10 vinos naranjos: qué los distingue, dónde se originaron y por qué son ideales para el verano

Sabores intensos, notas singulares y una herencia que se remonta a Europa distinguen a esta categoría, cada vez más elegida en temporadas de calor

Guardar
Con raíces en tradiciones europeas,
Con raíces en tradiciones europeas, estos vinos destacan por sus aromas, sabor y versatilidad, y se posicionan como una elección refrescante para el verano (Imagen Ilustrativa Infobae)

A lo largo del año, la elección del vino se ve condicionada por muchos factores, siendo el entorno uno de los que más influye. Por eso el verano, con sus altas temperaturas, suele amenazar al consumo de vino. Sin embargo, existen alternativas para que los amantes de la noble bebida puedan darse el gusto de disfrutarlo, ya sea en un balcón, en un patio, en un jardín o a orillas del mar.

A los clásicos tipos de vinos tintos, blancos, rosados, espumantes y dulces, se la ha sumado una categoría, que llama mucho la atención, tanto por fuera como por dentro.

Los vinos naranjos, que en realidad son vinos blancos elaborados como tintos.

Partiendo de uvas blancas, generalmente cosechadas con una acidez natural más alta que, durante la fermentación, también se realiza una maceración con los hollejos. De ahí que el vino extrae muchos nutrientes, los cuales se traducen en color, aromas y sabores particulares.

Se dicen naranjos porque suelen tener un aspecto cobrizo, ya sea brillante u opalescente. Además, son vinos que se suelen estabilizar de manera natural con el paso del tiempo, resguardados por su alta acidez.

Esa oxidación natural es la que genera tonalidades más intensas, con reflejos cobrizos y/o dorados. Sus aromas suelen ser punzantes más allá del cepaje empleado, y en boca se destacan por su buen cuerpo, texturas firmes y una acidez que marca su paso en el trago de principio a fin. Además, uno de sus descriptores más evidentes suele ser la cáscara de naranja, que resalta su “amarguito” final.

Los vinos naranjos se elaboran
Los vinos naranjos se elaboran con uvas blancas y maceración con hollejos, lo que les otorga color cobrizo y aromas intensos (Imagen ilustrativa Infobae)

Esto, más la acidez natural del vino, potencia sus texturas, que a su vez destaca aún más su frescura.

Cabe aclarar que la playa y el sol no son enemigos del vino, simplemente proponen un contexto ideal para otro tipo de bebidas, generalmente más refrescantes. Por otro lado, la informalidad de la playa exige practicidad a la hora de comer y beber. No obstante, siempre hay alternativas para disfrutar un vino; también en la playa. Solo hay que encontrar el momento ideal y la compañía adecuada, porque el vino se disfruta más cuando se comparte.

Al atardecer, cuando ya el sol no calienta y queda menos gente en la playa, es la mejor hora para el encuentro con amigos y un buen aperitivo. Y los vinos naranjos cumplen muy bien esa función, ya que son refrescantes y pueden reemplazar perfectamente a un cóctel. Además, por ser novedosos, es más fácil sorprender a todos, con sus tonalidades cobrizas, que se asemejan a las del atardecer. Pero son su acidez y consistencia lo que más llamará la atención.

En boca son refrescantes y expresivos por demás. Siempre de trago vibrante y con personalidad, incluso para acompañar picadas de mar.

A su vez, en esta época vuelven las ganas de comer esos platos que se dejan de lado en invierno. Porque más allá de los que se disfrutan a temperatura ambiente y de los productos de estación, vuelven las ganas de alimentarse más sano; aunque solo sea para lucir mejor en la playa. Y así como los guisos y las preparaciones de cocciones largas pasan al olvido por un tiempo, las ensaladas con todos los verdes posibles y vegetales de estación, renacen. Con pollo o camarones, o incluso con frutas cítricas o tropicales. Todas estas opciones van muy bien con un blanco de año, joven y sin madera.

Pero los que prefieren más ímpetu en sus copas, deben apostar por los naranjos, porque además acompañan muy bien comidas casuales como sándwiches gourmet. Por ejemplo, combinando carnes frías, con quesos tipo Brie y hasta cebollas caramelizadas.

