El Gobierno aseguró el pago de USD 4.200 millones y será clave la reinversión de los fondos para bajar el riesgo país

Luego del vencimiento del viernes, Argentina tiene como prioridad recuperar el acceso a los mercados internacionales de crédito. Al mismo tiempo, continúa la acumulación de reservas del Central

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El Gobierno obtuvo un repo
El Gobierno obtuvo un repo con bancos internacionales por USD 3.000 millones para cubrir parte de los vencimientos de deuda. Ene 26, 2024. REUTERS/Tomas Cuesta

A solo dos días del pago del vencimiento de bonos por USD 4.200 millones, el Gobierno confirmó de dónde saldrá el financiamiento para afrontarlo. Finalmente, fueron USD 3.000 millones que aportarán bancos internacionales con el objetivo de no afectar el nivel de reservas.

Con los fondos ya asegurados para enfrentar el compromiso de deuda, ahora la gran incógnita pasa por el nivel de reinversión en los mismos bonos que harán quienes reciban el capital y los intereses del vencimiento del viernes.

La expectativa es que esta transacción sea un impulso para reducir el riesgo país, que arrancó el año por encima de los 550 puntos básicos. Es fundamental que este indicador perfore las 500 unidades para apuntar a una colocación de deuda en los mercados internacionales, uno de los grandes objetivos del Gobierno para el primer trimestre de 2026.

El pago puede ayudar de distintas maneras. Por un lado mostrará no solo la voluntad de pago del equipo económico, sino también la capacidad de pago. Para hacer frente a esta obligación se optó por tomar USD 3.000 millones de financiamiento otorgado por seis bancos internacionales.

La tasa de la operación fue de 7,4% anual en dólares contra la entrega de Bonares 2035 y 2037 como garantía. Se trata de un financiamiento a poco más de un año de plazo. “Esta operación se enmarca en el conjunto de medidas implementadas por el BCRA desde el inicio de la gestión, orientadas a fortalecer las reservas internacionales del país”, explicó un comunicado de la entidad.

Además de la buena noticia que representa para los tenedores de bonos el nuevo pago del título, la posible reinversión en más deuda argentina sería de gran ayuda para darle un mayor impulso a las cotizaciones de los títulos soberanos, lo que sería clave para la disminución del riesgo país.

El propio Banco Central expresó a fines del año pasado que la acumulación de reservas dependerá en buena medida del acceso de Argentina a los mercados internacionales. La explicación es que los futuros vencimientos de capital e intereses de la deuda podrían refinanciarse con nuevas colocaciones de bonos, sin necesidad de echar mano a los dólares del propio BCRA.

Por lo pronto, en diciembre el Tesoro colocó un Bonar 2029 en el mercado local a una tasa que superó levemente el 9% anual. El objetivo es mejorar ese porcentaje tanto para colocar deuda en el mercado local como en el internacional.

“El fuerte interés demostrado por los principales bancos internacionales afianza el proceso de normalización en el acceso a los mercados de crédito, en sintonía con la caída del riesgo país que acompaña el ordenamiento macroeconómico consistente y sostenible”, agregaron desde el Central.

La respuesta del mercado al anuncio de la autoridad monetaria sobre el pago de bonos del viernes fue cautelosa. Los bonos en dólares operaron con bajas leves, pero en una jornada floja en Wall Street y para los emergentes. Los bancos argentinos que cotizan en Nueva York lograron mantenerse en positivo y subieron alrededor de 1,5%.

Una de las exigencias más notorias de los mercados hacia el Gobierno para el 2026 es la necesidad de acumular reservas en el BCRA. Por eso, la decisión de tomar un repo de bancos internacionales tuvo como objetivo que no se vean mayormente afectadas desde el nivel actual de USD 44.000 millones.

La entidad conducida por Santiago Bausili arrancó con la fase 4 del plan monetario, que consiste justamente en comprar dólares en el mercado contra la emisión de pesos. Según estimaciones oficiales, sería factible comprar un piso de USD 10.000 millones e incluso llegar a los USD 17.000 millones. Esto dependerá de la demanda de pesos del mercado y del excedente de flujo de dólares que permita al Banco Central acumular ese monto sin generar presiones inflacionarias ni sobre el tipo de cambio.