiones con cargas exigentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pauta 4x4 está dirigida a mujeres con experiencia previa

La fórmula 4x4 consiste en realizar cuatro series de cuatro repeticiones con un peso exigente. Wright aclaró que no se presenta como un punto de partida para quien nunca hizo ejercicios de fuerza. Antes es necesario adquirir técnica y tolerancia al trabajo con resistencia.

Según explicó la especialista, la reducción del estrógeno durante la menopausia disminuye una de las señales biológicas vinculadas al mantenimiento del músculo. En ese contexto, la carga mecánica del entrenamiento puede constituir un estímulo para conservar o desarrollar fuerza muscular.

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Una mujer sobre un banco inclinado en un gimnasio levanta dos pesas. Al fondo se ven otras personas y máquinas de ejercicio cerca de las ventanas.
La propuesta está dirigida a mujeres con experiencia previa en ejercicios de resistencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La propuesta se integra en el principio de sobrecarga progresiva, que supone aumentar gradualmente la exigencia. Ese avance puede lograrse con más peso, más repeticiones, más series o modificaciones en los descansos, siempre de acuerdo con el nivel de cada persona. En términos prácticos, el método descrito por Wright contempla:

  • Cuatro series de cuatro repeticiones en ejercicios de fuerza.
  • Cargas altas que permitan mantener una ejecución controlada.
  • Al menos dos jornadas semanales de entrenamiento progresivo.
  • Una preparación previa que asegure dominio técnico antes de elevar la carga.
Vista trasera de mujer con coleta rubia y top deportivo verde, estirando una banda de resistencia azul detrás de la cabeza en un gimnasio
La técnica correcta precede al aumento progresivo del peso utilizado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las guías priorizan la constancia y trabajo de todos los grupos musculares

La recomendación específica de cuatro repeticiones no es una pauta universal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que las personas adultas realicen actividades de fortalecimiento muscular de intensidad moderada o superior, que involucren los principales grupos musculares, dos o más días por semana.

Para mayores de 65 años, suma actividades variadas que combinen equilibrio y fuerza al menos tres días por semana, con el objetivo de mantener la capacidad funcional y prevenir caídas.

Una mujer de mediana edad con cabello grisáceo realiza un hip thrust con una barra cargada de pesas en un banco de gimnasio, vestida con ropa deportiva.
La reducción del estrógeno puede influir en el mantenimiento de la masa muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una actualización de 2026 del Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte (ACSM) también señala que la participación regular tiene más importancia que buscar un esquema único.

Para la ganancia de fuerza, el documento describe cargas más pesadas, cercanas al 80% de una repetición máxima, y dos o tres series por ejercicio. Para la potencia, propone cargas moderadas y una fase de elevación rápida. El organismo remarca que el plan debe adaptarse a los objetivos, seguridad y adherencia de cada adulto.

Un grupo de mujeres en un estudio de Pilates con suelo de madera claro y grandes espejos realiza ejercicios de elevación de piernas con aros.
La sobrecarga progresiva permite adaptar la exigencia a las capacidades individuales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fuerza y potencia apuntan a capacidades diferentes

Wright distinguió el entrenamiento orientado a hipertrofia del destinado a la potencia. Las cargas menores con más repeticiones pueden servir para el aumento de masa muscular, mientras que las cargas altas y menos repeticiones buscan mejorar la fuerza.

La potencia incorpora velocidad a ese trabajo y se relaciona con tareas como levantarse del suelo, subir una valija o reaccionar ante una pérdida de equilibrio.

Mujer de 55 años en camiseta azul turquesa levanta una barra con pesas en un banco, asistida por una mujer de 39 años en camiseta gris en un gimnasio.
La fuerza y la potencia responden a objetivos diferentes dentro del entrenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación respaldada por el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos asocia el entrenamiento de fuerza con el mantenimiento de la masa muscular, movilidad e independencia en edades avanzadas.

El instituto recuerda que cerca del 30% de las personas mayores de 70 años presenta dificultades para caminar, levantarse de una silla o subir escaleras. También indica que la combinación de caminata y ejercicios de resistencia favorece la función física, según su informe.

Una mujer de pie inclinada hacia adelante con una pesa rusa amarilla en un gimnasio. Lleva una camiseta azul y pantalones negros. Hay ventanas al fondo.
El trabajo de potencia incorpora velocidad para mejorar la respuesta ante desequilibrios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El inicio debe adecuarse a la condición física y salud de cada persona

La recomendación de Wright de entrenar con peso elevado requiere una progresión individual. Quienes empiezan, retoman la actividad luego de un período prolongado o tienen enfermedades crónicas, lesiones, dolor persistente o antecedentes de caídas deben valorar la modalidad y exigencia con un profesional o ejercicio capacitado.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento sugiere evitar trabajar el mismo grupo muscular dos días consecutivos y describe como efectiva una base de 8 a 12 repeticiones por ejercicio, con 2 o 3 series si la condición lo permite.

Su guía también subraya que el ejercicio aeróbico, fortalecimiento y equilibrio cumplen funciones complementarias para la salud física en la vejez.

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