Los vinos naranjos nacen de
Los vinos naranjos nacen de uvas blancas pero se elaboran como vinos tintos mediante maceración con hollejos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incluso una opción veggie con berenjenas, zucchinis u otros vegetales a la plancha. No obstante, durante las vacaciones, los frutos de mar copan las mesas, más allá de los amantes del sushi y del polémico salmón. Pescados y mariscos poco a poco van reemplazando a las carnes rojas a la parrilla, con los langostinos como grandes protagonistas.

Estas delicias del mar se disfrutan mucho con vinos naranjos, por la relación que ofrecen entre frescura y texturas. Es decir, que sólo hay un tipo de vino que se acomoda a cualquier festín en las mesas veraniegas, sobre todo al momento del aperitivo, y ese es el naranjo. Un vino blanco que fermenta en contacto con sus pieles, resultando con mayor cuerpo y texturas. Y al partir de una uva con mayor acidez natural, se siente amplio y filoso en boca, limpiando el paladar fácilmente.

Para los fanáticos de las carnes, que multiplican los asados en esta época, también los vinos naranjos son compañeros ideales, sobre todo para el arranque. Porque si bien generalmente se descorcha una misma etiqueta a lo largo de la comida, lo más indicado, para disfrutar todo lo que sale de la parrilla, es ofrecer un recorrido. Y siempre el inicio es mejor con un vino refrescante como un naranjo, que además es ideal para acompañar mollejas y chinchulines, porque su acidez marcada y firme, barre con la grasa en el paladar. Y, por estructura, estos vinos también se lucen con pollo y cortes de cerdo.

Las uvas blancas más utilizadas para elaborar estos vinos son las aromáticas; Torrontés, Moscatel y Sauvignon Blanc, aunque hay algunos Semillon, Viognier y Chardonnay. Pero para que estos vinos sean estables, deben tener una acidez natural sostenida. Y es por ello que suelen ser livianos, alrededor de 12 grados, y muy refrescantes, más allá de servirse fríos. Esta era una vieja usanza, cuando no existía la tecnología y todos los vinos, tintos y blancos, se elaboraban de la misma forma. Y es así como los naranjos muestran más carácter por sus atributos marcados y son ideales para compartir al aire libre.

10 vinos naranjos para sorprender en esta época del año

Los aromas de los vinos
Los aromas de los vinos naranjos suelen ser florales y punzantes, con notas de cáscara de naranja y amargor final

Criolla Argentina Torrontés Naranjo Bodega y Viñedos Niven, Mendoza, Valle de Uco, Gualtallary $14.000

El joven enólogo Lucas Niven divide su tiempo enológico entre vinos modernos de diversas zonas y el rescate de variedades tradicionales, pero siempre con una impronta muy original, como este naranjo de Torrontés, la uva criolla argentina más famosa. De aspecto turbio, pero etiqueta colorida. Sus aromas son evidentes, con cierta intensidad y toques florales. Paladar con texturas y dejos de oxidación que resaltan los amargos, texturas finas y final floral intenso.

A Contramano Naranjo Jorge Rubio Vinos de Autor, Mendoza, San Rafael, Oasis Sur $15.000

Sin dudas, este vino alternativo ha sacado de la zona de confort al enólogo Jorge Rubio. Sin embargo, se nota que disfruta mucho haciéndolo y compartiéndolo. De aromas perfumados rústicos y paladar algo potente, también mordiente, con un carácter salino y vinoso, y un final bien floral. Para servir bien frío.

Pulenta Estate Naranjo Pulenta Estate, Mendoza, Valle de Uco $21.000

Aromas vinosos pero equilibrados, bien de naranjo, aunque sutil. De paladar franco y fresco, con buen ímpetu floral del Torrontés y un final de cáscara de cítricos y un dejo maduro. Es limpio en su paso por boca, mineral y para nada invasivo. Posee cierta fuerza sin llegar a ser profundo. Y su aspecto cobrizo pálido es inconfundible.

