El diseñador Adrián Appiolaza fue distinguido como Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires

El director creativo de Moschino fue homenajeado en una ceremonia donde se puso en valor su rol en la moda internacional. Su emotivo discurso

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Un hombre con traje beige y gorro rojo sostiene un certificado en un gran salón con columnas y candelabros, rodeado por un grupo diverso de personas
Adrián Appiolaza recibe el reconocimiento de Personalidad Destacada de la Cultura en la Ciudad de Buenos Aires por su aporte a la moda internacional

El diseñador Adrián Appiolaza fue distinguido como Personalidad Destacada de la Cultura en la Ciudad de Buenos Aires este martes 28 de abril, en una ceremonia que colmó el Salón Dorado del Palacio Legislativo.

La jornada, marcada por aplausos y una atmósfera de emoción compartida, reconoció su amplia trayectoria y el aporte de su trabajo a la moda como expresión cultural. La autora del proyecto fue la diputada Patricia Glize.

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La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires otorgó el galardón a Appiolaza, quien se consolidó en 2024 como director creativo de Moschino. Su llegada al frente de la firma italiana abrió un nuevo capítulo en su carrera y lo situó como el argentino de mayor proyección en la industria global. D

Durante la ceremonia, el diseñador recibió el reconocimiento con palabras de gratitud y compartió el escenario con referentes del ámbito cultural, la moda y los medios.

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Adrián Appiolaza, vestido con un traje beige bordado, gorro rojo y zapatos rosas, sonríe en un escenario sosteniendo un certificado, con banderas y una pantalla detrás
La Legislatura porteña distingue la trayectoria de Appiolaza, argentino al frente de la dirección creativa de Moschino en 2024

“Como diseñador, mi vida se ha basado en entender cómo las estructuras sostienen una idea, pero hoy entiendo que la estructura más sólida que me ha sostenido todos estos años no fue una marca ni una pasarela, sino mi origen”, dijo el diseñador en su emotivo discurso.

“Argentina no es solo el lugar donde nací, es el filtro a través del cual veo el mundo; esa resiliencia y creatividad que nos define fue mi ventaja competitiva en el exterior”, afirmó

Adrián Appiolaza, nacido en Buenos Aires en 1972 y criado en San Telmo, creció en el seno de una familia ligada a la sastrería, donde desde niño evidenció una marcada inclinación por el diseño. Formado en Central Saint Martins en Londres, inició su carrera junto a Alexander McQueen y trabajó en casas como Loewe y Chloé. Su recorrido se distingue por una mirada conceptual, una sensibilidad estética sólida y una capacidad única para reinterpretar los códigos de la moda internacional.

Dos hombres de pie en un salón elegante con paredes blancas y detalles dorados, un candelabro grande, y un podio con una pantalla al fondo
Appiolaza junto a Héctor Vidal Rivas

La distinción otorgada en Buenos Aires subrayó el reconocimiento a su recorrido internacional y su papel como embajador del talento argentino, posicionando la creatividad local en los principales escenarios de la industria mundial.

Días antes, el diseñador había sido homenajeado en los premios Martín Fierro de la Moda, celebrados en los estudios de Telefe, donde fue una de las figuras centrales de la ceremonia.

Una mujer de cabello rubio habla desde un podio de madera con un emblema, con otra mujer de pie a su izquierda y la parte trasera de la audiencia en primer plano
Flavia Fernández y Carla Rodríguez fueron dos de las organizadoras de los Martín Fierro de la Moda, donde Appiolaza recibió otro homenaje

La colección con guiños a Argentina

Recientemente, Appiolaza presentó una colección en la Semana de la Moda de Milán, donde incorporó referencias a la identidad argentina: desde evocaciones a Eva Perón hasta elementos del fileteado porteño, la obra de Quino y símbolos de la tradición textil local. Esta propuesta, que fusiona lo global con lo identitario, sostuvo su lugar como creador capaz de transformar referencias culturales en lenguajes contemporáneos.

Entre los elementos más comentados de la pasarela, destaca la aparición de una camiseta con la imagen pixelada de Eva Perón, que reinterpreta la iconografía política argentina desde la perspectiva visual de la cultura digital. Esta estrategia de apropiación y relectura marcó un diferencial frente a otras colecciones internacionales, situando a Appiolaza como impulsor de una narrativa local con sello global. Datos y registros visuales sobre el desfile comenzaron a circular minutos después del evento, amplificando el alcance del homenaje conceptual y estilístico que aportó Moschino.

La colección de Moschino diseñada por Appiolaza integra símbolos argentinos como el Obelisco, Eva Perón, Mafalda y el fileteado porteño en la Semana de la Moda de Milán
La colección de Moschino diseñada por Appiolaza integra símbolos argentinos como el Obelisco, Eva Perón, Mafalda y el fileteado porteño en la Semana de la Moda de Milán

En una de las relecturas más audaces, un vestido de líneas simples exhibió al Obelisco porteño como figura central, mientras el humor gráfico llegó a la alta costura a través de Mafalda y su clásico “¡¡BASTA!!”, estampado en camisetas. El desfile sumó referencias al fileteado porteño tanto en vestidos como en accesorios, e incorporó detalles que remitieron al gaucho y al paisaje rural argentino, integrando tradiciones y modernidad en piezas singulares.

La ironía y el guiño popular adquirieron forma concreta en un objeto inesperado: la bolsa de churros, reinterpretada como accesorio de lujo. El repertorio de imágenes y símbolos seleccionados dialogó así con el arte, la política, la historieta y la gastronomía argentina, permitiendo que Moschino trascienda lo anecdótico y construya una propuesta compleja y reconocible al instante.

Appiolaza reintrodujo elementos claves del legado de Franco Moschino y los integró con una perspectiva pop influida por el Arte Povera, corriente artística italiana que privilegia materiales modestos como madera, cuerda y objetos reutilizados. Esta impronta se manifestó en prendas y accesorios confeccionados a partir de sogas, rafia reciclada, lona de yute, encajes y nudos.

Appiolaza incorpora en Moschino la estética del Arte Povera mediante materiales como sogas, rafia reciclada, yute y objetos reutilizados
Appiolaza incorpora en Moschino la estética del Arte Povera mediante materiales como sogas, rafia reciclada, yute y objetos reutilizados

Ejemplos de esta experimentación se vieron en sacos de papas transformados en tops y faldas, así como en carteras hechas a partir de cajas de manzanas o accesorios que imitan ollas y baldes de playa. Los tocados, por su parte, adquirieron formas de cajas de regalo, reforzando el componente lúdico de la colección.

La colección adoptó como leit motiv la palabra italiana “niente” (“nada”), traducida en la consigna de crear desde los recursos mínimos y reivindicar el valor estético de los materiales humildes.

El final del desfile estuvo marcado por la aparición de Adrián Appiolaza con una camiseta ilustrada con el rostro de un niño y la leyenda “stop”, un gesto gráfico que, según documentó Infobae, resume la tensión entre el homenaje al pasado de la marca y la apertura a nuevas lecturas contemporáneas.

Moschino sumó a esta propuesta argentina sus códigos históricos: el estampado de periódico, los emojis, los efectos ópticos y las prendas de estilo patchwork, ratificando su identidad irreverente y global. La repercusión inmediata en redes y medios internacionales confirmó el impacto de esta apuesta, posicionando la argentinidad como tema de conversación en la moda global.

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