“Los analistas más serios tienen muy claro que la sequía de este año explica en medida importante el deterioro económico”
“Los analistas más serios tienen muy claro que la sequía de este año explica en medida importante el deterioro económico”

Los últimos datos de la actividad económica y empleo e índices de riesgo país revelan un panorama delicado que muchos consultores aseguran que se proyectará al 2019, al cual se le agrega un escenario electoral en el, como ha sido casi habitual en gran parte de los últimos 35 años con más dudas que certezas.

Sin embargo, en materia financiera, monetaria y cambiaria, por el contrario, comienzan a verse señales de respuesta positiva al nuevo objetivo de política económica de tender al déficit fiscal primario cero y emisión monetaria cero: suben los depósitos en pesos a plazo; se atenuó la volatilidad cambiaria, se desaceleró el ritmo de la inflación, y la  balanza comercial reafirma la recuperación del saldo positivo, con crecimiento de las exportaciones no agropecuarias.

Sobre la base de lo anterior, el FMI acaba de aprobar la segunda revisión trimestral del acuerdo de asistencia financiera de emergencia que firmó con las autoridades argentinas, primero en junio y su ampliación después, a fines de septiembre, aunque alertó: será imprescindible "resguardar las metas fiscales de los riesgos de la implementación y de una recaudación más débil de la esperada".

Claudio Loser, economista argentino, que tiene residencia en Washington, -donde tiene familiares y su oficina en Centennial Group América Latina- aunque con fuertes vínculos en Mendoza; y que conoce muy bien las políticas del Fondo Monetario, por su larga experiencia como ex director del FMI para el Hemisferio Occidental (1994-2002), respondió a la distancia  las preguntas que le envió Infobae sobre la situación actual y expectativas para el año próximo.

– ¿Cómo se ve la Argentina a la distancia, cuáles son sus expectativas para 2019, con sus oportunidades y amenazas sobre la economía?
En el ámbito financiero internacional, se ve a la Argentina con alguna decepción y bastante preocupación. La crisis del 2018 claramente golpeó duramente a la Argentina, y se ha culpado a la política gradualista del Gobierno, que se extendió más allá de lo razonable, cuando las condiciones internacionales empeoraron. Sin embargo, los analistas más serios tienen muy claro que la sequía de este año explica en medida importante el deterioro económico.

Aparte de los análisis políticos, se considera que fue razonable- si no imprescindible- el pedido de ayuda al Fondo Monetario, que lo concedió. Pero cualquier comparación que iguale esta crisis con la del 2001-02 está equivocada.

Aparte de los análisis políticos, se considera que fue razonable- si no imprescindible- el pedido de ayuda al Fondo Monetario, que lo concedió. Pero cualquier comparación que iguale esta crisis con la del 2001-02 está equivocada

Ya completado el año, las perspectivas de la Argentina se ven como favorables, y con expectativas de mejora en actividad económica. La mejor cosecha, más el ajuste fiscal y monetario, son elementos favorables, que compensarían una situación internacional complicada. La oportunidad de la Argentina está dada por un aumento de competitividad generado por una moneda depreciada. El turismo y otros servicios son áreas favorables, junto con productos agrícolas no tradicionales.

El fortalecimiento de las finanzas hace más atractivo ingresar dinero a la Argentina, sujeto a una demora generada por el miedo a las debilidades que se observan. Estas debilidades están dadas por un medio internacional en desaceleración o camino a la recesión y las limitaciones políticas a un proceso de ajuste fuerte en vísperas de elecciones presidenciales. Las amenazas externas son importantes, pero la agitación política interna, más allá del clima electoral, son áreas de seria preocupación.

