Qué es el cognitive shuffling, la técnica avalada por psicólogos para calmar la mente y conciliar el sueño

Creado por el científico cognitivo Luc Beaudoin y respaldado por especialistas de Harvard y Duke University, el método interrumpe el ciclo de preocupaciones nocturnas e imita el proceso natural del cerebro al acercarse al descanso

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Ilustración de una persona en la cama, con un edredón de patchwork, observando nubes de pensamiento con palabras e imágenes como manzana, gato, barco y libro.
Psicólogos avalan la eficacia del cognitive shuffling por su simple aplicación y su capacidad de inducir el sueño ante el estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando la mente se mantiene activa por el estrés nocturno y el insomnio, una técnica mental llamada “cognitive shuffling” ha ganado respaldo entre psicólogos en Estados Unidos como alternativa sencilla para favorecer el sueño. Su facilidad de aplicación y el aval de especialistas la convierten en una opción destacada frente a otros métodos, según detalla la revista TIME.

El “cognitive shuffling” es un ejercicio mental que ayuda a calmar los pensamientos acelerados al enfocar la atención en palabras e imágenes neutras, favoreciendo la entrada al sueño. Consiste en elegir una palabra emocionalmente neutra y generar mentalmente, para cada letra, otras palabras no relacionadas, visualizando cada una brevemente. Esto interrumpe los pensamientos que dificultan dormir y promueve un estado propicio para el descanso, según el análisis de TIME.

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Cómo practicar el “cognitive shuffling” para dormir mejor

La técnica fue creada hace más de una década por el científico cognitivo Luc Beaudoin, quien la ideó a partir de sus propias experiencias con el insomnio. El objetivo es proporcionar un estímulo mental ligero que reemplace las preocupaciones nocturnas para facilitar la transición al sueño.

Plano cercano de una persona durmiendo en la cama con ojos cerrados y sonrisa. Un edredón estampado la cubre. Al fondo, una ventana con luz azul nocturna.
La estrategia contra el insomnio utiliza un estímulo leve que ayuda a reemplazar las preocupaciones nocturnas por un enfoque mental más relajante (Imagen Ilustrativa Infobae)

El método inicia tras acostarse y seguir la rutina habitual. Se debe escoger una palabra de 5 a 12 letras que no despierte emociones intensas ni recuerdos personales. Patricia B. Pedreira, psicóloga en Duke University Medical Center, recomienda evitar términos vinculados con el trabajo o preocupaciones, como “dinero” o “plazo”. Ejemplos sugeridos por especialistas incluyen “manta”, “jardín”, “cocina” o “almohada”.

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Luego, se recorre la palabra seleccionada letra por letra y, para cada inicial, se piensa en varias palabras independientes y no relacionadas. Si la palabra es “almohada”, el ejercicio podría resultar en: A — avión, árbol; L — lápiz, león, lámpara, y así sucesivamente. Pedreira, citada en TIME, subraya la importancia de no conectar las palabras ni desarrollar historias; deben mantenerse inconexas para evitar que la mente vuelva a preocuparse.

En cada caso, se recomienda visualizar de forma simple la imagen asociada a cada palabra, solo durante unos segundos, sin buscar detalles precisos. Una instantánea mental es suficiente para relajarse, remarca Pedreira. Si se termina la palabra sin conciliar el sueño, basta con elegir otra y empezar de nuevo.

El proceso es más ágil usando palabras sin letras repetidas, ya que esto evita volver mentalmente sobre las mismas opciones, lo que podría dificultar la desconexión. Según la psicóloga Nina Kaiser, quien utiliza esta técnica en San Francisco, palabras como “planeta” permiten mantener la fluidez del ejercicio.

Por qué el “cognitive shuffling” ayuda a calmar la mente

Muchos experimentan pensamientos persistentes sobre los asuntos del día antes de dormir, permaneciendo en un estado de alerta incompatible con el descanso. Kaiser explica en TIME que el desafío es “cambiar de canal y enfocar la mente en algo monótono y poco estimulante”, dándole una tarea concreta y evitando el ciclo de preocupación por no poder dormir.

Vista de perfil de una persona adulta mayor dormida con un cerebro iluminado superpuesto, del cual emergen ondas eléctricas que se transforman en patrones de EEG.
Las recomendaciones de Kaiser para cambiar el enfoque cerebral mejoran significativamente la rutina de descanso nocturno (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pedreira sostiene que el “cognitive shuffling” es una alternativa activa y constructiva frente a la costumbre de mirar el reloj o quedarse inquieto en la cama. Requiere una participación sencilla, pero consciente, que ayuda a desviar la atención de ideas intrusivas.

Desde la perspectiva neurológica, Sarah Gray, instructora en Harvard Medical School especializada en terapia cognitivo-conductual para insomnio, explica que, al acercarse el sueño, el cerebro pasa de ondas rápidas a otras más lentas y aleatorias. Gray señala en TIME que el “cognitive shuffling” favorece esta transición al inducir un estado mental más relajado y disperso.

A diferencia de métodos como contar ovejas, esta técnica resulta más eficaz porque implica un nivel justo de implicación: no es tan monótona que facilite la aparición del estrés, ni tan compleja que lo impida.

El aspecto de visualización mental, según Gray, es fundamental porque ayuda a enfocar la mente y desplazar los pensamientos ansiosos nocturnos. De hecho, indica que “dificulta que las preocupaciones regresen”, ya que la combinación de creatividad ligera y monotonía ayuda a mantener la mente apartada de inquietudes.

¿Es el “cognitive shuffling” adecuado para todos?

El “cognitive shuffling” está especialmente indicado para quienes sufren insomnio ocasional ligado a preocupaciones o pensamientos acelerados, pero no presentan trastornos graves del sueño. Pedreira precisa que son personas que normalmente descansan bien, pero llevan el estrés diario a la cama.

Hombre durmiendo plácidamente en una cama blanca junto a una mujer despierta, con el cabello suelto, apoyando la barbilla en su mano, en una habitación oscura.
El insomnio ocasional afecta a individuos con ritmo mental intenso, beneficiándose de técnicas como el cognitive shuffling (Imagen Ilustrativa Infobae)

No obstante, la técnica no sustituye el tratamiento médico para condiciones como apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas, insomnio crónico, trastornos del ritmo circadiano o problemas relacionados con efectos secundarios de medicamentos o cambios hormonales, que requieren abordaje profesional. También puede ser menos útil para quienes tienen afantasia, es decir, dificultad para generar imágenes mentales, o a quienes la visualización les resulta complicada y tensa.

Los especialistas aconsejan practicar el método sin exigirse demasiado. Pedreira advierte sobre el peligro de convertirlo en una tarea o en un examen personal, ya que la búsqueda de perfección podría aumentar la ansiedad y contradecir su propósito relajante.

TIME remarca que es habitual permanecer despierto unos minutos antes de dormir y que el método está diseñado para ese periodo inicial; su finalidad es aportar calma y ayudar a que el sueño llegue sin sumar más expectativas ni presión.

Un corto lapso de vigilia es parte normal del ciclo del sueño. Cambiar la actitud ante esos minutos con enfoques suaves como el “cognitive shuffling”, según los expertos citados por TIME, permite transformar la experiencia nocturna en un momento de tranquilidad y preparación para descansar mejor.

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