Reforma a la ley de quiebras: un respiro para los deudores y empresas afectadas por la pandemia económica

La Cámara de Diputados aprobó el texto final con 250 votos afirmativos y sin votos en contra

Un hombre revisa su celular frente a locales comerciales cerrados este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
Un hombre revisa su celular frente a locales comerciales cerrados este miércoles, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

La Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados acordó este viernes una reforma a la Ley de Concurso y Quiebras, que traerá una bocanada de aire para las empresas y personas físicas endeudadas.

Acto seguido se pasó a su tratamiento en el recinto de la Cámara, donde fue finalmente también aprobado por 250 votos afirmativos y sin votos en contra.

Antes de analizar el texto aprobado en diputados, debo referirme en primer lugar al “pronóstico del tiempo” que predecía un tsunami de pedidos de quiebras, concursos y juicios ejecutivos, ya que un dato de la realidad, por el momento, nos demuestra lo contrario.

Luego de la reapertura por parte de la Corte de la actividad de los tribunales de primera instancia con sede en la capital de la nación, la primera semana de actividad dejó un saldo de un solo pedido de quiebra, ningún concurso preventivo y 88 juicios ejecutivos.

En cuanto al proyecto de ley aprobado en la Cámara de Diputados, me referiré a continuación a los puntos principales que merecen ser destacados.

Se declara hasta el 31 de marzo de 2021 la situación de emergencia de todas las personas jurídicas y humanas alcanzadas por la ley de Concursos y Quiebras que se encuentren a la fecha que entre en vigor la nueva ley en trámite.

También se hacen extensivos los efectos del proyecto de ley aprobado a los nuevos concursos preventivos que se presenten hasta el día 31 de marzo de 2021 inclusive.

Uno de los efectos más importantes a ser destacado es la suspensión del cómputo de los plazos en los procesos concursales en trámite, delegando en el juez la readecuación del cronograma de plazos del proceso concursal en trámite.

Para los concursos preventivos que se inicien a partir de la vigencia de la ley aprobada en el día de hoy por la Cámara de Diputados, se extiende el plazo del llamado período de exclusividad a 180 días (este es el plazo que tiene el deudor una vez abierto su concurso y verificados los créditos de sus deudores, para llegar a un acuerdo), lo cual en la práctica es tanto como darle al deudor concursado un tiempo “extra” para que se recupere, pueda encauzar su actividad y lograr el flujo de fondos necesario para proponer y en su caso, lograr un acuerdo con sus acreedores.

Lo segundo que debemos señalar, y de suma importancia, es que se suspenden “de pleno derecho” o sea desde la fecha en que entra en vigencia la ley:

1. Los procesos de ejecución de cualquier tipo de garantías de obligaciones financieras, incluidas las ejecuciones de garantías de todo tipo, respecto de los fiadores, avalistas, codeudores y otros obligados respecto a las obligaciones de los sujetos comprendidos en la emergencia.

2. Las subastas judiciales y extrajudiciales, incluyendo las hipotecarias y prendarias de cualquier origen, incluyendo las comprendidas en la ley 24.441, la ley, de prenda con registro, la ejecución de Warrants, Leasing, y las previstas en la propia ley 24.522 en su artículo 23 (ejecuciones por remate no judicial).

3. Como contrapartida de lo anterior, se suspende la prescripción y caducidad de los créditos “suspendidos por la ley” a fin de que los acreedores no terminen perdiendo sus derechos por el paso del tiempo, siendo la “espera legal” el efecto directo.

4. En el caso de acuerdos concursales judiciales o extrajudiciales homologados en los términos de la Ley No 24.522 de Concursos y Quiebras, el plazo para el cumplimiento de las obligaciones asumidas por el deudor se prorroga por el término de un año desde el vencimiento originariamente previsto. Las cuotas ya vencidas e impagas serán exigibles a partir del día en que cese el estado de emergencia.

5. Se suspende hasta el 31 de marzo de 2021 el trámite de los pedidos de quiebra, en los casos contemplados en el artículo 77 de la Ley No 24.522 de Concursos y Quiebras, excepto para las medidas previstas en el artículo 85 que trata sobre las medidas cautelares sobre el patrimonio del deudor que puede dictar el juez como forma de mantener la integridad del patrimonio del deudor.

6. Se prohíben nuevos embargos sobre cuentas bancarias, excepto para el caso de los procedimientos de comprobación y pronto pago de créditos laborales, y créditos de origen alimentario.

7. Se reduce la tasa de justicia de los procesos concursales.

8. Se faculta al juez para que, en el caso de las personas humanas que no desarrollen actividades comerciales ni empresarias y carezcan de actividad económica organizada, para que adopte las medidas conducentes para la rehabilitación de la persona humana y protección de su dignidad y de su grupo familiar.

El proyecto de ley que se aprobó es producto del consenso político frente a la emergencia económica, de allí su nombre: “Ley de sostenimiento de la actividad económica en el marco de la emergencia sanitaria pública coronavirus Covid-10. Emergencia para procesos de concursos y quiebras”.

Si tuviéramos que analizarla desde el punto de vista de la técnica jurídica, es un texto que puede ser mejorado claramente. Por eso destaco el valor del consenso político y sobre todo la discusión que se dio entre los diputados y diputadas que integran la Comisión de Justicia, que es donde se acordó el texto final.

Y, precisamente como producto del consenso político hubo acuerdos de unos y otros que produjeron un texto final que privilegia la posibilidad de dar una bocanada de aire a los deudores.

El autor es abogado


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