A los 14, Anamá ya estaba decidida a ser modelo
A los 14, Anamá ya estaba decidida a ser modelo

Nombre completo: Ana María Ferreira

Fecha de nacimiento: 20 de octubre de 1951

Edad de la foto: 14 años

Anamá Ferreira
Anamá Ferreira

Desde chica supo que quería dedicarse al mundo del modelaje. Con ese sueño firme, tener una madre con talento para la costura era como estar en Disney. Aunque vino a la Argentina ya de adulta, el país la marcaría desde pequeña, cuando jugaba a los autitos con los cajones de manzanas de Río Negro. Anamá Ferreira compartió su álbum de fotos con Teleshow y recordó sus días en Campo Belo, en Minas Gerais.

La ex Bailando no tiene muchas fotos de su infancia, la mayoría se perdieron. En las que pudo encontrar tiene unos catorce años y en ellas se puede ver a una adolescente con una idea muy clara: ser modelo.

A los 14 Anamá se escapó para hacer una producción de fotos
A los 14 Anamá se escapó para hacer una producción de fotos

"Esas fotos las hice escondidas de mi mamá porque no estaba bien hacer fotos en esa época, ya quería ser modelo y fui a hacer fotos con un fotógrafo", recordó. El problema fue cuando su madre las vio: "¡Me quería matar! Porque además tuvo que pagar. Pero son cosas que pasan cuando querés ser algo, por eso entiendo a las chicas que quieren ser modelos y no tienen plata para hacerse un book".

En esa época residía en Campo Belo en el estado de Minas Gerais, cerca de Belo Horizonte: "No quería vivir ahí, me quería ir pero era chica", contó Anamá que cinco años después pudo irse a vivir a Río: "Fue maravilloso. Llegué allá un verano de enero a la tarde, era la puesta de sol, sentí el olor a mar y dije 'de acá no me voy más'".

Desde chica, Anamá supo que quería ser modelo
Desde chica, Anamá supo que quería ser modelo

"Me acuerdo que en esa época tenía un único jean. Mi mamá no quería que me fuera. Éramos de clase media, fui a buenos colegios porque era fundamental la educación", agregó.

Cuando era niña, el primer lugar en el que vivió fue un pueblo llamado Santana: "Era más chico, siempre tenía ganas de salir, de conocer el mundo, viajar. Escuchaba la radio y viajaba con mi mente".

Allí vivía con sus papás y su hermano, siete años mayor que ella, que falleció a los 18 producto de una infección. En ese momento todo cambió en su casa: "Perder un hijo no es moco de pavo. Mi vida pasó a ser más o menos como si él estuviera vivo. No fue fácil. Solo pude desprenderme cuando me fui a vivir a otro lado".

Hasta ese momento, su infancia fue muy feliz: "Tenía una banda de chicos con los que no teníamos nada que hacer y nos la pasábamos jugando. Hacíamos cochecitos con cajones de manzanas Río Negro, ya me perseguía la Argentina. También carritos con rulemanes".

¿Un sabor que le recuerda a aquellos días? "El mango. Teníamos como deporte trepar a los árboles más altos que había para agarrar las frutas y comer", dijo y soñó en voz alta: "Tengo muchos deseos de trepar el gomero la Recoleta, es el árbol ideal que podes trepar y sentarte".

La primera producción que hizo
La primera producción que hizo

En aquella época cada uno de sus amigos tenía un lugar propio en los árboles del barrio y se lamenta porque ahora los chicos  no saben trepar: "Mi hija (Taína de 24) es la última generación que no tuvo celular, le enseñé a que se ensucie, que pudiera embarrarse, que estuviera con amigos".

En la escuela, según ella misma se definió, era "buena alumna pero quilombera". Sin embargo en la secundaria no la pasó muy bien. "Me hacían bullying porque era muy flaquita. Le decían a mi mamá que era anémica y nada que ver", recordó la ex modelo que hasta hoy continúa viéndose con sus amigas de aquellos tiempos.

Siempre supo que su camino sería el modelaje. En la escuela era la encargada de organizar los desfiles. Además, su mamá cosía muy bien, por lo que todo el tiempo le hacía vestidos nuevos que ella usaba, como lo haría años después en su trabajo. Por eso insistió: "Nunca hay que olvidar los sueños".

SEGUÍ LEYENDO