Sandleris y su equipo, en un conferencia de prensa en el BCRA (Matias Baglietto)
Sandleris y su equipo, en un conferencia de prensa en el BCRA (Matias Baglietto)

La repentina corrección cambiaria del 4,8% que dispuso el mercado en febrero y que se estima una de las responsables de la aceleración de la tasa de inflación esperada para febrero, y algún arrastre para los meses próximos, habría sido clave para que el Comité de Política Monetaria (COPOM) del BCRA decidiera "dar precisiones adicionales acerca del funcionamiento del esquema monetario para marzo y los meses subsiguientes", destinado a ajustar el torniquete de emisión, para lograr avances esquivos en la reducción de ritmo de alza de los precios al consumidor.

De alguna forma, la decisión fue anticipada pocas horas antes el presidente del Banco Central en una exposición que hizo frente a miembros de la Fundación Libertad, de Rosario, cuando le dijo a un calificado núcleo de invitados: "No debemos desanimarnos por los resultados de las últimas décadas. Vamos a lograr bajar la inflación y lo haremos sobre bases sólidas".

De ahí que dispuso:

1. Continuar con el sobrecumplimiento de la meta de Base Monetaria (BM). "Este sobrecumplimiento fue anunciado en el comunicado del COPOM del mes pasado, previendo el descenso estacional de la demanda transaccional de dinero luego del máximo de enero. La expansión monetaria asociada a las compras de divisas por parte del BCRA (USD 418 millones) agregó $12.600 millones a la meta de Base Monetaria de febrero y $15.700 millones para los meses siguientes". El promedio mensual acumulado al 27 de febrero quedó aproximadamente 3% por debajo de límite preestablecido.

2. Reforzar el sesgo contractivo ante aumentos en el nivel de precios, en respuesta a que la inflación sigue siendo alta. De ahí que "el COPOM considera necesario adoptar nuevas medidas que apuntan a moderar el impacto de la dinámica inflacionaria de corto plazo sobre las expectativas" de alza de precios al consumidor.

3. Mantener hasta mayo inclusive el sobrecumplimiento registrado en febrero. "El objetivo de BM entre marzo y mayo se reduce en $43.000 millones, de modo de neutralizar la mitad del aumento estacional de $80.000 millones de diciembre último. La otra mitad (excluyendo la expansión por compra de divisas) es, de todas maneras, significativamente inferior al incremento del circulante promedio observado en ese lapso, equivalente a $70.000 millones".

4. Reforzar su cautela en cuanto a la expansión monetaria resultante de las eventuales intervenciones cambiarias a realizarse durante marzo, en caso de que el tipo de cambio se encontrase fuera de la zona de no intervención:

a) "Si el tipo de cambio se ubicara por debajo de la zona de no intervención, la meta de base monetaria se incrementará con las compras de dólares realizadas mediante licitaciones del BCRA. Estas licitaciones serán de hasta USD 50 millones por día y por un máximo acumulado equivalente al 2% del objetivo de BM de marzo ($1.344 mil millones)".

El Copom redujo de USD 75 millones que rigió en febrero a USD 50 millones la licitación máxima de compra por día en caso de que la cotización de la divisa perfore el piso de la zona de no intervención, para no excederse en la expansión de base monetaria

b) "Si el tipo de cambio se ubicara por encima de la zona de no intervención, la meta de base monetaria se reducirá con las ventas de dólares realizadas mediante licitaciones del BCRA. Con el objetivo de maximizar el impacto sobre la liquidez, dichas licitaciones serán de hasta US$ 150 millones diarios, el máximo contemplado en el esquema monetario".

Control de la suba de los precios, más que del dólar y las tasas

"La principal misión del BCRA es reducir la inflación, que sigue siendo muy elevada", resalta el comunicado del COPOM, luego de la clásica reunión de  cierre de mes. Y considera; "un estricto control de los agregados monetarios conducirá a este objetivo. La perseverancia y disciplina monetaria son indispensables para bajar la inflación y el Copom está preparado para mantener este sesgo contractivo por el tiempo que fuese necesario".

El COPOM está preparado para mantener el sesgo contractivo por el tiempo que fuese necesario

Está empíricamente comprobado que los efectos de la política de control de los agregados monetarios sobre la reducción de la tasa de inflación se manifiestan en un período mínimo de 8 meses hasta 2 años. De ahí la decisión de reforzar los criterios para lograr ese objetivo, pese a que se sabe que gran parte de la aceleración de la suba de precios de los últimos meses tienen su origen en la repercusión del salto del tipo de cambio entre abril y septiembre de 2018; más el impacto de ajuste de precios relativos, como se denomina a la suba de las tarifas de los servicios públicos anunciada a fines de diciembre pasado.

No obstante, en el mercado no son pocos los analistas, y en particular los operadores con bonos y dólares, que consideran que en el Banco Central se fijas más en controlar las tasas de interés, para no afectar a la actividad económica, y también en la cotización del dólar, por su efecto sobre la inflación, que sobre el control de los agregados monetarios. La decisión del COPOM pareciera que está destinada a demostrar una vez más todo lo contrario.

Más aún, porque la zona de no intervención en el mercado de cambios no es fija, sino que se mantiene con un corrimiento alcista a ritmo de 2% por mes. Arranca marzo con un piso y techo de $38,642 y $50,007, y termina en $39,389 y $50,974, como valores de referencia para el mercado mayorista, que es donde operan las empresas vinculadas con el comercio exterior y las entidades financieras.

La zona de no intervención en el mercado de cambios no es fija, sino que se mantiene con un corrimiento alcista a ritmo de 2% por mes. Arranca marzo con un piso y techo de $38,642 y $50,007, y termina en $39,389 y $50,974. Luego, es el mercado mayorista el que convalida o se mueve por arriba o debajo de esos valores

Las resoluciones mencionadas en este comunicado fueron adoptadas con la aprobación unánime de los miembros del COPOM que integran el presidente del Banco Central, Guido Sandleris; el vicepresidente, Gustavo Cañonero; la vicepresidente segunda, Verónica Rappoport; Enrique Szewach, director designado por el Directorio del Banco Central, y Mauro Alessandro, subgerente general de Investigaciones Económicas.

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