Fósiles de 567 millones de años en Canadá aportan pistas sobre reproducción sexual sincronizada en animales

Un equipo científico identificó más de 100 restos de la biota ediacárica, incluidos ejemplares atribuidos a Funisia

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Paisaje montañoso de las Montañas Mackenzie con picos rocosos, laderas nevadas, valles verdes y un primer plano de rocas, bajo un cielo azul con nubes.
Funisia, un organismo tubular ediacárico, protagoniza el descubrimiento al mostrar patrones de desove coordinado similares a los corales modernos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Científicos identificaron en el noroeste de Canadá fósiles de 567 millones de años que aportarían la evidencia más antigua de reproducción sexual sincronizada en animales, mediante una liberación coordinada de gametos al agua, un mecanismo comparable al de los corales. El hallazgo se atribuyó a Funisia y amplió el registro de la biota ediacárica en América del Norte con más de 100 fósiles.

El estudio se publicó en Science Advances y fue liderado por investigadores del American Museum of Natural History y Dartmouth College. En el trabajo, el equipo planteó que parte de este conjunto pertenece al White Sea assemblage y que algunos ejemplares serían entre 5 y 10 millones de años más antiguos de lo esperado para ese grupo, lo que solapa su cronología con conjuntos previos.

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Qué se encontró y por qué cambia la cronología

Dos investigadores trabajan en un afloramiento rocoso: una mujer recolecta muestras con una paleta, un hombre anota en un cuaderno. Herramientas de campo en el suelo.
Los fósiles serán resguardados en el Prince of Wales Northern Heritage Centre, mientras el sitio promete potencial para nuevos hallazgos sobre fauna del Ediacárico (Imagen Ilustrativa Infobae)

El nuevo yacimiento, ubicado en rocas de las montañas Mackenzie (Territorios del Noroeste), incluyó más de 100 fósiles de organismos ediacáricos y sumó especies que no se habían documentado en esa región.

La cobertura institucional del American Museum of Natural History resaltó que el sitio aportó seis grupos nunca antes vistos en América del Norte y que, hasta ahora, fósiles del White Sea assemblage se habían encontrado en Europa, Asia y Australia.

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En la reconstrucción de edades, el equipo propuso que algunos fósiles alcanzan los 567 millones de años, un corrimiento de 5 a 10 millones de años respecto de los registros conocidos para el White Sea assemblage, que la literatura suele ubicar entre 559 y 550 millones de años.

Una nota de análisis divulgada por Phys.org sobre el estudio subrayó que la nueva datación también abre la posibilidad de solapamiento entre comunidades tipo Avalon y tipo White Sea, en lugar de una sucesión estricta.

Entre los organismos reportados se incluyeron Dickinsonia, Kimberella y Eoandromeda, además de Funisia, descrito como un organismo tubular inmóvil que vivía en agrupaciones de individuos de tamaño similar. En la interpretación del equipo, ese patrón de “cohortes” fue un indicio de eventos de desove coordinado, con liberación sincronizada de óvulos y espermatozoides al agua.

Qué sugieren los datos sobre ambiente, profundidad y expansión de los primeros animales

Infografía sobre un descubrimiento en Canadá de fósiles de 567 millones de años con detalles de reproducción sincronizada y su importancia.
El hallazgo de fósiles de 567 millones de años en Canadá brinda la evidencia más antigua de reproducción sexual sincronizada en animales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además de la edad del yacimiento, los autores interpretaron que estos organismos vivían en ambientes más profundos de lo que se reconocía para el White Sea assemblage, un matiz que cambia la lectura sobre dónde surgieron y se consolidaron algunas comunidades tempranas.

La cobertura de EurekAlert! del comunicado científico destacó esa línea de interpretación y la conectó con una hipótesis que gana peso en el campo: que algunos pasos clave de la evolución animal podrían haberse originado en entornos offshore (mar adentro), en lugar de comenzar en aguas someras y expandirse hacia mayor profundidad.

En esa misma línea, una explicación divulgada por Phys.org remarcó que el hallazgo no solo ajusta el reloj geológico, sino que también modifica el mapa: comunidades “tipo White Sea” habrían llegado a aguas profundas de Laurentia, el antiguo continente que incluía gran parte de la actual América del Norte.

Esa lectura sugiere una distribución más amplia y flexible de estas comunidades tempranas, con capacidad de ocupar nichos diferentes a los que se habían reconstruido a partir de otros sitios.

Como detalle operativo, la información institucional del American Museum of Natural History indicó que los fósiles se conservarán en el Prince of Wales Northern Heritage Centre (Yellowknife), un punto clave para garantizar acceso a futuras investigaciones, trazabilidad del material y nuevas comparaciones taxonómicas.

El equipo también señaló que por encima de las capas fosilíferas hay una sucesión extensa de roca con potencial de nuevos hallazgos, lo que podría aportar más material para ajustar edad, ambiente y diversidad de estas comunidades del Ediacárico, además de reforzar o matizar la hipótesis sobre su expansión desde hábitats marinos profundos.

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