Nombre completo: Christian Alejandro Sancho Skindzier

Fecha de nacimiento: 18 de abril de 1975

Edad de la foto: 6, 8 y 11

La infancia de Christian Sancho no fue como la de todos los chicos. A los tres años sufrió un accidente que lo dejó al borde de la muerte. Es por eso que a la hora de compartir su álbum de fotos con Teleshow, el actor no eligió cualquier imagen, sino tres que representan momentos cruciales en su camino y en su recuperación: "Hablan de lo que fue el comienzo de mi vida".

Él y sus papás, Susana y Juan, volvían a su casa de noche caminando por las calles de Rosario, él hizo lo que cualquier chico de tres años, una "travesura", se puso a caminar adelante, jugando con los escalones mientras comía un caramelo, cuando se cayó y se golpeó la cabeza. Aquel instante significó un antes y un después en su vida.

"Después del golpe convulsioné y estuve quince días en coma", recordó. El día después no fue nada fácil y le siguieron años de tratamiento, ya que le habían quedado secuelas motoras.

Christian Sancho a los seis años, en primer grado
Christian Sancho a los seis años, en primer grado

"La primera foto es de cuando hice primer grado, jardín no hice porque había tenido el accidente, recién fui a preescolar", contó, destacando la importancia de la imagen en la escuela La Salle de Rosario cuando tenía seis años.

Otra de las fotos es a sus ocho años, andando en bicicleta y la tercera de cuando tenía unos once, con sus compañeros de rugby del Club Atlético Rosario: "Fue cuando pude realmente empezar a hacer deporte. También hice fútbol. Me llevó mi mamá, para empezar a trabajar en equipo y socializar". Es que previo a ese momento, no podía jugar como el resto de sus amigos.

Christian Sancho andando en bicicleta a los ocho años
Christian Sancho andando en bicicleta a los ocho años

"El deporte me salvó la vida, fue fundamental para aprender la fuerza de voluntad, esfuerzo, sacrificio, constancia. Me dio herramientas claves que me ayudaron mucho a levantarme", destacó. Es por eso que es uno de los coordinadores de un desarrollo deportivo en el partido de Escobar: "Me llamaron porque querían inculcar el ejercicio a la gente".

Christian Sancho en el equipo de rugby de Club Atlético Rosario, a los once años
Christian Sancho en el equipo de rugby de Club Atlético Rosario, a los once años

El modelo define su historia como "de superación" y aunque le tocó pasar momentos difíciles que lo hicieron madurar de golpe, no lo rememora como algo angustiante: "Me sirvió para aprender y para entender que cuando uno lucha tiene la posibilidad de encontrar una salida".

Hasta los 18 que vino a vivir a Buenos Aires, Christian vivió en Rosario con sus padres, Suana y Juan y con su hermano Juan Pablo. De sus papás resalta que le enseñaron a llevar adelante las adversidades: "No tengo más que palabras de agradecimiento, fue un proceso muy doloroso, nadie quiere ver a un hijo en un hospital y sufriendo del tratamiento durante tantos años, desde medicación hasta un tema piscológico". Además, destacó que en los '70 cuando fue su accidente, no había tanta información como hoy.

En su tiempo libre, antes de que pudiera hacer deporte, le gustaba ir al cine, más que como un entretenimiento, como un pasaporte para escapar de los problemas. "Mis viejos me llevaban a El Monumental o El Cairo, cines que ya no existen, eso me daba la  posibilidad de viajar en el tiempo, de dispersar la mente, no pensar en lo que uno transita, divertirme y soñar".

Es por eso que este 2019 es un año muy espacial para él, ya que lo encuentra a punto de estrenar Razones para no ser madre, de Marcos Carnevale, con Julieta Díaz y en las próximas semanas comenzará a con el rodaje de una co producción colombiana que lo tendrá como protagonista.

Claro que hace más de tres décadas no imaginaba estar él en pantalla, sino que tomaba sus paseos al cine como un cable a tierra. ¿En qué soñaba aquel nene que tuvo que crecer de golpe? "Con ser feliz y salir adelante, sentía que Dios, el universo y el destino me iban a llevar al lugar que sucediera. Desde muy chico fui muy maduro, por el tratamiento tuve que crecer rápido".

"Mi madre y mi padre lo llevaron de una forma muy inteligente y sabia, estaban bien guiados, trataron de hacerlo de una manera lúdica, iba a un psicólogo que me ensañaba desde dibujos. Por eso mi familia es un pilar fundamental, que me ayuda en lo que sea. Son mi columna vertebral", resumió.

Si tuviera que definir su infancia en pocas palabras, diría: "Fue un gran aprendizaje de lo que es la vida. De muy chico me encontré en un lugar que capaz lo vive un hombre recién en su juventud". A pesar de todo, no lo recuerda mal: "Podés quedarte con el resentimiento y la angustia o salir adelante. Fue algo que me enseñó mucho".

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