Existen cinco acciones fundamentales que pueden mejorar la calidad de vida si se incorporan a la rutina diaria. Aquí un repaso en detalle:
1. Incorporar actividad física todos los días
Realizar actividad física de manera regular resulta esencial. Caminar al menos 30 o 45 minutos día por medio, a paso rápido, constituye el mínimo recomendado.
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere acumular 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como caminatas. Cumplir con este objetivo favorece la salud integral.
El sedentarismo se considera actualmente un factor de riesgo tan serio como el tabaquismo, ya que nuestra biología está diseñada para la actividad y la movilidad. Sin embargo, las largas jornadas sedentarias, el uso continuado de dispositivos electrónicos y el trabajo frente a computadoras contribuyen a la inactividad física, lo que incrementa la vulnerabilidad a enfermedades crónicas y cardiovasculares.
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La falta de movimiento favorece la inflamación persistente y la rigidez arterial, lo que puede derivar en patologías cardíacas, insuficiencia, trombosis y alteraciones inmunológicas. Mantenerse activo resulta imprescindible para preservar la salud vascular y metabólica.
2. Alimentarse en forma saludable

Seguir una dieta equilibrada, como la mediterránea, marca una diferencia importante. Esto implica incluir alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, cereales y legumbres, priorizando las carnes blancas como el pollo.
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Las carnes rojas deben consumirse con moderación. Se recomienda, además, utilizar aceite de oliva, consumir lácteos y huevos en cantidades adecuadas y evitar los ultraprocesados.
La dieta mediterránea es un modelo de alimentación que aporta múltiples beneficios para la salud: favorece el control del azúcar y la reducción de colesterol, triglicéridos y otros lípidos en sangre.
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Su adopción contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, cáncer, afecciones articulares y dolor crónico, además de ayudar a mantener un peso saludable.
Esta propuesta nutricional sigue las tradiciones de países del Mediterráneo, que históricamente muestran menores tasas de enfermedades asociadas a alta mortalidad y discapacidad.
3. Dormir bien

Descansar entre 7 y 8 horas por noche permite preservar las capacidades cognitivas, la memoria, la toma de decisiones y la regulación hormonal. El sueño reparador influye directamente en el bienestar físico y mental.
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Dormir constituye una necesidad biológica esencial y no un lujo, ya que impacta directamente en la salud física, mental y emocional. Para lograr un descanso reparador, es clave establecer ciertas rutinas: evitar pantallas al menos una hora antes de dormir, incorporar momentos de relajación nocturna y mantener un ambiente propicio en el dormitorio, libre de dispositivos digitales y ruidos.
Además, se recomienda cenar liviano y con anticipación. El buen descanso favorece la memoria, la concentración, el sistema inmune y el estado de ánimo, convirtiendo el buen descanso en una verdadera inversión para el bienestar diario.
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4. Gestionar el estrés

Es fundamental encontrar estrategias personales para manejar las tensiones cotidianas.
Las relaciones sociales, la meditación, la respiración profunda o destinar tiempo a actividades placenteras forman parte de una filosofía de vida orientada a reducir el estrés.
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5. Cuidar los vínculos sociales
El cerebro necesita interacción. Favorecer y mantener la conexión con familiares y amigos resulta beneficioso para el funcionamiento cerebral y emocional. Ampliar y fortalecer los lazos sociales contribuye al bienestar general.
La receta es clara: moverse, alimentarse bien, dormir adecuadamente, manejar el estrés y cuidar los vínculos humanos son los pilares para vivir mejor.
* El doctor Daniel López Rosetti es médico (MN 62540) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Presidente de la Sección de Estrés de la World Federation for Mental Health (WFMH). Es autor de libros como: “Emoción y sentimientos” (Ed. Planeta, 2017), “Equilibrio. Cómo pensamos, cómo sentimos, cómo decidimos. Manual del usuario” (Ed. Planeta, 2019), “Recetas para vivir mejor y más tiempo” (Ed. Planeta, 2025), entre otros.
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