
Existe un nervio, el más extenso del cuerpo humano, que atraviesa gran parte del organismo y, según los científicos, mantiene una conexión estrecha con las emociones.
Se trata del nervio vago, que conecta el tronco cerebral con casi todos los órganos del cuerpo: corazón, páncreas, hígado, riñones, pulmones, estómago, intestinos, bazo y vesícula.
PUBLICIDAD
¿Por qué es tan importante? “La influencia del nervio vago y su conexión con el cerebro, particularmente a través del eje intestino-cerebro, desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo, la respuesta al estrés y la función cognitiva”, señalaron en el sitio de Massachusetts General Hospital.

“Si sufres de estrés, agobio, ansiedad, irritabilidad, inquietud, palpitaciones, problemas digestivos y dificultades para dormir, es hora de recurrir al apoyo de tu décimo nervio craneal, el nervio vago”, recomendó la doctora Nicole Cain, médica naturópata y psicoterapeuta en su portal y autora de A prueba de pánico: Las nuevas soluciones holísticas para acabar con tu ansiedad para siempre“.
PUBLICIDAD
¿Qué es el nervio vago? La doctora Verónica Mora Dubuc, médica psiquiatra (MN 70612), explicó a Infobae que es uno de los pares craneales (nervios que salen del sistema nervioso central hacia diversos órganos periféricos del organismo) y es el principal componente del sistema nervioso parasimpático, que junto al sistema simpático, conforman el sistema nervioso vegetativo.
“Regulador de las funciones involuntarias de nuestro cuerpo, el vago recorre un largo trayecto desde el tronco encefálico hasta el cuello, tórax y abdomen", completó la doctora.
PUBLICIDAD
Por su parte, Gisela Moya, licenciada en Psicología (UBA) e instructora de Yoga, explicó a Infobae que el nervio vago es un nervio inhibitorio que desacelera el corazón y permite recuperar la calma. “La palabra ‘vago’ en latín significa ‘errante’ y su recorrido sinuoso es la razón por la que a menudo se lo denomina “nervio errante”, detalló.
Y completó: “El nervio vago abarca el cuerpo en dos direcciones: hacia abajo inerva los pulmones, corazón, diafragma y estómago y hacia arriba conecta nervios en el cuello, garganta, ojos y orejas”.
PUBLICIDAD
Sus principales funciones

La doctora Mora Dubuc señaló que el nervio vago participa en la regulación de múltiples funciones involuntarias que son indispensables para la vida:
- Frecuencia cardíaca
- Presión arterial
- Respiración
- Digestión y motilidad intestinal.
- Deglución.
- Voz.
- Respuesta inflamatoria.
- Comunicación entre el intestino y el cerebro.
Hilmar Petur Sigurdsson, investigador postdoctoral asociado en neuroimagen y neurodegeneración, Universidad Miguel Hernández y Ester Benzaquén Vallejos, investigadora postdoctoral de Neurociencias de la misma universidad, explicaron en un artículo en The Conversation que como parte importante del sistema nervioso parasimpático, el nervio vago ayuda a calmar el cuerpo después de una situación de estrés.
PUBLICIDAD
“Cuando se activa, ralentiza el ritmo cardíaco, reduce la presión arterial y señala que es seguro dejar de pisar el acelerador (respuesta de “lucha o huida”) y pasar a una velocidad de crucero más tranquila (descanso y digestión)“, explicaron.
Cómo el nervio vago enfrenta el estrés

La doctora Mora Dubuc explicó que frente a situaciones de estrés agudo el sistema simpático activa la respuesta defensiva: “Por ejemplo, inhibe el sueño o el apetito y activa el metabolismo muscular para la huida, y una vez finalizado el episodio, el sistema parasimpático mediado por el nervio vago, regula la vuelta al equilibrio y normalidad. Pero si el factor estresante se sostiene y se vuelve crónico, la función vagal se desregula, pierde su tono, y esto tiene efectos físicos y emocionales que se interpretan como un alerta sostenido”, afirmó la experta.
PUBLICIDAD
Y completó: “Como los estímulos estresantes lo desregulan, lo que disminuye el estrés lo mejora o protege. Buena dieta, variada y no excedida en azúcares o harinas ultraprocesados, estímulos moderados, vida social activa, cuidado del descanso y las horas de sueño son los hábitos recomendados”.
Los síntomas de esa baja de tono del nervio vago son, según la médica:
- Palpitaciones
- Náuseas
- Constipación, tránsito intestinal alterado o distendido
- Respiración superficial
- Hipervigilancia
- Ansiedad
- Irritabilidad o falta de capacidad para relajarse
También se vincula su función a la respuesta inmunológica participando de procesos inflamatorios/ antiinflamatorios con un rol de modulación, explicó Mora Dubuc.
“Para evaluar su funcionamiento se realizan algunas pruebas mecánicas y para mejorar su funcionamiento se apela a su estimulación regular y sistemática a través de actividad física, ejercicios de respiración y buena calidad y horas de sueño diario. La estimulación más incisiva corresponde y es posible bajo supervisión médica“, destacó la médica.
PUBLICIDAD
Sigurdsson y Vallejos afirmaron que hoy en día, el nervio vago se puede estimular: “La forma más directa es usar un dispositivo implantado, similar a un marcapasos, que se coloca debajo de la piel con pequeños cables envueltos alrededor del nervio. Dado que requiere cirugía, generalmente se reserva para casos de epilepsia grave o depresión clínica que no han respondido a los tratamientos convencionales".

