5 hábitos recomendados por una experta de Harvard que pueden mejorar la salud intestinal

Pequeñas modificaciones, desde aumentar el consumo de fibra hasta limitar el tiempo en el inodoro, contribuyen a promover un tránsito regular y prevenir complicaciones digestivas, explica la Dra. Trisha Pasricha, especialista en neurogastroenterología, en un episodio de The Mel Robbins Podcast

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Una mujer con blazer verde lima y camisa blanca sentada en un escritorio de madera, hablando por un micrófono con el logo de The Mel Robbins Podcast
El 40% de los estadounidenses experimenta molestias intestinales frecuentes que afectan su calidad de vida y bienestar físico

Cerca del 40% de estadounidenses viven a diario con molestias intestinales que afectan su calidad de vida, según la Dra. Trisha Pasricha, experta en neurogastroenterología de la Universidad de Harvard. Y este es solo un ejemplo de lo que ocurre en distintas partes del mundo.

En un episodio reciente de Mel Robbins Podcast, la médica abordó el papel del aparato digestivo como “segundo cerebro”, la importancia de interpretar las señales corporales y los mitos comunes sobre la salud intestinal.

El aparato digestivo se extiende desde la boca hasta el ano e influye directamente en la digestión, la inmunidad y la producción de neurotransmisores que afectan el bienestar integral. Reconocer si el funcionamiento intestinal es normal implica observar la frecuencia y características de las evacuaciones, así como interpretar señales de alerta; una digestión sana contribuye tanto a la salud física como a la mental, según explicó la especialista en el podcast.

Definición, función y rol del aparato digestivo como “segundo cerebro”

La Dra. Trisha Pasricha, en Mel Robbins Podcast, explicó que el aparato digestivo abarca desde la boca hasta el ano y está formado por órganos y músculos que recorren el cuerpo.

un esquema traslúcido de una persona mostrando su intestino y cerebro - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La Dra. Trisha Pasricha destaca la influencia del aparato digestivo, considerado el “segundo cerebro”, en la salud mental y la inmunidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

El trayecto de los alimentos comienza con la masticación y la deglución, pasa por el esófago, el estómago y el intestino delgado —donde se absorben los nutrientes— hasta llegar al colon, que extrae agua y forma las heces. Los alimentos pueden abandonar el estómago en cuatro horas y recorrer el resto del sistema en uno o dos días.

Más allá de la digestión, el sistema nervioso entérico —una red de millones de neuronas— controla de forma autónoma la función digestiva. “El intestino es un cerebro. Tiene más células nerviosas que la médula espinal”, indicó Pasricha.

Este “segundo cerebro” se comunica con el cerebro principal a través del nervio vago y envía el 80% de las señales en esa dirección, lo que explica la relación entre síntomas digestivos y trastornos como la ansiedad o la depresión. La especialista recomendó prestar atención a cualquier sensación digestiva como señal relevante del cuerpo.

Frecuencia, síntomas y señales de alerta en los trastornos digestivos

Según la Dra. Trisha Pasricha, el 40% de la población reporta molestias intestinales que afectan su vida diaria; el 15% sufre síndrome de intestino irritable, tres de cada cuatro personas (un 75%) evita evacuar en baños públicos y uno de cada tres experimenta estreñimiento durante los viajes.

Una observación regular de la frecuencia y el aspecto de las evacuaciones es clave para identificar problemas digestivos y actuar a tiempo (freepik)
Una observación regular de la frecuencia y el aspecto de las evacuaciones es clave para identificar problemas digestivos y actuar a tiempo (freepik)

Muchos tienden a normalizar síntomas como el dolor abdominal, los gases o la urgencia, considerándolos triviales o psicológicos. Pasricha subrayó la importancia de observar los movimientos intestinales y conocer qué es normal: el rango adecuado va desde tres veces al día hasta una vez cada tres días, siempre que no cause malestar.

El aspecto de las heces —color, forma y consistencia— revela información inmediata sobre la salud digestiva. Las heces bien formadas, de tipo salchicha o torpedo, indican un tránsito adecuado, mientras que las duras o excesivamente blandas pueden señalar tránsito lento o falta de fibra.

Cambios de color fuera del espectro marrón, como verde intenso, rojo, negro o blanco, pueden advertir infecciones o problemas hepáticos y requieren consulta médica. La especialista advirtió que posponer la evacuación endurece las heces y dificulta su expulsión, por lo que recomendó atender siempre la urgencia.

Cáncer colorrectal: síntomas, dieta y mitos

Mujer con blazer verde lima gesticula en un estudio. Un micrófono de "The Mel Robbins Podcast", un libro y un vaso de agua son visibles sobre la mesa de madera
El consumo habitual de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas desde la infancia eleva el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, según estudios citados

El incremento de casos de cáncer colorrectal en menores de cincuenta años preocupa a los especialistas. La Dra. Pasricha señaló como síntomas de alerta el dolor abdominal, sangrado rectal, anemia por deficiencia de hierro y cambios persistentes en las evacuaciones; presentar tres o más eleva seis veces el riesgo y cualquier alteración prolongada requiere atención médica.

Entre los factores de riesgo, destacó que el consumo habitual de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas desde la infancia aumenta la probabilidad de desarrollar este cáncer, según estudios internacionales. Si bien no todo está bajo control, modificar la dieta y los hábitos puede reducir riesgos.

Sobre los mitos, Pasricha advirtió que la permeabilidad intestinal varía, pero la mayoría de los casos no necesita tratamientos sin base científica. También recomendó priorizar prebióticos (fibra y alimentos para la microbiota) sobre probióticos, y consultar siempre a un profesional ante síntomas nuevos, evitando soluciones no validadas en redes.

Claves prácticas para mejorar la salud intestinal

Entre las recomendaciones destacadas por Pasricha figuran:

Un surtido de alimentos ricos en fibra dispuesto sobre una superficie de madera. Se aprecian frutas frescas, vegetales verdes, cereales, frutos secos y semillas.
Los especialistas recomiendan aumentar la ingesta de fibra, mejorar la postura en el baño y reducir el uso de dispositivos para cuidar la digestión (Imagen Ilustrativa Infobae)

  1. Aumentar la fibra diaria: “Incluso profesionales de la salud no alcanzan siempre la cuota solo con la dieta. Un suplemento de fibra como el psyllium puede ayudar a lograr ese objetivo y contribuir al bienestar digestivo”.
  2. Mejorar la postura en el baño: “Elevar las rodillas por encima de la cintura —usando un taburete— puede resolver el problema en uno de cada seis casos de disfunción pélvica”.
  3. Limitar el tiempo en el inodoro: “No deberías pasar más de cinco minutos en el baño. Llevar el móvil incrementa en 46% el riesgo de hemorroides”.
  4. Escoger una higiene eficaz: “El bidé es más útil y suave que el papel, y reduce la presencia de microbios en las manos”.
  5. Escuchar al cuerpo y no retrasar la necesidad de evacuar.

Estos hábitos, junto con una observación atenta y continua, marcan la diferencia entre una digestión saludable y complicaciones digestivas futuras.

Cuidar el aparato digestivo —considerándolo un “cerebro” autónomo— es una inversión en salud física y mental. Modificar la alimentación y la rutina diaria, así como prestar atención a las señales que envía, refuerza no solo la digestión, sino el bienestar general.