
No recordar una palabra común, ir a una habitación y olvidar el motivo, o confundir una fecha son algunos de las signos de la llamada “niebla mental de la menopausia”, que afecta a más del 60% de las mujeres, según diversos estudios. Además de incómodas, estas distracciones frecuentes pueden llegar a producir preocupación. ¿Podrían ser un síntoma temprano de alguna enfermedad?
La doctora Gladys Fernández, médica ginecóloga, jefa de la Sección Endocrinología Ginecológica y Climaterio (División Ginecología) del Hospital de Clínicas de la UBA (M.N. 76261), explicó a Infobae que la llamada “niebla mental” hace referencia a un “conjunto de síntomas cognitivos que muchas mujeres experimentan durante la transición a la menopausia".
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“Se manifiestan como alteraciones leves de la memoria y de la atención, incluyendo dificultad para recordar palabras, nombres, historias o números, mantener un hilo de pensamiento, concentrarse, o recordar qué se estaba buscando o haciendo. Estos síntomas suelen comenzar durante la transición a la menopausia, especialmente en la etapa tardía, cuando los ciclos menstruales empiezan a espaciarse o saltearse. En la mayoría de los casos, mejoran o desaparecen en la postmenopausia“, explica.

¿Qué es la transición a la menopausia? La doctora Yasmin Mehanna, médica tocoginecóloga de la División Ginecología del Hospital de Clínicas de la UBA (M.N. 171308), señaló a Infobae que es un período fisiológico de la vida de la mujer que comienza con las irregularidades menstruales (transición temprana) y continúa con los salteos menstruales (transición tardía) hasta llegar a la última menstruación de la vida de la mujer o menopausia.
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“Diversos estudios científicos demostraron que estas alteraciones cognitivas no se explican únicamente por el envejecimiento, sino que estarían relacionadas con las fluctuaciones hormonales y, especialmente, con la disminución de los niveles de estrógenos producida durante la transición tardía a la menopausia y los primeros años posteriores a la última menstruación", detalló la doctora.
Y afirmó que en esta etapa también son frecuentes los síntomas vasomotores (sofocos y sudoraciones nocturnas), los trastornos del sueño y las alteraciones del estado de ánimo, como ansiedad o depresión. “Por ello, las dificultades cognitivas pueden verse desencadenadas o agravadas por estos síntomas asociados”, indicó la experta.
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¿Puede ser un síntoma temprano de Alzheimer?

Las doctoras Fernández y Mehanna explicaron que la gran mayoría de las mujeres que presentan nieblas mentales durante la transición menopáusica no desarrollará enfermedad de Alzheimer ni otro tipo de demencia.
“Las alteraciones cognitivas asociadas a la menopausia suelen ser leves, transitorias y tienden a mejorar en la postmenopausia, aproximadamente dos años después de la última menstruación, momento en el cual los niveles hormonales alcanzan cierta estabilidad. En cambio, las demencias suelen presentar un deterioro progresivo que interfiere con la autonomía y las actividades de la vida diaria. Los síntomas empeoran con el tiempo, en lugar de mejorar", explicaron las expertas.
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De todos modos, si los trastornos de memoria son intensos, progresivos o afectan significativamente el funcionamiento cotidiano, recomendaron realizar una evaluación médica para descartar otras causas.

Caroline Just, neuróloga especializada en salud cerebral femenina, explicó en un artículo de Cleveland Clinic que “las personas con demencia no creen tener problemas de memoria, son sus familiares quienes las llevan a hacerse un chequeo”.
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Los casos iniciales de Alzheimer suelen presentarse en mayores de 65 años, mientras que menos del 10% de los diagnósticos involucran a personas más jóvenes.
Los primeros signos de demencia, según Cleveland Clinic, suelen ser perderse en lugares conocidos o confusión sobre cómo realizar actividades cotidianas, como conducir a casa desde un comercio, no la incapacidad para recordar nombres.
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Cómo combatir la niebla mental en la menopausia

Las doctoras del Hospital de Clínicas consideran fundamental que los médicos asesoren a las pacientes sobre la posible aparición de estos síntomas cognitivos, explicando que suelen ser leves, transitorios y que no representan, en la mayoría de los casos, un signo temprano de demencia o enfermedad de Alzheimer.
“Dado que los síntomas vasomotores, las alteraciones del sueño y los trastornos del estado de ánimo pueden contribuir al deterioro cognitivo subjetivo, el tratamiento hormonal de la menopausia constituye una estrategia terapéutica importante en pacientes seleccionadas. Por otro lado, los factores de riesgo cardiovasculares modificables también influyen sobre la salud cerebral. Se suele decir que ‘la salud del corazón es la salud del cerebro’“, destacaron las expertas.
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Y completaron: “Mantener una presión arterial adecuada, controlar los niveles de glucemia y el perfil lipídico, y prevenir enfermedades metabólicas puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia".

La doctora Sobia Khan, especialista en salud femenina, recomendó en Cleveland Clinic evitar el multitasking: “Realizar varias tareas a la vez agota las capacidades del cerebro, especialmente durante la perimenopausia, cuando se debe conservar la energía siempre que sea posible. Si se agota, la mente se debilita y la confusión mental se acentuará”.
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Por su parte, la doctora Just añadió: “Cuando crees que estás haciendo varias cosas a la vez, en realidad solo estás cambiando rápidamente entre varias tareas, lo que significa que necesitas dedicar tiempo a reorientarte en cada una de ellas. Esto se llama ‘cambio de tarea’ y realmente cansa nuestro cerebro”.
Siete hábitos clave para la salud cerebral

Las doctoras del Hospital de Clínicas recomendaron:
- Realizar actividad física regular: se aconseja al menos realizar 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado. El ejercicio físico mejora tanto la salud cardiovascular como la función cerebral.
- Mantener una alimentación saludable, preferentemente basada en dieta mediterránea.
- Evitar el sobrepeso y la obesidad.
- Evitar el tabaquismo y el vapeo.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Mantener una vida social activa, especialmente en mujeres con antecedentes de ansiedad o depresión.
- Estimular el cerebro mediante actividades cognitivas como lectura, aprendizaje de idiomas, incorporación de nuevas habilidades o participación en actividades recreativas y sociales, lo que favorece la reserva cognitiva.
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