Enfermedad celíaca: cómo el gluten provoca inflamación y problemas de absorción en el intestino, según expertos

Especialistas de Mayo Clinic advierten que reconocer a tiempo los primeros signos, desde fatiga persistente hasta alteraciones neurológicas, es clave para prevenir daños en órganos vitales y recuperar el bienestar

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La enfermedad celíaca provoca una
La enfermedad celíaca provoca una reacción autoinmune al gluten que daña el intestino delgado e impide la absorción de nutrientes esenciales (Imagen Ilustrativa Infoabe)

Para millones de personas, una simple rodaja de pan puede convertirse en el detonante de una reacción que compromete todo el organismo. La enfermedad celíaca, invisible a simple vista pero de consecuencias profundas, transforma el gluten en un enemigo silencioso.

Sus manifestaciones superan ampliamente el aparato digestivo y obligan a quienes la padecen a estar siempre alerta, adaptarse a un diagnóstico preciso y asumir un cambio de vida permanente. Identificar este trastorno es fundamental para reconocer sus señales a tiempo, preservar la salud y afrontar un desafío que, de manera sigilosa, altera la cotidianidad de millones de personas.

Qué es la enfermedad celíaca y cómo actúa el gluten

La enfermedad celíaca ocurre cuando el gluten provoca una reacción autoinmune que daña el revestimiento del intestino delgado y obstaculiza la absorción de nutrientes, explicó Mayo Clinic. Este trastorno puede manifestarse en personas de cualquier edad y origen étnico, y exige una alimentación estricta sin gluten para evitar complicaciones. La relevancia de conocer el mecanismo de acción del gluten aumenta, ya que se trata de una proteína presente en productos elaborados con trigo, cebada y centeno.

En este cuadro autoinmunitario, el sistema inmunitario identifica el gluten como un agente invasor. Cuando una persona con enfermedad celíaca ingiere esta proteína, el organismo reacciona destruyendo el revestimiento del intestino delgado, afirmó Mayo Clinic.

El único tratamiento eficaz para
El único tratamiento eficaz para la celiaquía consiste en una dieta estricta sin gluten para recuperar la salud intestinal y evitar complicaciones

El proceso inflamatorio daña las vellosidades intestinales, estructuras microscópicas responsables de absorber nutrientes. La exposición recurrente al gluten hace que estas vellosidades se reduzcan o desaparezcan, transformando la superficie interna del intestino de una textura semejante a una alfombra de felpa a una similar a un suelo de baldosas. Sin estas proyecciones, la absorción de grasas, proteínas, vitaminas y minerales disminuye de forma marcada.

Consecuencias de la malabsorción y síntomas frecuentes

Como resultado, el cuerpo pierde nutrientes esenciales a través de las heces, y se presentan diversos problemas de salud. La malabsorción genera deficiencias de hierro, calcio, ácido fólico y otras vitaminas, afectando el funcionamiento de órganos vitales. A largo plazo, esta situación puede provocar desnutrición y comprometer el cerebro, los nervios, los huesos, el hígado y otros sistemas.

Entre los síntomas digestivos destacados se encuentran diarrea, distensión abdominal, exceso de gases, náuseas y pérdida de peso. La fatiga suele estar asociada tanto a la anemia —reducción del número de glóbulos rojos— como a una insuficiente absorción de calorías. También pueden observarse heces pálidas y de olor desagradable. En la infancia, existe riesgo de retraso en el crecimiento.

Síntomas de la celiaquía como
Síntomas de la celiaquía como fatiga, alteraciones neurológicas y problemas digestivos pueden afectar múltiples órganos y complicar el bienestar general (Imagen Ilustrativa Infobae)

La enfermedad celíaca puede mostrar síntomas fuera del aparato digestivo. De acuerdo con Mayo Clinic, pueden presentarse dolor articular, calambres musculares, manifestaciones neurológicas como hormigueo en las piernas, alteraciones conductuales, irritabilidad o depresión, lesiones cutáneas como la dermatitis herpetiforme y problemas óseos o dentales. Además, se han documentado episodios de infertilidad y llagas bucales.

Existen factores que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad celíaca. Tener familiares cercanos afectados indica un componente hereditario. Según explicaron los expertos, el trastorno es más común en personas de ascendencia europea y en quienes presentan otros trastornos autoinmunes, como lupus eritematoso, diabetes tipo uno, enfermedad de Addison, artritis reumatoide o enfermedad tiroidea autoinmune. También se observa mayor incidencia en personas con síndrome de Down o síndrome de Turner.

Diagnóstico y tratamiento: el rol de la dieta sin gluten

El diagnóstico comienza con análisis de sangre para detectar niveles elevados de anticuerpos transglutaminasa tisular, que reflejan la respuesta inmunitaria anómala frente al gluten. Si los resultados lo justifican, el médico puede solicitar una biopsia del intestino delgado mediante endoscopia para confirmar el daño en las vellosidades. Mayo Clinic subrayó que es fundamental mantener una dieta habitual, incluyendo gluten, antes de los análisis, ya que retirarlo previamente puede alterar la precisión de las pruebas.

Las personas con antecedentes familiares
Las personas con antecedentes familiares de celiaquía, ascendencia europea u otros trastornos autoinmunes presentan mayor riesgo de desarrollar la enfermedad

Actualmente, la enfermedad celíaca carece de cura definitiva. El tratamiento consiste en una dieta sin gluten, lo que permite la progresiva recuperación intestinal y la regeneración de las vellosidades. Cumplir estrictamente este régimen previene complicaciones derivadas de la malabsorción, indicó Mayo Clinic. Si bien el trastorno no puede eliminarse, mantener la dieta correcta favorece la recuperación de la salud y la restauración del intestino con el tiempo.