“Kit de primeros auxilios emocionales”: 6 técnicas respaldadas por terapeutas para gestionar el estrés

Las especialistas Naomi Greenstone y Mandolin Moody identifican métodos físicos y cognitivos que activan zonas cerebrales vinculadas a la calma y permiten restaurar el equilibrio emocional

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Las estrategias de autocalma permiten gestionar la presión emocional sin necesidad de un apoyo externo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las estrategias de autocalma permiten gestionar la presión emocional sin necesidad de un apoyo externo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Toda persona puede necesitar estrategias de autocalma para afrontar la presión emocional, especialmente cuando no es posible contar con ayuda de otros. Expertas en salud mental, citadas por Real Simple y por la American Psychological Association (APA), destacan la utilidad de técnicas sencillas y prácticas para regular el ánimo y gestionar el estrés en cualquier momento.

Un repertorio de estrategias de autocalma permite a las personas regular sus emociones de manera autónoma en situaciones de presión, sin apoyo externo. Según las especialistas consultadas por Real Simple y la APA, las técnicas incluyen la autobservación emocional, el anclaje sensorial, el cambio consciente del campo visual, el enraizamiento con los pies en el suelo, el ejercicio de la mariposa y el cuestionamiento cognitivo, todas avaladas por terapeutas.

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La capacidad de autoconsuelo no suele aprenderse de forma automática en la infancia. Naomi Greenstone, trabajadora social clínica licenciada y fundadora de Colorado Wildflower Counseling, y Mandolin Moody, terapeuta en Gateway to Solutions, coinciden en que estas habilidades son fundamentales para el bienestar emocional. Moody señala que controlar las propias emociones repercute favorablemente en las relaciones personales y ayuda a tomar mejores decisiones.

Greenstone subraya la importancia de contar con recursos de autocalma en la vida cotidiana. Si bien recibir apoyo de otros es valioso, a menudo resulta imposible y la autocalma se vuelve esencial. La especialista afirma que desarrollar la autogestión emocional fortalece la confianza personal para enfrentar desafíos e incertidumbres, y contribuye a relaciones más sanas.

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Estrategias de autocalma avaladas por terapeutas

Primer plano de una mujer joven con el cabello castaño y ojos cerrados, con la cara iluminada por la luz del sol de un lado, sonriendo suavemente.
Diversificar las estrategias de autoconsuelo permite una mejor adaptación ante diferentes tipos de malestar emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las expertas aconsejan contar con un “kit de primeros auxilios emocionales” propio, formado por diferentes técnicas de autoconsuelo. Según Moody y recomendaciones de la American Psychological Association, ninguna estrategia resulta eficaz para todos por igual: experimentar permite identificar el método más apropiado para cada emoción y circunstancia.

Este repertorio flexible de recursos ayuda a anticipar momentos de malestar y a actuar de inmediato, sin depender de otras personas o herramientas adicionales. Diversificar las estrategias promueve la autosuficiencia emocional y facilita la recuperación tras situaciones de tensión.

1. Autobservación y validación emocional

Un primer paso recomendado por Greenstone es la autoobservación y validación emocional. Consiste en identificar en qué parte del cuerpo se manifiesta la emoción, colocar la mano sobre esa zona y reconocer la sensación sin juzgarla.

El contacto físico, explica Greenstone, contribuye a calmar el sistema nervioso. Validar internamente emociones como el estrés permite que el cuerpo responda con mayor tranquilidad, reduciendo la tendencia a reprimir lo que se siente.

2. Anclaje sensorial

Primer plano de la mitad derecha del rostro de una persona con los ojos cerrados, en un entorno oscuro, con luz sutil resaltando la piel.
El cambio consciente del campo visual figura entre las técnicas recomendadas para reducir la reacción de alarma del cuerpo ante el estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las técnicas de anclaje sensorial también resultan esenciales. Moody sugiere conectar conscientemente con los cinco sentidos, identificando estímulos en el ambiente, como el aroma de una vela, la textura de una manta o un sonido relajante.

Llevar consigo objetos de apoyo, como aceites o una lista de música favorita, puede ayudar en momentos de tensión. Visualizar lugares apacibles o realizar actividades que absorban la atención, como caminar o resolver un rompecabezas, fomenta la presencia y contribuye a disminuir la ansiedad, según Real Simple y la APA.

3. Cambio consciente del campo visual

Otra estrategia implica cambiar de forma intencionada el campo de visión. Greenstone describe un ejercicio en el que se mueve la cabeza de arriba abajo y de un lado a otro, alternando la dirección de la mirada. Este recurso ayuda a recordar que no hay peligro inmediato y estimula zonas cerebrales asociadas a la lógica, disminuyendo la reacción física de alarma.

Afirmar internamente frases como “estoy a salvo, gracias por alertarme” refuerza la sensación de seguridad y potencia el efecto calmante. De acuerdo con estudios citados por Real Simple y directrices de la APA, estos ejercicios estimulan la memoria de trabajo y ayudan a reducir la carga emocional.

4. Enraizamiento

Un hombre joven de cabello castaño con barba, vestido con una camiseta azul, sentado junto a una ventana, con la mano en la sien y una expresión de preocupación.
El cuestionamiento cognitivo promueve una regulación emocional profunda al desafiar pensamientos automáticos de forma objetiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Presionar los pies conscientemente contra el suelo constituye la base de la técnica de enraizamiento. Greenstone recomienda enfocar la atención en la sensación del contacto con el suelo y, si es posible, juntar las manos ajustando la presión. Esto favorece el retorno al momento presente, devolviendo al cuerpo las referencias de seguridad y calma.

5. Ejercicio de la mariposa

Para situaciones de estrés elevado, el ejercicio de la mariposa representa una herramienta sencilla y eficaz. Se realiza cruzando los brazos y colocando las manos sobre los hombros opuestos, dando pequeños golpecitos alternos en ciclos breves. Cuando no sea posible usar ambos brazos, se pueden usar los dedos de los pies. Según Greenstone, este método facilita la autoestimulación bilateral y se utiliza en contextos terapéuticos para el trauma.

6. Cuestionamiento cognitivo

El cuestionamiento cognitivo es clave para una regulación emocional más profunda. Moody recomienda desafiar los pensamientos automáticos con preguntas objetivas, lo que ayuda a matizar emociones negativas y encontrar soluciones más equilibradas. Analizar con pruebas la validez de los pensamientos permite reencuadrar creencias y desarrollar mayor seguridad emocional.

Estas seis prácticas básicas, recomendadas por la American Psychological Association, proporcionan mecanismos accesibles a los que cualquiera puede recurrir ante situaciones complejas. Incorporarlas regularmente fortalece la autonomía para gestionar emociones y mantener la estabilidad interna, ya que ayudan a restaurar el equilibrio y a responder de manera serena ante los desafíos cotidianos.

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