Cómo cuidar el corazón tras un infarto y evitar recaídas, según expertos

El proceso de adaptación luego de una crisis cardíaca requiere desde apoyo emocional hasta la guía de profesionales comprometidos con la salud a largo plazo

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La recuperación tras un infarto exige un cambio integral de hábitos diarios y control médico constante para evitar nuevas complicaciones cardiovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Sobrevivir a un infarto marca un antes y un después en la vida de cualquier persona. Más allá del alta médica, comienza un nuevo desafío: evitar que el corazón vuelva a fallar. Cada año, miles de personas y el mundo se enfrentan a esta realidad, donde la clave no está solo en los medicamentos, sino en transformar hábitos, asumir nuevos cuidados y mantenerse en contacto permanente con el equipo de salud.

La Fundación Española del Corazón (FEC) subraya que la recuperación no termina en el hospital: exige compromiso diario, información confiable y apoyo integral para lograr una vida larga y activa después del infarto.

PUBLICIDAD

Entender el infarto, causas y factores de riesgo

Un infarto ocurre cuando una arteria coronaria se bloquea y el corazón deja de recibir sangre y oxígeno en la zona afectada. La causa más habitual es la aterosclerosis, una acumulación de placas de grasa que, junto a factores como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol alto, la obesidad y el tabaquismo, incrementa el riesgo de un episodio cardiovascular.

Según la FEC, la identificación temprana de estos elementos y la educación sanitaria adecuada reducen la posibilidad de una recurrencia y mejoran el pronóstico a largo plazo. La entidad enfatiza: “Detectar y controlar estos factores puede cambiar el destino de quienes han tenido un infarto”.

PUBLICIDAD

Fotografía de una mesa con alimentos representativos de la dieta mediterránea, incluyendo vegetales, huevos, frutas y aceite de oliva. Una elección nutricional que destaca por su sabor y beneficios para la salud. (Imagen ilustrativa Infobae)
Adoptar la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, protege el corazón y reduce el riesgo de recaída tras un infarto (Imagen ilustrativa Infobae)

El cambio de hábitos alimenticios es una de las primeras recomendaciones tras un infarto. La dieta mediterránea, caracterizada por el consumo prioritario de frutas, verduras, legumbres, pescado, carnes magras y aceite de oliva, se posiciona como el patrón más adecuado para proteger el corazón.

Limitar productos ultraprocesados, grasas saturadas, sal y azúcares añadidos resulta fundamental, según la Fundación Española del Corazón. Preparar alimentos en casa, elegir métodos de cocción sencillos y aumentar el consumo de cereales integrales ayudan a mantener la presión arterial, el colesterol y la glucemia en valores seguros.

El ejercicio físico moderado, adaptado a cada persona y siempre bajo indicación médica, contribuye a fortalecer el músculo cardíaco y mejorar el bienestar general. Caminar, nadar o andar en bicicleta figuran entre las actividades más recomendadas para retomar la vida activa después del alta.

La mayoría de los especialistas sugiere iniciar con sesiones de aproximadamente treinta minutos diarios, ajustadas según la evolución clínica y la capacidad individual. “La clave es la regularidad y el acompañamiento profesional”, sostiene la FEC.

Abandono del tabaco y consumo responsable de alcohol

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Dejar de fumar y limitar el consumo de alcohol son medidas fundamentales recomendadas por especialistas para prevenir un segundo infarto y cuidar la salud cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejar de fumar es una medida prioritaria. El tabaco incrementa el riesgo de un nuevo infarto al elevar la presión arterial y favorecer la formación de placas en las arterias, según advierte la Fundación Española del Corazón.

Los programas de cesación tabáquica y el acompañamiento profesional aumentan las probabilidades de éxito. Con respecto al alcohol, la recomendación médica es evitar bebidas de alta graduación y moderar el consumo, dado que cantidades excesivas afectan tanto la presión como el ritmo cardíaco.

