La neurociencia moderna transformó la comprensión de cómo el cerebro procesa y puede superar miedos y traumas, según el profesor Andrew Huberman, experto de la Universidad de Stanford y presentador del pódcast Huberman Lab.
En la última década, los avances científicos permitieron identificar circuitos cerebrales claves y desarrollar herramientas prácticas, desde terapias psicológicas hasta intervenciones farmacológicas y hábitos cotidianos, que ofrecen nuevas vías para borrar miedos y superar traumas.
PUBLICIDAD
Aunque el miedo cumple una función protectora, cuando se vuelve limitante o se convierte en trauma, la neurociencia ofrece estrategias basadas en evidencia para afrontarlo y modificar su impacto en la vida diaria.

La biología del miedo y el trauma
El miedo, explicó el divulgador científico en su programa, es una emoción compleja que involucra tanto respuestas fisiológicas —como el aumento del ritmo cardíaco y cambios en la circulación sanguínea— como procesos cognitivos, incluyendo pensamientos y recuerdos.
PUBLICIDAD
Asimismo, el miedo se construye a partir de elementos básicos como el estrés y la ansiedad, pero se diferencia de ambos por su intensidad y por la activación de circuitos cerebrales específicos.
Entre los sistemas biológicos implicados destaca el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HPA), que regula la liberación de hormonas como la adrenalina y el cortisol, responsables de preparar al cuerpo para la acción y de mantener la alerta incluso después de que el peligro haya pasado.
PUBLICIDAD
La amígdala, una estructura en forma de almendra situada en ambos hemisferios cerebrales, actúa como centro de integración de información sensorial y de memoria, y es esencial para la respuesta de amenaza.
Además, la corteza prefrontal permite ejercer control sobre los reflejos automáticos del miedo, dotando de significado y propósito a las experiencias y facilitando la transformación de respuestas automáticas en narrativas constructivas.
PUBLICIDAD

Por su parte, el trauma surge cuando una experiencia de miedo se incrusta en el sistema nervioso y se reactiva de manera desadaptativa, afectando la vida cotidiana. Según Huberman, el trauma implica que el miedo se activa en momentos en los que ya no resulta útil, generando respuestas que pueden limitar las relaciones personales, el desempeño laboral y el bienestar general.
Cómo se forman y se pueden borrar los miedos
La formación de miedos se basa en el condicionamiento clásico, un proceso descrito por la neurociencia en el que una experiencia negativa se asocia a un estímulo neutro, generando una respuesta automática de miedo ante situaciones similares en el futuro.
PUBLICIDAD
Este mecanismo, diseñado para protegernos, puede activarse tras un solo evento traumático o por la acumulación de experiencias negativas.
Para borrar miedos y traumas, la neurociencia demostró que no basta con suprimir los recuerdos negativos; es necesario reemplazarlos por nuevas asociaciones positivas. El experto subrayó que el sistema de recompensa cerebral, mediado por la dopamina, puede aprovecharse para crear nuevas memorias que sustituyan a las traumáticas.
PUBLICIDAD
La clave está en la repetición detallada y consciente del evento temido, lo que permite disminuir la respuesta fisiológica y, posteriormente, reconstruir el relato personal en torno a esa experiencia.

Terapias basadas en la neurociencia
El capítulo de Huberman Lab destacó tres terapias psicológicas con sólida base científica para tratar miedos y traumas: la Terapia de Exposición Prolongada, la Terapia de Procesamiento Cognitivo y la Terapia Cognitivo-Conductual.
PUBLICIDAD
Dichas intervenciones, guiadas por profesionales, se centran en la exposición controlada y repetida al recuerdo traumático, fomentando la expresión detallada de emociones y sensaciones asociadas.
Según el neurobiólogo, “el reconocimiento detallado y reiterado del evento traumático es esencial para formar una nueva asociación no traumática”. Durante las primeras sesiones, la ansiedad puede ser intensa, pero con cada repetición, la respuesta fisiológica disminuye.
PUBLICIDAD
Una vez atenuada la reacción inicial, resulta fundamental reconstruir la visión propia, aprovechando la capacidad de la corteza prefrontal para dotar de significado y propósito a la experiencia. Además, el acompañamiento profesional y la conexión social de confianza refuerzan este proceso con nuevas asociaciones positivas.

