El almidón resistente contribuye a una microbiota intestinal equilibrada, según especialistas

Expertos en nutrición recomiendan incorporar porciones diarias de legumbres y granos integrales para aumentar la ingesta de almidón resistente. Según indicó The Washington Post, esto contribuye a la prevención de enfermedades metabólicas y cardiovasculares

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El almidón resistente promueve el equilibrio de la microbiota intestinal y previene enfermedades crónicas, según los especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El almidón resistente se perfila como un nutriente clave para la salud intestinal, de acuerdo con especialistas citados por The Washington Post. Este tipo particular de almidón está presente en alimentos vegetales y contribuye al equilibrio de la microbiota intestinal. Además, ayuda a reducir la inflamación y favorece la prevención de enfermedades crónicas.

¿Qué es el almidón resistente?

Este compuesto se encuentra en legumbres, granos enteros, papas, plátano verde, frutos secos y semillas. Aunque se distingue del almidón común, se comporta de forma similar a la fibra dietética. No se digiere en el intestino delgado y llega intacto al colon, donde fermenta y alimenta a las bacterias favorables.

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Los expertos lo describieron como un “primo” de la fibra por su resistencia a la digestión. Según la columna del medio estadounidense, su consumo es frecuente, aunque muchas personas desconocen sus efectos positivos.

Superalimentos –  legumbres – brócoli - champiñones – nueces - avenas - bayas - tomates -Perú – salud  2 febrero
El almidón resistente funciona como una fibra dietética, llega intacto al colon y favorece el desarrollo de bacterias beneficiosas en el intestino grueso (Freepik)

Principales beneficios para la salud intestinal y general

Al llegar al intestino grueso, el almidón resistente nutre a la microbiota intestinal y favorece el desarrollo de bacterias beneficiosas. Estas bacterias generan ácidos grasos de cadena corta, que ayudan a reducir la inflamación y protegen la barrera intestinal.

Mindy A. Patterson, profesora adjunta de nutrición, explicó en The Washington Post que este ambiente “impide que las bacterias nocivas prosperen y desplaza el equilibrio hacia las especies beneficiosas”. De este modo, mejora la salud digestiva y también ayuda a regular los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.

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Investigaciones recientes, entre ellas un metaanálisis publicado en 2023, han demostrado que consumir alimentos ricos en almidón resistente mejora la respuesta glucémica en personas con diabetes tipo 2. Además, hay indicios de que su ingesta puede disminuir el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares.

Fuentes alimentarias de almidón resistente

Las legumbres como porotos y lentejas destacan por su alto contenido en almidón resistente. También lo aportan granos enteros, papas, plátano verde, nueces y semillas.

Como detalla The Washington Post, enfriar algunos alimentos luego de cocinarlos puede aumentar su contenido de almidón resistente. Ejemplos clave son el arroz, la pasta y las papas cocidos y posteriormente refrigerados.

Las semillas como chía, linaza y girasol, junto con los frutos secos, son fuentes relevantes. Inclusión cotidiana de estos ingredientes resulta sencilla y ofrece beneficios añadidos.

Varios tipos de legumbres. (Adobe)
El almidón resistente funciona como una fibra dietética, llega intacto al colon y favorece el desarrollo de bacterias beneficiosas en el intestino grueso (Adobe)

Cómo aumentar el almidón resistente en la dieta diaria

Una forma práctica de potenciar el almidón resistente es refrigerar alimentos cocidos antes de comerlos. Este proceso, llamado retrogradación, refuerza la estructura del almidón y hace que llegue al colon sin ser digerido por completo.

Un ejemplo destacado por The Washington Post es el arroz blanco: tras cocerlo y refrigerarlo 24 horas, su contenido en almidón resistente puede más que duplicarse. Sucede algo similar con la pasta fría, las tortillas de maíz y las papas cocidas y guardadas en la nevera, incluso después de recalentarlas.

Se recomienda fijar una meta diaria de 15 gramos de almidón resistente. Sin embargo, Karen Corbin, investigadora en obesidad, recalcó que el consumo medio ronda los 4 gramos diarios. Alcanzar los 10 gramos ya representa un progreso significativo y supera ampliamente el promedio habitual.

Cómo preparar arroz blanco en el microondas (Adobe Stock)
Enfriar alimentos como arroz, pasta y papas cocidas antes de consumirlos aumenta su aporte de almidón resistente, optimizando la nutrición diaria (Adobe Stock)

Consejos prácticos con alternativas simples

Los especialistas aconsejan consumir dos o tres porciones de legumbres al día (aproximadamente media taza por porción) para incrementar la ingesta de almidón resistente. Si no resultan atractivas por sí solas, pueden integrarse en ensaladas, sopas o platos de pasta.

Otra alternativa es enfriar papas cocidas y añadirlas a ensaladas o como guarnición. La pasta de garbanzo, si se refrigera, también eleva notablemente su nivel de almidón resistente.

Granos enteros como cebada, quinua y arroz integral enriquecen la lista de opciones posibles. Las semillas y frutos secos pueden agregarse a yogures, batidos o ensaladas para aumentar la cantidad de almidón resistente sin modificar sabores o texturas tradicionales.

Sopa de garbanzo caliente en un plato hondo. — (Imagen Ilustrativa Infobae)
Para incluir las legumbres en diversas recetas se recomendó optar por ensaladas, sopas o pasta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mitos y realidades sobre el almidón

Aunque algunos alimentos tienden a catalogarse como “superalimentos”, los expertos insistieron en la importancia de mantener una dieta variada. Corbin señaló que, pese a que las legumbres son fuente de proteína vegetal y almidón resistente, ningún alimento puede ser la base única de una buena alimentación.

La diversidad nutricional es esencial para aprovechar todos los beneficios de este nutriente sin caer en excesos ni exclusiones. Además, las legumbres se consolidan como una alternativa económica y versátil para quienes buscan fortalecer su salud intestinal. Integrarlas de forma diaria puede aportar una notable diferencia en el bienestar general.

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