Debido a que el nervio vago está conectado a tantos sistemas del cuerpo, cuidarlo puede tener efectos importantes para el bienestar físico y mental.
“Restablecer el nervio vago ayuda a que el cuerpo recupere el equilibrio”, afirmó el neurólogo Emad Estemalik, de Cleveland Clinic.
Eso podría brindar los siguientes beneficios:
- Regular emociones
- Reducir el estrés
- Reducir los síntomas de ansiedad o depresión
- Disminuir la presión arterial
- Disminuir el ritmo cardíaco en reposo.
- Mejorar la digestión
- Fomentar un mejor sueño
- Reducir la inflamación
- Controlar las migrañas o las cefaleas en racimos.

El doctor Estemalik explicó cómo se puede volver a un estado de relajación y mayor equilibrio. “Se trata de regular las funciones cardiovasculares y respiratorias”, indicó. “Cuando respiras con facilidad y tu corazón no late ni demasiado rápido ni demasiado lento, tu cuerpo puede reducir el estrés”. Brindó las siguientes recomendaciones:
PUBLICIDAD
1. Respirar con intención. La respiración profunda y consciente es una de las maneras más sencillas de “resetear” el nervio vago. “Los ejercicios de respiración son una forma eficaz de regular el sistema nervioso autónomo ”, afirmó Estemalik. “Pueden ayudar a disminuir la respiración acelerada, reducir la frecuencia cardíaca y bajar los niveles de cortisol, la hormona del estrés”. También se puede combinar la respiración profunda con prácticas como la atención plena, el yoga o la meditación para potenciar el efecto calmante.
La licenciada Moya recomendó el siguiente ejercicio de respiración con exhalación prolongada:
- Inhalar: realizar un solo sorbo de aire sin ir a la capacidad máxima.
- Exhalar: regular la exhalación hasta contar hasta diez.
- Realizar cinco rondas. "La idea es poder lograr un estado de autorregulación, intimidad y quietud", destacó la profesora de yoga.

2. Ejercicio: es otra forma natural de reequilibrar el nervio vago. Se ha demostrado que la actividad aeróbica moderada contribuye a un mejor equilibrio autonómico y a menores niveles de estrés.
“El ejercicio ayuda al cuerpo a alternar entre los sistemas simpático y parasimpático”, afirmó Estemalik. “Ese equilibrio es clave para una buena salud cardiovascular y una función pulmonar óptima”. El médico recomendó actividades como caminar, nadar o andar en bicicleta.
3. Probar la exposición al frío. Puede activar la respuesta calmante del cuerpo, permitiendo que los nervios se recuperen. El especialista recomendó:
- Mojarse la cara con agua fría
- Aplicar una bolsa de hielo en el cuello
- Tomar una ducha fría breve

Estas estrategias pueden ayudar a disminuir la frecuencia cardíaca y a redirigir el flujo sanguíneo hacia el cerebro, lo que ayudará a sentirse más centrado, de acuerdo a Cleveland Clinic.
4. Utilizar el sonido. Según la entidad, el nervio vago atraviesa la garganta y el oído interno, lo que podría explicar por qué el sonido y la vibración pueden influir en cómo nos sentimos. Probar a tararear, cantar o entonar melodías, especialmente tonos largos y prolongados como el “om” del yoga. También es recomendable escuchar música relajante con ritmos suaves y constantes.
5. Hacerse masajes. Ciertos tipos de contacto físico, especialmente en los pies, el cuello o las orejas, pueden ayudar a calmar el sistema nervioso.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El fenómeno de las cerezas dobles: qué lo causa y por qué afecta a la producción
Aunque pueden parecer una rareza, tienen una explicación biológica ligada al desarrollo de la flor y a las altas temperaturas

Qué efectos sufre el cerebro masculino después del nacimiento de un hijo, según un estudio
Ese ajuste neurológico no implica pérdida, aunque sí redefine funciones ligadas al cuidado, la adaptación doméstica y el vínculo inicial

Un estudio analiza cómo enfriar la cabeza durante 30 minutos puede influir en el estado de ánimo
Investigadores observaron que el uso de un gorro refrigerante se asoció con una mayor sensación de calma, cambios temporales en la actividad cerebral y una reducción del malestar emocional

El entrenamiento de fuerza reduce el riesgo cardíaco en mujeres, según un estudio de Harvard
Un ensayo reveló que combinar ejercicios de resistencia, como levantamiento de pesas o trabajo muscular con el propio peso corporal, junto con actividades aeróbicas, ofrece una protección más amplia para el corazón

Por qué la amistad puede ayudar a vivir más y mejorar la salud, según la ciencia
Estudios y organismos destacan que los vínculos cercanos se asocian con menor estrés, mayor bienestar psicológico y mejores hábitos de autocuidado. Por qué la soledad se considera un factor de riesgo



