
Un nuevo test sanguíneo permite identificar con precisión el ritmo de envejecimiento de once sistemas fisiológicos, marcando una diferencia clave respecto a los relojes epigenéticos tradicionales y abriendo paso a tratamientos médicos adaptados a cada paciente.
El avance, publicado por la revista Nature Aging, se valida en una muestra de miles de personas y modifica el concepto de edad biológica al ofrecer una visión diferenciada del estado de órganos como corazón, pulmones, cerebro, riñones, hígado y otros.
PUBLICIDAD
El método Systems Age, validado en miles de personas
Según el estudio, hasta ahora se recurría a métodos que entregan una estimación general de la edad biológica. Estos diagnósticos no distinguían el nivel de deterioro específico de cada sistema del organismo.
La aparición del test Systems Age representa un hito en la medicina de precisión. Una única muestra de sangre permite revelar de manera individual y con precisión científica cómo envejecen los principales sistemas corporales, lo que transforma la forma en que se planifican intervenciones clínicas preventivas.

El desarrollo surge de la observación de que el envejecimiento afecta de manera desigual a cada órgano. Factores ambientales, genéticos y de estilo de vida influyen en que los pulmones, el corazón, el sistema inmunitario o el cerebro puedan mostrar ritmos distintos de deterioro dentro de la misma persona.
PUBLICIDAD
Este nuevo método, diseñado por el equipo liderado por la especialista Morgan Levine, utiliza inteligencia artificial sobre análisis sanguíneos y parámetros médicos, recopilados de una base de datos superior a 7.500 individuos.
Los investigadores recurrieron a biomarcadores tradicionales como colesterol, glucosa y otros elementos, junto con la fuerza de agarre y mediciones clínicas relevantes. A estos datos sumaron el análisis de la metilación del ADN, una regulación química que incide en la activación genética y que muestra alteraciones debidas al envejecimiento.
Mediante modelos de aprendizaje automático, se relacionaron esas variables con los patrones individuales de deterioro en once sistemas clave: corazón, pulmón, riñón, hígado, cerebro, sistema inmunitario, sistema inflamatorio, sangre, musculoesquelético, hormonal y metabolismo.
PUBLICIDAD

El sistema no sólo calcula una puntuación global de envejecimiento biológico, sino que proporciona resultados diferenciados para cada órgano o sistema. De este modo, se identifican con mayor precisión los puntos en los que el envejecimiento se acelera y dónde existe oportunidad de intervención médica específica.
Aplicaciones clínicas y avances hacia la medicina personalizada
El hallazgo destaca que el llamado reloj epigenético tradicional sólo encuesta cambios globales en el ADN extraído de la sangre. Frente a ese esquema, la aproximación multiorgánica del test Systems Age permite al personal médico ajustar las estrategias de prevención y tratamiento en función del perfil único de cada paciente.
En una etapa posterior, el sistema fue validado en muestras sanguíneas de más de 8.000 individuos adicionales. Los resultados, según la investigación recogida, confirmaron que personas con la misma edad biológica general presentan perfiles de envejecimiento muy distintos en sus sistemas fisiológicos.
PUBLICIDAD
Esta variabilidad intrapersonal habilita una auténtica personalización de la medicina, ya que posibilita la detección anticipada de riesgos concretos y el diseño de programas de salud específicos para cada paciente.

A su vez, Morgan Levine, coautora del estudio, indicó: “La posibilidad de entregar puntuaciones diferenciadas para cada sistema permite identificar los riesgos particulares de cada individuo”.
Ante una puntuación elevada en el envejecimiento inmunitario, pueden recomendarse intervenciones personalizadas para fortalecer la defensa del organismo. Si el sistema cardiovascular presenta el mayor desgaste, se favorecen los cambios de hábitos focalizados o la administración de medicamentos directos a ese órgano.
“La herramienta entrega una forma práctica y robusta de categorizar subtipos de envejecimiento biológico, con patrones de deterioro acordes a cada paciente. Esto puede tener impacto en la prevención y el tratamiento de enfermedades asociadas”, subrayó el equipo científico en Nature Aging.
PUBLICIDAD
El método también proporciona una comprensión más detallada de la naturaleza multifacética del envejecimiento. Permite reconocer que la “edad” del cuerpo, tal como se mide actualmente en consulta médica, puede encubrir vulnerabilidades particulares. La correcta identificación de estas diferencias favorece intervenciones dirigidas que aportan mayor eficacia en la reducción de riesgos asociados a enfermedades crónicas o degenerativas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Tiene 17 años y desarrolló un sistema que podría convertir señales del cerebro en palabras sin necesidad de cirugía
Ameya Kharade, alumno de secundaria en Nuevo Hampshire, creó HALO-Vox, una interfaz cerebro-computadora no invasiva que alcanza 65 palabras por minuto, un rendimiento comparable al de implantes que pueden llegar a costar millones

Cuándo es el equinoccio de primavera 2026 en Argentina y por qué no coincide con el 21 de septiembre
El calendario astronómico establece un momento distinto para el cambio de estación. Cuál es el fenómeno que define el inicio y qué cambia en el hemisferio sur

Qué mide la prueba de Cooper y qué tan precisa es para calcular el VO2 máx, según la ciencia
Una investigación en fisiología deportiva analiza la validez de correr durante 12 minutos para estimar el consumo máximo de oxígeno, revelando por qué las fórmulas tradicionales pueden variar según la disciplina y el género

Cuánto calcio se necesita por día y los alimentos más ricos en este mineral para proteger los huesos
Una alimentación variada puede aportar los requerimientos diarios necesarios para músculos, nervios y corazón, con alternativas que incluyen lácteos, vegetales, legumbres y productos fortificados

Hacia una mirada integral del Alzheimer: la importancia de los vínculos y las emociones
La patología exige un enfoque que trascienda los fármacos y el deterioro cognitivo: reducir la soledad, evitar la medicalización innecesaria y reconocer que la identidad persiste aun cuando fallan los recuerdos


