Qué es una “acción meme” y por qué la relacionan con la salida a la Bolsa de SpaceX

Tras el estreno, el papel sube más de 10% en menos de una semana y luego cae cerca de 20% en dos días, un vaivén que reaviva comparaciones con la era puntocom

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SpaceX debuta en Bolsa con una OPV récord de 75.000 millones y abre el debate sobre la “acción meme” - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration
SpaceX debuta en Bolsa con una OPV récord de 75.000 millones y abre el debate sobre la “acción meme” - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

SpaceX ha protagonizado la mayor salida a Bolsa de la historia, recaudando 75.000 millones de dólares y disparando el precio de sus acciones a doble dígito en cuestión de días. Sin embargo, este ascenso vertiginoso también ha puesto en el centro del debate un nuevo término financiero: “acción meme”.

La etiqueta refleja la manera en que la narrativa y el entusiasmo colectivo pueden revalorizar una empresa por encima de sus cifras reales de negocio, como ocurrió en la era de las puntocom.

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La volatilidad inicial de SpaceX tras su Oferta Pública de Venta (OPV) y el perfil de sus inversores minoristas han reavivado el interés por los paralelismos entre el actual mercado bursátil y las burbujas tecnológicas del pasado. La pregunta clave: ¿estamos ante un fenómeno pasajero o ante una transformación estructural de cómo se valora el futuro de las compañías?

“Acción meme” en Wall Street, analistas etiquetan a SpaceX por la euforia que supera a los fundamentales  - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration
“Acción meme” en Wall Street, analistas etiquetan a SpaceX por la euforia que supera a los fundamentales - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration

SpaceX y el fenómeno de la “acción meme”

Tras su debut bursátil, SpaceX no tardó en mostrar una volatilidad extrema: el precio de la acción subió más de un 10% en menos de una semana, pero también cayó cerca del 20% en dos días.

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Graham Secker, estratega jefe de acciones de Pictet Wealth Management, durante una entrevista con el diario Cinco Días, definió a SpaceX como “una acción meme”, es decir, un valor que se revaloriza por la narrativa y el entusiasmo social más que por los fundamentales financieros. El atractivo de la empresa radica en su promesa de futuro, como la construcción de centros de datos en la Luna, más que en sus ingresos actuales o rentabilidad.

Las “acciones meme” se popularizaron con empresas como GameStop o AMC, impulsadas por comunidades online y redes sociales. En el caso de SpaceX, Secker destaca que el interés no solo proviene de inversores institucionales, sino de una ola de minoristas motivados más por la temática espacial y la visión de Elon Musk que por el análisis tradicional de balances.

Temáticas, ETF y rotación de capital

Otra clave del fenómeno es la creciente importancia de las temáticas en la inversión bursátil. Secker explicó que los mercados se han vuelto menos sensibles a valoraciones y más interesados en sectores con potencial de crecimiento, en parte gracias a los fondos cotizados (ETF). Los inversores prefieren apostar por tendencias como la robótica, el agua o el espacio, sin profundizar en la valoración individual de cada empresa. SpaceX se convierte así en el símbolo de una apuesta colectiva por el futuro de la industria espacial.

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El debut bursátil empuja a muchos a vender otros valores del sector para entrar en el nuevo símbolo, mientras fondos cotizados y tendencias de crecimiento pesan más que la valoración individual, según el análisis de mercado

El debut de SpaceX en Bolsa también provocó una rotación en el sector: muchos inversores vendieron otras acciones espaciales para comprar la nueva estrella, y parte del capital salió de las llamadas “siete magníficas” (Apple, Microsoft, Nvidia, entre otras) buscando diversificación temática.

Comparaciones con la burbuja puntocom

El auge de las acciones meme recuerda a la burbuja puntocom de finales de los 90, cuando el entusiasmo por internet disparó el valor de empresas que apenas tenían ingresos o un modelo de negocio sólido. Entre 1995 y 2000, el Nasdaq subió un 400%, solo para desplomarse un 78% tras el estallido de la burbuja. Empresas como Pets.com o Boo.com desaparecieron, mientras que otras, como Amazon y Cisco, sobrevivieron pero perdieron gran parte de su capitalización.

Secker advierte que, aunque el mercado actual muestra señales de euforia, todavía no alcanza los niveles de sobrevaloración de hace dos décadas. El Nasdaq hoy sube un 40% anual y las tecnológicas cotizan a un PER de 23, lejos del PER de 45 en la burbuja puntocom. Sin embargo, el crecimiento acelerado y la popularidad de las OPV, con SpaceX a la cabeza, invitan a la cautela sobre los retornos futuros.

El mercado bursátil vive un momento de optimismo elevado, impulsado por la economía robusta y beneficios empresariales sólidos. Sin embargo, el auge de las acciones meme refleja una tendencia hacia la inversión guiada por narrativas y expectativas, más que por los fundamentos. La historia de SpaceX y su espectacular OPV muestra que, en la era de las redes sociales y los ETF temáticos, las reglas de valoración han cambiado, pero las advertencias sobre la volatilidad y el riesgo de burbujas siguen vigentes.

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