Padre de fallecido en Andahuaylazo envío mensaje a Antauro Humala: “Lo que ocurrió fue un acto terrorista”

Un familiar directo de uno de los agentes caídos en Andahuaylas relata su experiencia personal, reclama respuestas después de dos décadas y cuestiona la exposición pública del exlíder etnocacerista

Guardar
Google icon
Adolfo Cahuana, identificado como padre de un policía asesinado en el Andahuaylazo, interviene. Padre de Carlos Cahuana dijo sobre Antauro Humala que es lo peor que tiene el país.

El testimonio de Adolfo Cahuana, padre del capitán PNP Carlos Cahuana, volvió a poner en primer plano el impacto del Andahuaylazo, ocurrido hace 21 años en Andahuaylas, Perú. En declaraciones recogidas, el padre de uno de los policías asesinados durante el alzamiento armado liderado por Antauro Humala expresó su rechazo ante la presencia política del exmilitar. “El Perú no se merece a este drogadicto”, afirmó.

La historia de Cahuana refleja el dolor persistente de las familias afectadas y la búsqueda incesante de justicia por parte de quienes perdieron a sus seres queridos durante los sucesos de 2005.

PUBLICIDAD

La historia del andahuaylazo

El Andahuaylazo se convirtió en un episodio emblemático de la historia reciente peruana. El 1 de enero de 2005, un grupo armado encabezado por Antauro Humala tomó la comisaría de Andahuaylas, exigiendo la renuncia del entonces presidente Alejandro Toledo. El asalto dejó un saldo de cuatro policías muertos, entre ellos el capitán Carlos Cahuana, quien había sido destacado desde Lima para reforzar la seguridad en la región. Según relató Adolfo Cahuana , su hijo no tenía asignada la tarea de acudir a Andahuaylas, pero fue enviado de urgencia tras el estallido de la crisis.

Antauro Humala cumplió pena en prisión por su participación en el Andahuaylazo.
Antauro Humala cumplió pena en prisión por su participación en el Andahuaylazo.

“Mi hijo salió de Lima ese mismo día. No debía estar ahí, pero la situación era extrema y fue convocado”, detalló Cahuana. La decisión marcó el destino del capitán y el de su familia, que desde entonces inició un itinerario de reclamos y pedidos de justicia. “Han pasado 21 años y todavía espero una respuesta que dignifique la memoria de mi hijo”, sostuvo.

PUBLICIDAD

Durante el Andahuaylazo , los insurgentes mantuvieron retenidos a varios policías y civiles. El enfrentamiento escaló rápidamente. De acuerdo con los reportes policiales, los asaltantes ostentaban armamento de grueso calibre y plantearon exigencias políticas. “Lo que ocurrió en Andahuaylas fue un acto terrorista, no una protesta social”, remarcó Adolfo Cahuana. En su testimonio, insistió en que el motivo detrás de la presencia de su hijo fue restaurar la tranquilidad en la zona y proteger a la población.

Un collage de tres hombres mayores. Izquierda: hombre con gafas y barba canosa. Derecha: hombre con cabello gris y camisa estampada. Centro (circular): hombre con gorra azul
Tres hombres mayores, identificados como ciudadanos, expresan sus opiniones y experiencias en un contexto noticioso. (Composición: Infobae Perú)

Indignación ante apariciones de Antauro Humala

El padre del oficial asesinado manifestó su indignación por la notoriedad pública de Antauro Humala tras su salida de prisión. “No entiendo cómo alguien con ese pasado puede aspirar a tener espacio en la política peruana”, afirmó. “Cada vez que lo veo en televisión, siento que aún no hemos aprendido nada como país”, añadió en diálogo con Al Final del Día. Para Cahuana, la reivindicación de figuras vinculadas a hechos de violencia constituye una afrenta para quienes sufrieron sus consecuencias de manera directa.

Antauro Humala
Antauro Humala no puede participar en las próximas elecciones porque su partido fue declarado ilegal - crédito Facebook / Antauro Humala

La ausencia del capitán Carlos Cahuana se percibe en cada encuentro familiar. Su padre evocó los recuerdos de juventud y el compromiso que el oficial mostraba con su deber. “Siempre quiso servir a la patria, nunca dudó cuando le ordenaron viajar”, recordó. La familia Cahuana ha realizado gestiones ante el Estado para obtener justicia, aunque la sensación de abandono institucional persiste. “Solo pedimos justicia y que la memoria de los caídos y que ello no sea utilizado políticamente”, puntualizó.

Antauro Humala
Antauro Humala celebró el levantamiento que realizó hace 20 años - crédito Antauro Humala / Facebook

En búsqueda de la tan ansiada justicia

El proceso judicial contra Antauro Humala y su grupo fue largo y estuvo marcado por polémicas. Tras varios años de prisión y campañas de apoyo, Humala recuperó su libertad. En la actualidad, su figura genera controversia en la opinión pública y divide posiciones. Se sabe queorganizaciones de víctimas y familiares de policías han solicitado que el Estado peruano mantenga la memoria de los caídos y evite la glorificación de quienes participaron en el asalto armado.

En el testimonio de Adolfo Cahuana se resumen la frustración y el dolor de quienes no encuentran reparación. “No se puede perdonar ni olvidar lo que pasó en Andahuaylas”, sostuvo. La familia insiste en que el recuerdo de los policías caídos debe ser preservado como un ejemplo de entrega y sacrificio, y que la historia nacional no puede apartarse del respeto a la institucionalidad. “Yo siempre recuerdo que antes de iniciar esta lucha no tenía canas, ni las marcas que te deja todo este sufrimiento” acotó el padre del capitán PNP caído en funciones.

A 21 años del Andahuaylazo, el nombre de Carlos Cahuana sigue presente en la memoria de sus allegados y en los relatos sobre uno de los episodios más graves de la seguridad interna peruana. “El tiempo no cura la herida, pero nos obliga a seguir pidiendo justicia”, concluyó su padre. Para él, la presencia de Antauro Humala en el debate público representa una amenaza para la reconciliación social y la memoria de las víctimas.

La historia de la familia Cahuana ilustra la dimensión humana detrás de los grandes eventos nacionales. La lucha por justicia trasciende los años y se convierte en un símbolo de resistencia frente a la impunidad. En sus palabras, queda el pedido de que hechos como el ocurrido en Andahuaylas no se repitan y que las nuevas generaciones comprendan el costo real de la violencia política en el país.

Google icon