(Mario Sar)
(Mario Sar)

Nombre completo: Silvina Soledad Escudero

Fecha de nacimiento: 27 de septiembre de 1983

Silvina con sus papás
Silvina con sus papás

Alcanza con mirar sus fotos de la infancia para darse cuenta que Silvina Escudero es auténtica y que mantiene la esencia de aquella niña que vivía para bailar y que amaba a los animales. La flamante participante del Bailando 2019 abrió su álbum de fotos y recuerdos con Teleshow.

Silvina Escudero con su gato Pupé
Silvina Escudero con su gato Pupé

Siempre vivió en San Isidro con su mamá, su papá y su hermana Vanina, cuatro años  más grande. Claro que no estaban solos: "Estaban nuestros bebés de la casa, los animales que rescatábamos", contó y recordó que entre todas las mascotas, había una muy especial: su gato Pupé. "Fue el primero y marcó a toda la familia. Lo rescató mi abuela cuando unos chicos le tiraban piedras, no tenía pelo. Cuando él tenía diez años nací yo y vivió diez años más, fue el gato más longevo. Era mi vida  y fue mi primera gran pérdida", dijo.

Silvina y Vanina Escudero con su abuela Julia
Silvina y Vanina Escudero con su abuela Julia

Aunque el gato vivía con su abuela materna Julia, Silvina lo cuidaba y jugaba con él como si fuera propio: "Iba a dormir dos veces a la semana a lo de ella, con Vanina".

Silvina y Vanina Escudero en el cumpleaños de la abuela Julia
Silvina y Vanina Escudero en el cumpleaños de la abuela Julia

Y si la bailarina recuerda su infancia, su abuela Julia justamente merece sin dudas un capítulo aparte: "Tengo el nombre de ella y el de mi hermana tatuados. Ella fue y es el gran amor de mi vida. Teníamos mucha conexión y somos parecidas físicamente y de personalidad". Además, recordó que cuando iba a la secundaria se rateaba del colegio para ir a visitarla: "Hoy de grande supongo que le contaba a mi mamá lo que hacía para que se quedara tranquila".

Aún hoy Silvina considera a Vanina su mejor amiga
Aún hoy Silvina considera a Vanina su mejor amiga
Silvina y Vanina Escudero, siempre inseparables
Silvina y Vanina Escudero, siempre inseparables
Hermanas y amigas, Silvina y Vanina Escudero
Hermanas y amigas, Silvina y Vanina Escudero

Cada vez que iban a verla, la abuela las recibía con un plato de ñoquis y una bolsa de caramelos duros para ella y uno de ravioles y caramelos masticables para Vanina: "Nos mimaba y nos malcriaba. Ella era todo". La abuela murió en el 2001, cuando la bailarina tenía 18: "Fue un golpe duro y no hay día que no piense en ella".

Silvina Escuero, muy cómplice con su papá
Silvina Escuero, muy cómplice con su papá
Silvina, jugando con su mamá
Silvina, jugando con su mamá

Desde los dos años que Silvina baila. "Mi mamá siempre me dice que no parábamos de bailar", recordó con alegría. Es que de chicas, las hermanas fueron además a natación, tenis, comedia musical, canto, piano, etc. Y a medida que fueron creciendo se quedaron con la danza: "Era nuestro amor".

Aunque era una bebita, para ese entonces Silvina Escudero ya bailaba
Aunque era una bebita, para ese entonces Silvina Escudero ya bailaba
Vestidas iguales, las hermanas hacen danzas desde muy chiquitas
Vestidas iguales, las hermanas hacen danzas desde muy chiquitas
Silviina Escudero de chica
Silviina Escudero de chica
Brasil, era el lugar elegido por la familia Escudero para vacacionar
Brasil, era el lugar elegido por la familia Escudero para vacacionar
A Silvina le gustaba treparse a los árboles
A Silvina le gustaba treparse a los árboles

Escudero iba al colegio Northland doble turno. A las 17.00 su mamá las pasaba a buscar y las hermanas merendaban y se peinaban en la camioneta para a las 17.30 estar en clásico, hasta las 19.00. La ronda seguía: 19.30 hacían zapateo y a las 21.00 comedia musical. A la noche llegaban a su casa, se bañaban, comían y hacían los deberes.

Aunque el ritmo era intenso, ella nunca lo padeció: "No era ni un juego ni una presión, era mi vida, la tomaba como tal. Me gustaba mucho bailar y era hiperquinética. Es la disciplina que me enseñó a seguir adelante, no bajar los brazos, fue una enseñanza también en la vida". Tal es su amor por la actividad, que actualmente tiene su estudio de danzas con su hermana, que lleva su apellido.

Silvina y Vanina Escudero
Silvina y Vanina Escudero

En el tiempo libre, siempre con su hermana a quien además considera su mejor amiga, jugaban a las Barbies, a los Ponys y al eslástico, juguetes que hoy pasaron a manos de su sobrina Joaquina de dos años y que usarán seguro las próximas niñas que lleguen a la familia. Había peleas, como siempre entre hermanos, pero rápidamente se amigaban: "No nos delatábamos, nos cubríamos. Ella me vivía defendiendo de chiquita, siempre fuimos unidas".

Vanina y Silvina Escudero, siempre unidas
Vanina y Silvina Escudero, siempre unidas
Desde chica que a Silvina le gustan los animales
Desde chica que a Silvina le gustan los animales
Silvina jugando con animales
Silvina jugando con animales
Silvina y Vanina Escudero en la plaza
Silvina y Vanina Escudero en la plaza

A la hora de las vacaciones, la familia elegía las playas de Brasil. Ella, más inquieta y parecida a su papá, trepaba a los árboles y jugaba con barro, mientras Vanina, más tranquila, era más pegada a su mamá.

Silvina practicando equitación
Silvina practicando equitación

"Tuve una infancia hermosa y con una familia súper unida, hermosa y perfecta con todas sus imperfecciones, que la elijo cada día", resumió para cerrar, sobre sus días en los que soñaba con ser bailarina.

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