Miras Joven Naranjo Bodega Miras, Río Negro, Alto Valle de Río Negro, Mainqué $25.000

Elaborado por Marcelo y Pablo Miras, a partir de un blend de Torrontés Mendocino (80%), Torrontés Riojano (15%) y Pedro Giménez (5%) que se da en el mismo viñedo. De aspecto cobrizo brillante y aromas perfumados, paladar franco y amplio, con una frescura sostenida y los sabores, más florales que frutales, que persisten en el final de boca.

Variedades como Torrontés Moscatel y
Variedades como Torrontés Moscatel y Sauvignon Blanc son las más usadas para la elaboración de estos vinos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Inframundo Naranjo Semillon Durigutti Family Winemakers, Mendoza, Luján de Cuyo, Las Compuertas $31.200

Aspecto intenso, casi dorado y brillante, de aromas poco expresivos y paladar franco, también voluptuoso, con buen agarre. Seco en sus texturas propias de vasija, que resaltan su perfumado final. Se puede decir que sus sabores son frescos y complejos, más de frutas secas y especias, y con una acidez viva.

Cadus Appellation Tunuyán Naranjo Cadus, Mendoza, Valle de Uco, Tunuyán $35.900

Santiago Mayorga eligió un Viognier de la finca Viña Vida, que fermentó en huevo de concreto durante 20 días con sus pieles. Y luego siguió su proceso durante 65 días en barricas usadas, siempre como vino blanco. De esas, seleccionó tres para dar vida a un vino innovador. De aspecto y aromas bien de naranjo, con una frescura tensa, franco y voluptuoso. Bien floral en boca, con toques cítricos y un dejo amarguito. Sus texturas finas acentúan su persistencia.

Antropo Lío de lías Torrontés Naranjo Sin Filtrar Antropo Wines, Jujuy, Quebrada de Humahuaca $37.600

Luego de 45 días de maceración y seis meses de crianza, se obtiene este naranjo de la Quebrada de Humahuaca, del cual solo se hicieron 1400 botellas. Bien floral en sus aromas a quinotos y flores blancas, con las texturas de ánforas que se sienten en su paso por boca y le aportan carácter y vivacidad.

Compartir un vino naranjo en
Compartir un vino naranjo en verano es una experiencia novedosa que resalta por su color y personalidad (Imagen ilustrativa Infobae)

Vórtice Sauvignon Blanc Naranjo Estancia Las Cañitas, Córdoba, Valle de Calamuchita $45.000

Este vino trasciende su categoría, porque va más allá. Es evidente que a este Sauvignon Blanc joven la maceración con pieles le viene muy bien, porque sus texturas se integran a su cuerpo más consistente. No obstante, sus texturas vibrantes potencian sus perfumes florales, herbales y cítricos. Un vino completo y limpio, de trago largo y con buen potencial.

Apuntes Naranjo Luigi Bosca, Mendoza, Maipú $50.000

Cada año, el enólogo Pablo Cúneo sorprende con vinos alternativos de partidas limitadas. Elaborado con uvas Gewürztraminer y Viognier, posee un aspecto cobrizo intenso y a la vez opalescente, ya que no se filtra. Esto a su vez aporta intensidad a sus aromas florales y cítricos, y más profundidad en sus texturas. De paladar amplio, refrescante y sumamente expresivo. Ideal para servir como aperitivo o acompañando frutos de mar.

Susana Balbo Signature de Raíz Naranjo Torrontés Susana Balbo Wines, Mendoza, Valle de Uco, Paraje Altamira $80.000

Susana Balbo volvió a innovar con Torrontés, aprovechando su gran conocimiento y la nueva viña que ella misma creó en Altamira a partir de plantines seleccionados. Así logró una reinterpretación del varietal. Fermentado en un ánfora con racimo entero, una maceración muy corta, y un año y medio en barricas usadas. De aromas delicados y paladar fresco, con dejos de mandarinas. Una vivacidad fina, con texturas incipientes que aportan cuerpo y profundidad. Hay delicadeza y buena complejidad potencial. Y al igual que en el blanco de Gualta, asoma sobre el final ese toque de caramelo.