Dos aciertos y un error: la lupa sobre las tres expulsiones en la victoria de México sobre Sudafrica en el inicio del Mundial

La Tricolor se impuso por 2-0 en el Estadio Azteca. Yaya Sithole y Themba Zwane vieron la roja en el equipo afrincano, mientras que César Montes tuvo que abandonar el terreno de juego en el local

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*La primera expulsión de Sudáfrica

México arrancó el Mundial 2026 con una victoria por 2-0 contra Sudáfrica en el Estadio Azteca. El combinado local de Javier Aguirre dominó el desarrollo del encuentro inaugural de la Copa del Mundo ante un seleccionado africano que sufrió dos expulsiones. La primera se produjo en el arranque del primer tiempo por una acción de gol inminente y la segunda, cerca del final, por un golpe de puño sobre la cara de un rival. Antes del final, el árbitro brasileño Wilton Sampaio le mostró la tarjeta roja a César Montes de la Tricolor.

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Julián Quiñones grabó su nombre en los libros dorados de la historia del fútbol al convertir el primer gol de la edición 2026 del Mundial. Desde entonces, los locales controlaron el desarrollo del encuentro, aunque el punto de inflexión ocurrió a los 49 minutos. Brian Gutiérrez se fue mano a mano contra el arquero y, cuando llegó a la medialuna del área, Yaya Sithole le cometió una falta por detrás.

El árbitro brasileño respondió con precisión técnica y coherencia reglamentaria. Sampaio interpretó correctamente una infracción cometida fuera del área penal por un defensor sudafricano sobre un atacante mexicano que avanzaba en una situación de gol inminente.

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La acción reunió todos los elementos exigidos por la Regla 12 para configurar una Oportunidad Manifiesta de Gol (OMG), motivo por el cual la expulsión resultó la única sanción disciplinaria posible. Desde el punto de vista técnico, el atacante mantenía el control y la dirección del balón hacia la portería adversaria, se encontraba a una distancia adecuada para finalizar la jugada, no existían otros defensores con posibilidades reales de intervenir entre su trayectoria y el arco, y la posibilidad de remate era concreta e inmediata. La suma de estas cuatro directrices reglamentarias elimina cualquier margen de interpretación alternativa.

*La segunda tarjeta roja contra Sudáfrica

La segunda expulsión tuvo como protagonista al VAR, comandado por el paraguayo Juan Gabriel Benítez. La jugada se produjo cuando un Themba Zwane intentó ganar la posición y disputar el espacio frente a Roberto Alvarado. En el desarrollo de la acción, el brazo del defensor impactó de manera directa sobre el rostro del rival, provocando un golpe de significativa intensidad que el árbitro brasileño no logró apreciar con claridad desde su ubicación inicial.

Ante la evidencia captada por las cámaras, el equipo VAR identificó un posible error claro y manifiesto en materia disciplinaria y recomendó una revisión. Una vez frente al monitor, Sampaio pudo observar distintos ángulos y velocidades de la acción, comprobando que el contacto sobre la cara no era un roce accidental sin consecuencias, sino un golpe con suficiente intensidad y punto de impacto para adquirir identidad propia de conducta sancionable con expulsión.

La revisión permitió valorar elementos que resultan fundamentales en este tipo de acciones: la utilización del brazo, la intensidad del impacto, la zona de contacto y las consecuencias producidas sobre el adversario. El golpe alcanzó directamente el rostro del jugador mexicano, una circunstancia que elevó considerablemente la gravedad disciplinaria de la acción.

*La tarjeta roja para Montes de México

La tercera expulsión se produjo a los 91 minutos del partido, aunque en esta oportunidad el protagonista fue César Montes de México. Una de las acciones más controvertidas del encuentro encontró a Wilton Sampaio adoptando una decisión disciplinaria excesiva al mostrar la tarjeta roja en una jugada que, desde el análisis técnico-reglamentario, no reunía los requisitos para ser considerada una oportunidad manifiesta de gol.

La clave de la acción radica en que las cuatro directrices que exige la Regla 12 para configurar una OMG no se encontraban presentes de manera simultánea. Si bien existía una progresión ofensiva favorable, Khuliso Mudau no avanzaba claramente hacia la portería en condiciones inmediatas de finalización, la distancia respecto del arco aún requería una acción posterior significativa, existían elementos defensivos capaces de influir en la jugada y la posibilidad de remate no podía calificarse como manifiesta ni inminente.

Por estas razones, la infracción debe encuadrarse dentro del concepto de ataque prometedor. La acción interrumpe una ofensiva legítima y con perspectivas favorables para el equipo atacante, pero no alcanza el nivel de certeza que exige el reglamento para privar a un adversario de una ocasión manifiesta de gol. En consecuencia, la decisión correcta debió haber sido la amonestación del jugador mexicano y la correspondiente reanudación del juego.

El calendario de México continuará el próximo jueves 18 de junio contra Corea del Sur, mientras que Sudáfrica chocará contra República Checa.

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