De todos los deportes que existen, el running es el que más brilla en primavera. Los corredores se multiplican y a los que entrenan todo el año se les suman aquellos que empiezan por primera vez y los que retoman luego de haber abandonado en invierno.
Por todo esto, no hay época con mayor cantidad de runners que la primavera. Todos son bienvenidos, todos tienen su oportunidad de cambiar sus vidas y la primavera ayuda a que este cambio se produzca.
El tiempo en esos meses es el más amable. Luego del invierno con su frío y sus jornadas breves, la primavera trae días cada vez más largos y temperaturas agradables para salir a correr sin problemas ni enfriarse al terminar el entrenamiento. Las condiciones iniciales son mucho más sencillas de afrontar y esa es la primera explicación de porqué las personas tienden a empezar a correr en este período.

Esta estación empieza, el 22 o 23 de septiembre en el hemisferio sur y el 20 o 21 de marzo en el hemisferio norte, esto depende cada año de cuando ocurra el equinoccio de primavera en cada hemisferio. Los corredores experimentados saben que muchos de los maratones más importantes del mundo se desarrollan a partir de esas fechas. Correr un maratón en primavera es ideal.
El sol es un aliado de los corredores. La vitamina D es mayormente proporcionada por la exposición a los rayos solares. Se ha demostrado que esta vitamina ayuda a prevenir diferentes enfermedades, por lo que es natural querer salir al sol. Si el tiempo al sol durante la primavera es muy prolongado, ya hay que empezar a utilizar protector solar, aunque no al nivel que se requiere en el verano.
Las temperaturas primaverales también invitan a hidratarse, a tener más conciencia del consumo de agua necesario. El riesgo de deshidratarse, una vez más, es mayor en verano. Esto no significa que no se pueda correr en invierno o en verano por las dificultades climáticas, sino que en esos meses se necesitan más precauciones que la época primaveral.

Los que no hayan corrido jamás, deberán saber que lo más inteligente que puede hacer es realizar un chequeo médico completo antes de empezar. Pero si esto los detiene, entonces empiecen caminando. Cuando vean los corredores y tengan ganas de ir detrás de ellos, entonces ahí sí, es el momento del chequeo. Una vez realizado esto pueden empezar.
Si no han corrido nunca, una primera salida de veinte minutos de trote caminata es un trabajo ideal. Llegan al parque o la plaza y empiezan a trotar suave. Al sentir que se cansan, caminen hasta que recuperen el aliento y ahí otra vez vuelvan a trotar. Esta combinación no debe pasar de los veinte minutos en la primera salida, luego se pueden agregar minutos y más días. Cuando se sientan cómodos con los progresos, lo mejor es buscar un entrenador y un equipo de corredores (conocido como running team) para mejorar y extender la experiencia.

Disfrutar es fácil en primavera. Pueden entonces disfrutarlo. No olvidarse la hidratación, usar protector solar si vamos a pasar mucho tiempo al aire libre y no descuidar nunca la hidratación. El clima invita a salir, a no quedarse encerrados. Además, la primavera sirve para quedarse al aire libre luego de correr, tanto en los entrenamientos como en las carreras.
Empezó la primavera, hay que aprovecharla. Para los experimentados, los novatos y los que vuelven, para todos el clima es perfecto.
*Santiago García es maratonista, autor del libro “Correr para vivir, vivir para correr” y “Volver a correr”. Completó la Six World Marathon Majors dos veces. En Instagram: @sangarciacorre.
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