
Un equipo interinstitucional liderado por investigadores de la Universidad de California en Riverside y el Instituto de Investigación Médica del Ejército de Estados Unidos para Enfermedades Infecciosas (USAMRIID) identificó nuevos blancos para una terapia con anticuerpos contra el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (CCHFV), una infección transmitida por garrapatas que puede matar hasta al 40% de los pacientes y que se ha expandido a nuevas regiones sin contar todavía con tratamientos ampliamente aprobados y de alta eficacia, informó el portal especializado en salud y ciencia Medical Xpress.
El hallazgo, publicado en la revista científica Nature Communications, apunta a una proteína interna del virus encargada de proteger su material genético, llamada nucleocápside (NP), un objetivo que hasta ahora había recibido poca atención terapéutica.
PUBLICIDAD
Los investigadores identificaron cuatro zonas de la NP a las que distintos anticuerpos pueden adherirse para combatir el virus. La proteína se divide en dos regiones: una “cabeza” y un “tallo”. El estudio determinó que los anticuerpos ofrecen protección independientemente de cuál de las dos regiones ataquen. En ratones, el anticuerpo 9D5 —el más potente de los identificados— protegió a los animales frente a una infección letal y mostró potencial para actuar contra distintas cepas del virus.

El anticuerpo 9D5 protegió ratones de infección letal
Scott Pegan, profesor de ciencias biomédicas en la Facultad de Medicina de la Universidad de California, explicó que 9D5 fue el anticuerpo con mayor capacidad de protección dentro del estudio. El equipo usó imágenes de rayos X para observar con precisión cómo se une a la región de la cabeza de la NP.
PUBLICIDAD
Ese punto de unión es casi idéntico entre distintas variantes del virus. Para los investigadores, esa coincidencia refuerza la posibilidad de que 9D5, o anticuerpos con propiedades similares, pueda ofrecer protección frente a múltiples versiones del CCHFV.
El virus se transmite principalmente por garrapatas del género Hyalomma, aunque también puede pasar de una persona a otra, en particular en entornos sanitarios. La infección puede comenzar con síntomas inespecíficos y avanzar hacia una enfermedad hemorrágica grave y daño orgánico.
Según detalló Pegan, el CCHFV está presente en Europa oriental y meridional, el noroeste de China, Asia central, África, Medio Oriente y el subcontinente indio. También advirtió que el riesgo está cambiando porque las condiciones ambientales han ampliado el alcance de las garrapatas portadoras hacia zonas más cercanas a regiones densamente pobladas.
PUBLICIDAD
“Cuando empecé a trabajar en la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, no se la consideraba una prioridad tan alta”, señaló el profesor. “Pero en los últimos años, los ambientes donde viven estas garrapatas han estado cambiando. A medida que esas garrapatas se expanden a nuevas regiones, la enfermedad puede expandirse con ellas”, agregó.

Anticuerpos activan defensa sin neutralizar el virus
La novedad del estudio radica en que la NP no se encuentra en la superficie externa del virus, donde suelen actuar los anticuerpos que bloquean la infección. La investigación indica, sin embargo, que esa proteína puede aparecer en la superficie de células infectadas, lo que abre una oportunidad para que el sistema inmunitario la reconozca.
PUBLICIDAD
En lugar de neutralizar directamente al virus, estos anticuerpos parecen operar mediante otro mecanismo: trabajos recientes apuntan a que involucra a la proteína intracelular TRIM21, capaz de desencadenar una respuesta protectora desde dentro de la célula.
“Lo interesante es que estos son anticuerpos no neutralizantes”, dijo Pegan y agregó: “No funcionan de la misma manera que los anticuerpos que se unen a una proteína de la superficie viral e impiden que el virus entre en una célula. En cambio, ayudan a movilizar el sistema inmunitario para montar una respuesta eficaz. Parece que estos anticuerpos dirigidos a la NP pueden unirse a una NP en la superficie de la célula o a una NP libre y luego son introducidos en la célula para interactuar con TRIM21. Esto permite que las células presenten fragmentos de la NP a otras células inmunitarias que luego pueden eliminar la infección”.
PUBLICIDAD
Los investigadores también determinaron que 9D5 no es el único anticuerpo potencialmente protector dirigido contra la NP. Pegan sostuvo que el equipo encontró otros sitios de unión que incluso podrían ofrecer mejores perspectivas para terapias protectoras.

Ese punto resulta especialmente relevante para el desarrollo de una combinación de anticuerpos, en la que varias moléculas atacan distintas partes del virus o de las células infectadas. La meta siguiente será localizar más anticuerpos terapéuticos, incluidos aquellos con protección sólida frente a múltiples cepas del CCHFV.
El actual 9D5 es un anticuerpo de ratón, por lo que no se espera que se convierta por sí mismo en un tratamiento para humanos. Lo que buscan los investigadores es usar lo aprendido con ese anticuerpo para identificar versiones humanas o humanizadas aptas para un desarrollo posterior.
PUBLICIDAD
“Necesitamos averiguar qué hace que un anticuerpo sea protector, qué cualidades debemos buscar en un anticuerpo que vaya a proporcionar buena protección y actividad de amplio espectro”, afirmó Pegan, y añadió: “No solo hemos descubierto dónde pueden unirse los anticuerpos protectores. También hemos descubierto que hay múltiples oportunidades para que los anticuerpos se unan a este antígeno y proporcionen protección. El resultado es un plano claro para diseñar nuevos fármacos con anticuerpos y tratamientos combinados que puedan proteger ampliamente contra el CCHFV”.
Pegan estima que un tratamiento con anticuerpos podría llegar a pacientes en unos cinco años, siempre que la investigación preclínica y los ensayos clínicos avancen con éxito. También señaló que esta línea de trabajo podría tener implicaciones más amplias, porque resultados parecidos ya aparecieron en investigaciones sobre otros virus, como el de Lassa.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un compuesto rejuvenece las células del cartílago y frena la artritis antes de que destruya la rodilla
Un estudio publicado en Science demostró que bloquear una enzima vinculada al envejecimiento revierte la pérdida de cartílago sin necesidad de cirugía ni células madre

La revista Nature analizó la sospecha de peste en un laboratorio de Rusia: cuál es el riesgo de un brote
El fallecimiento de una investigadora de 28 años activó estrictos controles sanitarios y el monitoreo preventivo de la OMS. Las dudas que persisten sobre el caso, según un reportaje en la reconocida publicación científica

Avance en fertilidad masculina: trasplantan a un joven tejido testicular preservado antes de la quimioterapia
Un procedimiento experimental realizado en Reino Unido busca comprobar si células conservadas durante tres años pueden reactivar la producción de espermatozoides. Los médicos evaluarán los resultados dentro de ocho meses

Qué es el divorcio del sueño y cómo afecta la salud de una pareja
Dormir separados no siempre daña la relación, pero ignorar el impacto del descanso compartido sí puede hacerlo, según investigaciones recientes

La promesa de un tratamiento para quienes no pueden exponerse al sol
Un ensayo clínico en fase final evalúa si la bitopertina reduce el dolor que provoca la luz en personas con protoporfiria eritropoyética




