
Diversos estudios sugieren que el consumo regular de ajo, crudo o en forma de suplemento, puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol LDL, reducir la presión arterial y contribuir al control del azúcar en sangre, efectos que en conjunto disminuyen el riesgo cardiovascular general, de acuerdo con el portal especializado en salud Verywell Health, en un artículo revisado por la especialista Amber J. Tresca y la dietista Allison Herries.
De acuerdo con el portal estadounidense, el principal compuesto activo del ajo es la alicina, sustancia que se estudia por sus posibles beneficios para la salud cardiovascular y metabólica. La alicina se encuentra en mayor concentración en el ajo crudo, ya que la cocción altera su estructura química y la descompone. Las personas que deseen incorporar ajo a su dieta para obtener beneficios para la salud lograrán mayores resultados al consumirlo crudo o cocinado lo menos posible.
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Según detalló Verywell Health, los suplementos de extracto de ajo envejecido podrían ser los que más beneficios ofrecen dentro de las opciones disponibles. Para elaborarlos, el ajo crudo se remoja en etanol hasta por 20 meses, lo que incrementa los niveles de antioxidantes y otros compuestos beneficiosos en el producto final.
Qué dicen los estudios sobre el colesterol LDL
En este sentido, algunos estudios muestran que el ajo o sus suplementos pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como el colesterol “malo”, y contribuir a un leve aumento de los niveles de colesterol HDL, considerado como colesterol “bueno”. En un estudio de ocho semanas, 33 personas con niveles elevados de LDL recibieron un suplemento que contenía extracto de cebolla, ajo en polvo y otros ingredientes. Los participantes experimentaron una reducción promedio del 6% en sus niveles de LDL al cabo de las ocho semanas.
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Paralelamente, un metaanálisis de 19 ensayos que examinó los efectos de los suplementos de ajo en personas con síndrome metabólico confirmó que quienes los consumieron registraron niveles más bajos de colesterol total. El síndrome metabólico es un conjunto de afecciones que incluye hipertensión, azúcar en sangre alta, niveles anormales de colesterol y exceso de grasa abdominal. Los autores del metaanálisis indicaron que el ajo crudo y el ajo curado generaron un mayor efecto que las tabletas de ajo, y que las personas menores de 50 años obtuvieron reducciones superiores en los niveles de colesterol total.
Evidencia actual sobre el colesterol HDL
La evidencia sobre el efecto del ajo en el colesterol HDL es menos concluyente. En el mismo metaanálisis de 19 ensayos, los niveles de HDL aumentaron levemente en pacientes con síndrome metabólico que consumieron ajo, aunque dicho aumento no alcanzó significación estadística, es decir, pudo haber ocurrido por casualidad. Los ensayos de mayor duración, de hasta 24 semanas, exhibieron el incremento de HDL más consistente.
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El artículo publicado señala que la investigación actual es inconsistente: algunos estudios encuentran que el ajo puede elevar ligeramente el HDL, mientras que otros no muestran impacto. Un nivel de HDL entre 60 y 80 mg/dL se considera óptimo, y aumentar el HDL en exceso tampoco genera beneficios adicionales para la salud.
Control del azúcar y presión arterial
Los especialistas mencionan que el ajo puede colaborar en que las células del cuerpo sean más sensibles a la insulina, ayudando a disminuir la resistencia a esta hormona con un efecto antidiabético. Tanto en estudios con animales como en humanos, el ajo ayudó a reducir los niveles de glucosa cuando se combinó con medicamentos para la diabetes, como la metformina y la glibenclamida.
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En lo relativo a la presión arterial, la revista señala que en el estudio de ocho semanas con 33 personas, quienes tomaron el suplemento de ajo y cebolla lograron reducir su presión en aproximadamente un 5%, resultado comparable al de un medicamento antihipertensivo. Otros estudios también reportaron que el extracto de ajo envejecido, el ajo en polvo seco y el ajo crudo machacado reducen la presión arterial.
Antes de incorporar suplementos de ajo en la dieta es fundamental consultar con un profesional de la salud. Aunque la mayoría de las personas los tolera bien, pueden producir efectos adversos como dolor abdominal, mal aliento, olor corporal, gases, náuseas y un mayor riesgo de hemorragia, especialmente en quienes ya toman anticoagulantes. La seguridad de estos suplementos en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia tampoco está totalmente establecida.
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