Por qué estar delgado y hacer ejercicio no garantiza tener el colesterol bajo: los 8 errores más comunes sobre la salud cardiovascular

En diálogo con The Telegraph, el cardiólogo Oliver Guttmann advirtió que la ausencia de síntomas, la influencia genética y ciertas creencias arraigadas pueden ocultar un riesgo elevado incluso en personas activas y con peso normal

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La falta de síntomas visibles
La falta de síntomas visibles refuerza creencias erróneas sobre el riesgo cardiovascular y contribuye a postergar controles médicos clave (Imagen Ilustrativa Infobae)

El colesterol alto es conocido como un “asesino silencioso” porque rara vez produce síntomas, aunque puede derivar en consecuencias graves como infartos y accidentes cerebrovasculares.

Las creencias erróneas sobre este factor de riesgo cardiovascular son frecuentes y pueden llevar a descuidar controles esenciales o a adoptar hábitos ineficaces para mantenerlo bajo control.

El cardiólogo Oliver Guttmann, del Hospital Wellington en el Reino Unido, advirtió que incluso personas delgadas y activas pueden presentar niveles peligrosos de colesterol LDL, el denominado “malo”, y que la genética influye tanto como el estilo de vida en su desarrollo, según informó The Telegraph.

El colesterol elevado suele avanzar
El colesterol elevado suele avanzar sin señales clínicas, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ausencia de síntomas visibles genera una falsa sensación de seguridad. Según el Dr. Guttmann, muchas personas desconocen que tienen colesterol alto hasta que un análisis de sangre lo revela. Identificar los mitos más frecuentes puede contribuir a tomar decisiones informadas y a reconocer factores de riesgo que de otro modo pasarían inadvertidos.

Mito 1: si el colesterol total está bien, no hay riesgo

El colesterol total refleja la suma de todos los tipos de colesterol, tanto HDL (“bueno”) como LDL (“malo”), pero no indica el riesgo real. “Lo que resulta realmente importante es la descomposición de los diferentes tipos de colesterol, especialmente las lipoproteínas de baja densidad (colesterol malo), que son las principales responsables de la formación de placa en las arterias coronarias”, explicó el cardiólogo.

La proporción entre HDL y LDL, así como la relación con los triglicéridos, aporta información relevante sobre la salud cardíaca y la posible disfunción metabólica.

Mito 2: ser delgado protege del colesterol alto

Mantener un peso saludable no garantiza niveles óptimos de colesterol. “El hecho de ser delgado o asistir al gimnasio con regularidad no asegura que los niveles de colesterol sean adecuados”, aseguró el especialista a The Telelgraph.

Incluso personas delgadas y activas
Incluso personas delgadas y activas pueden tener niveles elevados de colesterol LDL, debido a la influencia de la genética y el estilo de vida (Crédito: Freepik)

El colesterol depende de la genética, la alimentación y el funcionamiento del hígado. Incluso personas con apariencia saludable pueden consumir alimentos ricos en grasas saturadas, lo cual eleva el LDL.

Mito 3: revisar el colesterol hace años asegura que todo está bien

Los niveles de colesterol varían con la edad, la dieta, el estilo de vida y factores hormonales. El Dr. Guttmann señaló que antes se iniciaba tratamiento con estatinas solo si el riesgo superaba el 20 %, pero ahora la pauta médica se sitúa en el 10 %.

En mujeres, los cambios hormonales de la menopausia pueden aumentar el LDL hasta un 23%, incrementando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Mito 4: la juventud garantiza seguridad

Existen condiciones genéticas como la hipercolesterolemia familiar, que provoca niveles muy altos de LDL desde el nacimiento. Se estima que entre una de cada 250 y una de cada 500 personas la padece, aunque al menos el 70% de los casos no fueron diagnosticados y algunos estudios sugirieron que la cifra podría superar el 90%.

La hipercolesterolemia familiar, una condición
La hipercolesterolemia familiar, una condición genética, puede causar colesterol LDL alto desde el nacimiento y suele estar subdiagnosticada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con antecedentes familiares de infartos tempranos, es recomendable controlar el colesterol a edad temprana. “Aunque frecuentemente influyen la dieta y el estilo de vida, los antecedentes familiares son el factor clave”, afirmó Guttmann.

Mito 5: el HDL siempre es “bueno”

El HDL suele ser protector, pero no en todos los casos. Niveles extremadamente altos pueden indicar un trastorno subyacente y un HDL disfuncional. Otros tipos de colesterol y grasas, como las VLDL y los triglicéridos, también representan riesgos para la salud cardíaca.

Mito 6: comer huevos aumenta el colesterol

El colesterol dietético, como el que contienen los huevos, tiene un impacto menor sobre los niveles en sangre que las grasas saturadas. “Hace 10 años se recomendaba evitar los huevos, pero ahora se sabe que contienen nutrientes beneficiosos”, aseguró el experto.

El consumo moderado de huevos
El consumo moderado de huevos tiene un impacto limitado sobre el colesterol en sangre, mientras que evitar grasas saturadas es clave para mantenerlo bajo control (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estudios publicados en la revista Nutrients sugirieron que un consumo moderado de huevos, entre uno y seis por semana, puede incluso reducir el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares dentro de una dieta equilibrada.

Mito 7: tomar estatinas permite comer cualquier cosa

Las estatinas modifican el perfil lipídico, pero no compensan hábitos poco saludables. “El objetivo de tomarlas es bajar el colesterol, pero aun así hay que cuidarse y asegurarse de comer bien. Si se toman estatinas y se mantiene una vida poco saludable, se pierde todo el propósito”, advirtió el cardiólogo.

Mito 8: la dieta por sí sola controla el colesterol alto

Reducir grasas saturadas y mantener hábitos saludables ayuda, pero puede no ser suficiente en personas con predisposición genética al colesterol elevado. Guttmann explicó que incluso pacientes que no fuman, hacen ejercicio regularmente y mantienen una alimentación saludable pueden requerir medicación para mantener niveles seguros de LDL.

La alimentación cumple un rol
La alimentación cumple un rol central en el control del colesterol, aunque su impacto puede resultar limitado cuando existe una predisposición genética (Crédito: Freepik)

Qué es el colesterol y cómo se controla

El colesterol es una grasa necesaria para el organismo, pero niveles elevados de LDL pueden obstruir arterias y derivar en infartos o accidentes cerebrovasculares. Las pruebas de sangre permiten evaluar los diferentes tipos de colesterol y los triglicéridos.

En el Reino Unido, el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) recomienda controles a partir de los 40 años, aunque personas con diabetes, hipertensión, sobrepeso, antecedentes familiares de infartos tempranos deberían revisarse antes.

Los síntomas visibles suelen aparecer solo en etapas avanzadas e incluyen xantelasmas, arco corneal o bultos grasos en articulaciones. Los primeros signos clínicos más frecuentes son dolor en el pecho, dificultad para respirar o dolor en las piernas al caminar, lo que refleja obstrucción arterial ya presente.