
Presente en desayunos, meriendas y recetas fit de todo el mundo, la mantequilla de maní se ha convertido en un infaltable en la dieta cotidiana. Su textura cremosa y su alto valor energético la han vuelto un favorito global, pero su popularidad también despierta interrogantes.
Análisis recientes de la revista Health —especializada en bienestar, nutrición y salud—, junto a recomendaciones de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, examinan los beneficios, los posibles riesgos y las mejores prácticas de consumo.
Beneficios principales de la mantequilla de maní
La mantequilla de maní destaca por su aporte de proteínas, grasas saludables y micronutrientes. Una porción estándar de dos cucharadas brinda siete gramos de proteína, el 14% del valor diario recomendado.
Además del contenido proteico, aporta aproximadamente 16 gramos de grasas saludables por porción, sobre todo grasas monoinsaturadas. Estas grasas, similares a las presentes en el aceite de oliva, están asociadas con el aumento del colesterol HDL (“bueno”) y la reducción del LDL (“malo”), factores relevantes para la salud cardiovascular.

La revista Health cita un estudio en el que se observó que personas que incluyeron maní diariamente durante seis meses experimentaron una mayor reducción en la presión arterial sistólica respecto de quienes no lo consumieron.
Por otro lado, la mantequilla de maní es fuente de magnesio y vitamina E. El primero beneficia la salud ósea y el metabolismo energético; la segunda protege las células y fortalece el sistema inmunológico.
Evidencia y estudios recientes
La capacidad de la mantequilla de maní para promover la saciedad y el control del peso ha sido respaldada por investigaciones recientes. Un estudio realizado y citado por Health evaluó a 24 mujeres con obesidad que añadieron maní entero a una dieta restringida en calorías. Este grupo perdió, en promedio, 3,2 kilogramos más que quienes no lo incluyeron.

La combinación de proteínas y grasas saludables que aporta la mantequilla de maní prolonga la sensación de saciedad, lo que ayuda a controlar los antojos y mantener un peso saludable.
En cuanto a la salud cardiovascular, los estudios citados por Health refuerzan que el consumo moderado de mantequilla de maní, gracias a sus grasas monoinsaturadas y otros nutrientes, puede mejorar los perfiles lipídicos y reducir la presión arterial, beneficiando así el bienestar del corazón.
Riesgos y posibles efectos adversos
Aunque la mantequilla de maní aporta numerosos beneficios, su consumo en exceso o la elección de versiones de baja calidad implican ciertos riesgos. Una porción de dos cucharadas contiene unas 190 calorías; el abuso puede favorecer el exceso calórico y dificultar el control del peso.
Muchas variedades comerciales incluyen aceites hidrogenados, azúcares añadidos y sodio, ingredientes que reducen sus beneficios. Por eso se recomienda elegir opciones compuestas solo por maní y sal.
Además, la alergia al maní es un riesgo importante: alrededor de 1,6 millones de personas la padecen y pueden tener reacciones graves.

Las aflatoxinas, sustancias tóxicas generadas por mohos presentes en el maní, también representan un riesgo. Aunque existen regulaciones para minimizarlo, la exposición prolongada puede dañar el hígado. Por ello, Health aconseja optar por marcas reconocidas que cumplan altos estándares de seguridad.
Finalmente, personas con enfermedades como la insuficiencia renal pueden necesitar restringir su consumo. En estos casos, la consulta médica es esencial.
Recomendaciones de expertos y consejos prácticos
Los especialistas destacados por Health y Harvard hacen hincapié en el consumo moderado y la selección de productos naturales.
El tamaño de la porción es clave: dos cucharadas al día permiten obtener proteínas, grasas saludables y micronutrientes sin asumir un exceso calórico. Incluir la mantequilla de maní en una dieta equilibrada y variada es fundamental.
Aunque es calórica, el consumo diario de mantequilla de maní en cantidades adecuadas no debería favorecer un aumento de peso si se integra en una alimentación balanceada.

Tanto Health como la Harvard T.H. Chan School of Public Health advierten que, aunque la mantequilla de maní es segura y beneficiosa para la mayoría, quienes tienen alergia al maní o presentan condiciones médicas específicas deben consultar a un profesional antes de incorporarla a su dieta diaria.
La mantequilla de maní puede ser una aliada en la alimentación cotidiana, siempre que se consuma de forma moderada, se elijan productos naturales y se consideren las recomendaciones de los especialistas para adaptarla a las necesidades individuales.
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