El control de la ansiedad y el estrés forma parte del tratamiento integral tras un infarto. La adaptación psicológica requiere redefinir prioridades, aprender técnicas de relajación y buscar apoyo emocional. El acompañamiento familiar, la participación en grupos de ayuda mutua y el seguimiento clínico contribuyen a prevenir recaídas y mejorar el estado de ánimo del paciente.

El impacto emocional puede manifestarse como miedo a la recaída, tristeza o irritabilidad. Los profesionales insisten en la importancia de la contención y el acceso a estrategias de afrontamiento para sostener los cambios necesarios en la rutina.

Medicación, seguimiento y rehabilitación cardíaca

Hombre joven vestido de forma deportiva hablando con un cardiólogo en un consultorio médico.
La rehabilitación cardíaca, presencial y digital, junto al uso de aplicaciones de monitoreo, facilita el seguimiento médico y mejora el acceso a cuidados especialmente en áreas rurales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mayoría de las personas que ha tenido un infarto requiere tratamiento farmacológico a largo plazo. Antiagregantes plaquetarios, estatinas, betabloqueantes e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) son los medicamentos más habituales para prevenir nuevas complicaciones.

Seguir el tratamiento y acudir a controles periódicos con el cardiólogo resulta fundamental para ajustar dosis y vigilar posibles efectos secundarios.

La rehabilitación cardíaca, tanto presencial como digital, ofrece entrenamiento físico adaptado, educación sanitaria y apoyo psicológico. El avance de la telemedicina y las aplicaciones de monitoreo facilita el registro de la actividad física, la presión arterial y el contacto con el equipo médico.

Persisten desigualdades en el acceso a la rehabilitación, sobre todo en zonas rurales o entre personas mayores. Superar estos retos y mantener el control de los factores de riesgo permite a la mayoría de los pacientes retomar su vida cotidiana con seguridad y una expectativa de vida elevada.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Día del Hipertenso: 10 maneras de bajar la presión arterial y cuidar el corazón

Cada 14 de septiembre, la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial recuerda la importancia de detectar y controlar una enfermedad silenciosa que afecta a más de un tercio de los adultos en el país. Qué hábitos pueden ayudar a reducir los valores y cuándo es necesario consultar al médico

Día del Hipertenso: 10 maneras de bajar la presión arterial y cuidar el corazón

Redes sociales y anticoncepción: cómo se informan las mujeres antes de elegir un método

Una encuesta de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción relevó a 2.000 mujeres y 314 profesionales de todo el país. Daniela Blanco analizó los resultados en Infobae al Mediodía y destacó el valor del asesoramiento personalizado

Redes sociales y anticoncepción: cómo se informan las mujeres antes de elegir un método

La salud del corazón: cuál es el tratamiento más utilizado para el infarto agudo de miocardio

En la Semana Internacional de la Cardiología Intervencionista, el doctor Alejandro Palacios describió en Infobae a las Nueve las herramientas disponibles para desobstruir arterias coronarias. Los factores de riesgo que hay que evitar

La salud del corazón: cuál es el tratamiento más utilizado para el infarto agudo de miocardio

Alergias estacionales en primavera, cómo enfrentar el cuadro y hábitos para reducir la exposición

Los estornudos, la congestión y la irritación ocular suelen intensificarse con la floración y la circulación de partículas en el aire, un fenómeno que obliga a prestar atención a los desencadenantes ambientales

Alergias estacionales en primavera, cómo enfrentar el cuadro y hábitos para reducir la exposición

Cáncer de próstata: quiénes tienen mayor riesgo y a qué edad se deben comenzar los controles

Mayo Clinic advierte que la enfermedad puede permanecer silenciosa durante años. La evaluación combina antecedentes, estado general de salud y distintas herramientas diagnósticas

Cáncer de próstata: quiénes tienen mayor riesgo y a qué edad se deben comenzar los controles