
El tenis, un deporte que exige resistencia, coordinación y precisión, puede provocar lesiones, incluso entre jugadores aficionados que solo juegan los fines de semana.
Los movimientos repetitivos y la sobrecarga repentina, especialmente si falta preparación física constante, aumentan el riesgo de dolencias en codos, hombros, rodillas, tobillos y zona lumbar, afectando tanto el rendimiento como la continuidad en la práctica.
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El Dr. Howard Luks, cirujano ortopédico especializado en medicina deportiva, enfatizó en diálogo con Forbes la importancia de la prevención y el entrenamiento adecuado para minimizar estos riesgos.
“El patrón más común que observo es el del jugador ocasional: pasa la mayor parte de la semana sentado en un escritorio y, de repente, juega dos horas de partidos individuales intensos el sábado. Los tendones y músculos que no han recibido una carga constante durante la semana no están preparados para esa exigencia”, explicó el cirujano ortopédico.
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1. Codo de tenista
El codo de tenista, o epicondilitis lateral, no afecta forzosamente a quienes practican este deporte. Según el Dr. Luks: “Generalmente, es consecuencia de jugar al tenis sin preparar los tejidos para el esfuerzo que se les exige”. Los síntomas incluyen dolor que se irradia desde la parte externa del codo hasta la muñeca y debilidad al agarrar objetos.

Para prevenir se recomienda perfeccionar la técnica, especialmente el revés, mantener un movimiento de seguimiento fluido y fortalecer antebrazos, muñecas y hombros. Elegir un tamaño de agarre adecuado y aumentar gradualmente el volumen de juego desarrolla la resistencia de los tendones en vez de agotarlos, según Luks.
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2. Lesiones de hombro
El hombro está expuesto a sobrecargas debido a los movimientos explosivos del saque y los remates por encima de la cabeza. El cirujano ortopédico explicó a Forbes que las lesiones incluyen tendinopatías del manguito rotador y pinzamientos subacromiales, mientras que las roturas completas son mucho menos frecuentes entre aficionados que lo que suele suponerse.
La prevención exige fortalecer la cadena cinética que conecta pies, tobillos, caderas, columna y hombros, para evitar que el hombro absorba fuerzas en exceso. Es importante estabilizar los omóplatos y elegir la raqueta adecuada al estilo de juego.
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El Dr. Jordan Metzl, especialista en medicina deportiva, agregó: “Si el dolor altera la forma en que te mueves, ya sea corriendo, golpeando una pelota de tenis o lo que sea, necesitas que te revisen”.
3. Lesiones de rodilla
Las dolencias de rodilla obedecen tanto al uso repetitivo como, en ocasiones, a esguinces por torsión. Metzl señaló a Forbes que “la gran mayoría de los problemas de rodilla en jugadores aficionados están relacionados con el uso repetitivo y el envejecimiento”.
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Luks detalló que la debilidad de cuádriceps, abductores y rotadores externos de la cadera incrementa el riesgo de dolor patelofemoral y tendinopatía rotuliana. Mantener estos músculos fuertes, controlar el peso y utilizar calzado adecuado disminuye la incidencia de lesiones.

El entrenamiento progresivo de la extremidad inferior, en particular de la cadena posterior y de los estabilizadores de cadera, es la estrategia de prevención más eficaz.
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4. Esguinces de tobillo
Los esguinces de tobillo surgen habitualmente por cambios rápidos de dirección y desplazamientos laterales. Su prevención implica fortalecer la musculatura de pierna y pie, practicar ejercicios de equilibrio y utilizar calzado estable adaptado a la superficie de juego.
5. Dolor lumbar
La columna lumbar se somete a gran exigencia rotacional en saques, golpes de derecha y remates. El Dr. Luks indicó: “Cuando la demanda de rotación supera la capacidad de rotación, la columna lumbar absorbe la carga que la musculatura circundante no puede soportar”.
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Metzl recomendó fortalecer la musculatura central que rodea columna y abdomen, mediante ejercicios isométricos como la plancha, realizados al menos 3 veces por semana. De acuerdo con los especialistas, tres minutos diarios de plancha pueden mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de lesiones.
Estrategias de prevención y carga óptima
La mayoría de las lesiones en tenis se pueden evitar preparando el cuerpo de forma adecuada. Luks resumió: “El tenis combina ejercicio aeróbico, coordinación, interacción social y un propósito en una sola actividad. Un poco de dolor en los tendones no es motivo para parar. Hacer ejercicio es el riesgo que se corre para evitar las consecuencias de la inactividad”.
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Metzl aconsejó identificar el dolor precozmente, ajustar la intensidad de la práctica y trabajar en fuerza, flexibilidad y técnica para evitar recaídas: “Las lesiones por esfuerzo repetitivo casi siempre se pueden prevenir reconociendo el dolor a tiempo, sabiendo cuándo parar y reduciendo la intensidad”.
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