Prácticas alternativas con bajo costo
Más allá de las terapias convencionales y farmacológicas, el neurocientífico exploró prácticas accesibles que pueden apoyar la superación del miedo y el trauma.
Entre ellas se destaca el protocolo de hiperventilación cíclica, que consiste en realizar respiraciones profundas y rápidas durante 5 minutos diarios, seguidas de breves periodos de apnea. Esta técnica induce un estado de activación fisiológica controlada, permitiendo al individuo exponerse deliberadamente al estrés en un entorno seguro.
Huberman recomendó precaución, especialmente en personas con ansiedad o trastornos de pánico, y sugirió realizar estas prácticas bajo supervisión profesional. La autoexposición controlada, el journaling y el apoyo social también pueden ser útiles, siempre que se realicen en un contexto de seguridad psicológica.

Factores de estilo de vida y suplementos
El bienestar emocional y la capacidad para superar estas emociones dependen en gran medida de factores de estilo de vida como el sueño regular, la nutrición adecuada y la calidad de las relaciones sociales.
En cuanto a los suplementos, Huberman mencionó el azafrán y el inositol como opciones que mostraron efectos ansiolíticos en estudios clínicos, aunque su impacto es indirecto y se orienta principalmente a la reducción general de la ansiedad.
Debido a esto, el azafrán en dosis de 30 miligramos diarios, y el inositol, en dosis de 18 gramos al mes, demostraron beneficios en la disminución de síntomas ansiosos, pero no deben considerarse soluciones milagrosas ni utilizarse durante sesiones de exposición al trauma.
A lo largo del episodio, el divulgador de neurociencia insistió en que la comprensión profunda de los circuitos cerebrales que subyacen al miedo y al trauma permite a cada persona identificar las estrategias y tratamientos más adecuados para su situación.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un estudio vincula ciertos alimentos con un menor riesgo de hipertensión
El metaanálisis reunió datos de más de 300.000 participantes y reforzó la evidencia sobre el papel de la dieta en la salud cardiovascular

Yogur griego: qué dice la evidencia científica sobre su impacto en el metabolismo y la salud intestinal
Más allá de su popularidad como alimento proteico, diversos estudios exploran la relación entre su consumo habitual y el equilibrio de la microbiota, aunque los especialistas piden cautela al interpretar los resultados

¿Por qué sentimos que nunca nos alcanza el tiempo? Qué hay detrás de la ansiedad de vivir siempre apurados
Si bien el día tiene 24 horas para todos, cumplir las obligaciones y aspirar a tener un resto para el ocio o el deporte convierte la vida de muchas personas en una carrera contra el reloj, que genera culpa y frustración. ¿Es posible recuperar el control de la propia vida? Qué aconsejan los especialistas

Lácteos, microbiota y alimentos fermentados: las claves que debatirán los expertos en las Jornadas Argentinas de Nutrición y Obesidad
Del 2 al 4 de septiembre, especialistas de distintos países se reunirán en Buenos Aires para compartir investigaciones recientes, recomendaciones para la práctica clínica y la importancia de poner a la persona en el centro del tratamiento

Bernardino Alcázar-Navarrete, neumonólogo: “Detectar la marcha atópica a tiempo puede cambiar la vida de un paciente y evitar daño pulmonar”
El reconocido médico español habló en exclusiva con Infobae sobre la condición inmunológica que conecta la dermatitis con el asma y el EPOC, tras participar de un encuentro científico en Buenos Aires que reunió a más de 400 médicos de toda la región para analizar cómo detectar a tiempo la trayectoria que vincula estas enfermedades y el rol de los nuevos tratamientos biológicos en su abordaje