“El fortalecimiento de las finanzas hace más atractivo ingresar dinero a la Argentina, sujeto a una demora generada por el miedo a las debilidades que se observan. Estas debilidades están dadas por un medio internacional en desaceleración o camino a la recesión”
“El fortalecimiento de las finanzas hace más atractivo ingresar dinero a la Argentina, sujeto a una demora generada por el miedo a las debilidades que se observan. Estas debilidades están dadas por un medio internacional en desaceleración o camino a la recesión”

– ¿Ve a la sociedad argentina con la paciencia suficiente para soportar un proceso de cambio a una política económica de shock monetario, tras haber fracasado el intento gradualista, con excepción de los ajustes de tarifas?
– El pueblo argentino, aunque no es el único con estas características, pierde paciencia muy rápidamente, cuando las cosas se ven negativas, aun cuando sean inevitables. Claramente, este Gobierno, más allá de sus errores estratégicos o tácticos (poca muñeca), puso en evidencia los elementos insostenibles del gobierno anterior: atraso de tarifas de la electricidad, agua, transportes y otros; la falta de competitividad (tipo de cambio); los recursos escasos destinados a infraestructura. Todo ello ha "pegado" directamente a la clase media, que, aunque eligió a Macri, se ve afectada en su consumo directamente.

De esta forma, hay tensiones dentro de la alianza de Gobierno, aunque quizás no manifiestas. Por otra parte, los grupos opositores seguramente van a aprovechar la mayor debilidad de la gestión de Cambiemos, con manifestaciones y promesas de volver a otorgar los "dulces" que el país no puede permitirse. Los observadores externos conocen esta situación y por ello los inversores no apuestan aún por la Argentina, ya que han visto demasiadas veces estos ciclos.

El pueblo argentino, aunque no es el único, pierde paciencia muy rápidamente, cuando las cosas se ven negativa, aun cuando son inevitables

– ¿Cuál es su visión acerca del modelo de déficit fiscal cero y expansión de base monetaria cero?
-Es importante aclarar que el objetivo de déficit fiscal cero no se refiere al déficit total sino al llamado déficit primario -ingreso menos gastos excluyendo intereses-. En la mayoría de los países ese número es positivo, pero en la Argentina es negativo en algo menos de 3% del PBI. La corrección fiscal será importante, pero manejable y quedará un déficit financiero  importante, de algo más del 3% del PBI, no muy diferente a las pautas establecidas en la Unión Europea, por ejemplo.

El objetivo de ajuste monetario tiene sentido, aunque es casi seguro que para la segunda mitad de 2019 habrá márgenes de expansión de la cantidad de dinero, más en línea con el posible aumento del ingreso nominal. En resumen, los objetivos son duros pero factibles y positivos.

– ¿Qué cabe esperar de la situación internacional que deberá enfrentar la Argentina el año próximo?
– Las condiciones internacionales que enfrenta la Argentina son negativas. La guerra comercial entre China y EE.UU. puede continuar afectando la actividad económica de los dos países y del resto del mundo, con impacto adverso sobre los precios de las exportaciones argentinas. Las ganancias de precios por desviación del comercio de EE.UU. a la Argentina son de corto plazo y no tendrán efecto positivo. La economía mundial se desacelera y puede caer en recesión y los mercados de capital son muy volátiles.

Además de ello, existe incertidumbre respecto de la trayectoria de Brasil, como principal socio comercial del país, especialmente por las tendencias proteccionistas del nuevo gobierno.

En términos simples, en condiciones externas adversas, el éxito de las políticas internas, más la colaboración del clima son las que pueden conducir a que la Argentina salga de su crisis.

“La corrección fiscal será importante, pero manejable y quedará un déficit financiero importante, pero manejable”
“La corrección fiscal será importante, pero manejable y quedará un déficit financiero importante, pero manejable”

– No son pocos los economistas que emiten señales de alerta sobre la necesidad de una reestructuración de la deuda en 2020. ¿se incluye entre ellos, qué perspectiva y peligros observa en la nueva relación entre la deuda pública y el PBI?
Siempre existe peligro de requerir una reestructuración de la deuda, que sea forzada sobre los acreedores. Ello dependerá principalmente de la ejecución del proceso de ajuste del país. Sin embargo, con dos años para realizar el proceso, no parece necesario preocuparse hoy al respecto.

El FMI puede continuar apoyando a la Argentina, aun cuando sea con mucho menos dinero, pero convalidando la política a seguir

El FMI puede continuar apoyando a la Argentina, aun cuando sea con mucho menos dinero, pero convalidando la política a seguir orientada a bajar la inflación de modo sustentable. Lo más importante es que cualquier arreglo de reestructuración de los vencimientos de la deuda pública, aunque probablemente innecesario, tiene que hacerse en forma consensual y no unilateral como ocurrió con las administraciones anteriores.