El radical cambio físico de un exparticipante de Cuestión de Peso: de ser asistido por los bomberos a bajar 135 kilos

A un año de aquel operativo en Merlo, el ex concursante se subió otra vez a la balanza y compartió cómo cambió su rutina, su ánimo y su manera de pensar

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A un año del rescate que marcó un punto de quiebre en su vida, Cristian Fredes regresó a Cuestión de Peso (eltrece) para mostrar el avance de un proceso que parecía inalcanzable y que hoy lo muestra como un ejemplo de cambio. En el estudio, la atmósfera estuvo signada por la emoción. Fredes se subió a la balanza y el resultado sorprendió a todos: “Cristian, primero te digo cuánto bajaste, que es más de lo que pesás. 134 kilos 77.300 gramos bajados hasta ahora”, le comunicaron en el ciclo de eltrece. El peso actual marcó 133 kilos.

El dato provocó aplausos y ovación en el estudio, especialmente por lo que representa en la historia de Fredes. Hace solo un año, su situación era crítica: permanecía postrado en una cama, pesaba casi 270 kilos y se encontraba en un estado de encierro absoluto. El recuerdo de aquel rescate, protagonizado por los bomberos de Merlo, sigue presente. “Bajaste más de lo que pesás. O sea, pasaste tu propia media”, le remarcaron, mientras él procesaba la noticia conmovido.

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Al ver imágenes de su vida anterior, Fredes expresó su asombro por el cambio experimentado: “Veo eso y parece una película, como que yo no soy ese que está ahí. No me reconozco. Es como si le hubiera pasado a otro”. El equipo médico de la clínica planteó ahora un nuevo objetivo: perder alrededor de 10 kilos más.

El 11 de junio de 2025, Cristian Fredes abrió su historia personal ante las cámaras. El ex participante de Cuestión de Peso relató cómo una emergencia lo obligó a pedir ayuda. Bomberos de Merlo acudieron a su domicilio porque, con más de 300 kilos, había quedado atrapado en su propia casa sin posibilidad de valerse por sí mismo. Ese episodio marcó el inicio de un proceso de transformación.

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El gran avance de Cristian Fredes luego del operativo de rescate en Cuestión de Peso

En una entrevista con Mujeres argentinas (El trece), Fredes compartió el impacto emocional de aquel momento. Con la voz entrecortada, describió el torbellino de sensaciones que lo atraviesan desde entonces. “Ahora me siento cuidado, me siento con ganas. Me cambió un montón. Volver a estar acá, me da ganas. Pienso en un futuro que no pensaba antes”, contó. Sus palabras reflejan el contraste con la etapa en la que sentía que no había salida.

El relato de Fredes se remonta a su historia familiar y los recuerdos de la infancia. “Mi abuela, mi abuelo, yo... todos éramos gordos, somos gordos”, repitió, como buscando las raíces de su problema en el entorno familiar. Reconoció que alguna vez pensó que esa lucha estaba superada: “Creí que cuando bajé de peso no iba a volver a subir”. La frustración por el rebote de peso no le impide mantener la esperanza ni el deseo de seguir adelante.

En su testimonio emergen también los duelos de quienes lo rodean. “Mi vieja y mi viejo fueron los que más la sufren porque no me dicen nada… Ayer los veía. Todas las cosas que hablaban cuando hablaron en el canal y me entero por la televisión porque a mí no me decían nada”, relató. De esta manera, expuso el dolor familiar y el peso de las palabras no dichas en el ámbito íntimo.

El participante de Cuestión de Peso que rescataron los bomberos

La rutina diaria se fue reduciendo progresivamente hasta quedar limitada a la cama. “Antes estaba en mi casa, después pasé a mi pieza, después a un sillón de mi pieza, después llegué a la cama y me quedé en la cama”, describió Fredes. Sin rodeos, explicó cómo la soledad y el aislamiento se apoderaron de su vida: “A veces uno no piensa en hablarlo con otros. Lo que me pasaba era creer que ahí iba a quedar mi vida, que ya está, que los días estaban contados y ya no había otra manera”.

El rescate realizado por los bomberos fue el primer paso para revertir esa situación. Fredes lo recuerda como un momento decisivo, en el que pudo observarse desde fuera y comprender la gravedad de su estado. “Pensé que no iba a salir más de ahí, de la habitación. Y verme en tercera persona me daban ganas de darme un abrazo a mí mismo”, expresó.

Desde entonces, el proceso incluyó internación, seguimiento médico y el acompañamiento de un equipo interdisciplinario. El camino fue largo, con avances y retrocesos, pero la balanza y los resultados de su paso por el programa muestran una transformación profunda. El nuevo objetivo es bajar otros 10 kilos, pero Fredes reconoce que el mayor cambio ocurrió en su manera de pensar y de proyectarse hacia el futuro. Hoy, su historia inspira a quienes atraviesan situaciones límite y demuestra que el primer paso, aunque sea forzado por una emergencia, puede abrir una nueva oportunidad.

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