Jorge Telerman
Jorge Telerman

En el año 2000, cuando asumió como Secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires —más adelante, este cartera se convertiría en ministerio—, Jorge Telerman creó el Complejo Teatral de Buenos Aires. Fue una iniciativa que conversó mucho con Kive Staiff, emblemático director del teatro San Martín durante varias décadas, con quien siempre tuvo, según sus propias palabras, un “vínculo profesional y sobre todo afectivo”. Era una apuesta, un desafío, una forma de cambiar el eje en que se venía pensando el teatro público. De su creación, se cumplen veinte años.

“Le propuse pensar los teatros públicos como un dispositivo, no solo como una economía de recursos públicos, sino algo más ambicioso: un dispositivo único pero que, a su vez, cada uno desplegara una estética y una búsqueda determinada que nos permitiera abarcar, sino la totalidad, una gran parte del público de Buenos Aires”, le dice a Infobae Cultural Telerman, actual director del Complejo Teatral de Buenos Aires. “Antes básicamente funcionaban con independencia. No era una crítica a esa forma, pero sí una manera distinta”, agrega.

El Complejo se compone de cinco teatros públicos de la Ciudad: el San Martín, el Teatro Regio, Teatro de la Ribera, el Sarmiento y el Teatro Alvear, que está en proceso de puesta en valor y se prevé que su reapertura será en 2021. En ese ecosistema de espacios culturales conviven, no sólo el teatro, también la danza, el ballet y la música, entre tantas otras disciplinas. Entre 2015 y 2019, según un informe de gestión, asistieron más de un millón de espectadores. Un número importante, sobre todo si se piensa en cuánto se tardará para volver a alcanzarlo.

Teatro San Martín
Teatro San Martín

Telerman sostiene también que en “estos últimos cuatro años profundizamos la idea del dispositivo y cada uno de los teatros acentuó su personalidad. El reconocimiento de la crítica y del público muestra que estamos en un buen camino. Lo interesante es cómo se mezclan los públicos en el teatro pero cada una de esas salas tiene su personalidad y su búsqueda. Cada una tuvo un fuerte desarrollo y también dialogan mucho entre sí”, y pone dos ejemplos: la gestión de Vivi Tellas al frente del Teatro Sarmiento y el ruido que ha generado al grupo actoral Piel de Lava.

Sobre las décadas de vida, sostiene que “ha sido una experiencia es muy rica”. Pero ahora no está mirando hacia atrás. Su mirada observa, primero, el presente: los veinte años de vida, una fecha compartida con —“nuestros primos”, dice Telerman— el Teatro San Martín, que cumple sesenta años, y el Centro Cultural San Martín, que está cumpliendo cincuenta. “Parafraseando a Borges, ese prestigio extraño que tienen los números redondos nos convocan a pensar y a celebrar”, dice.

Pero además este funcionario con larga trayectoria en gestiones culturales públicas mira el extraño futuro. Estamos en plena cuarentena, con medidas específicas que prohíben los espectáculos en vivo. ¿Cómo seguirá la cultura una vez que el aislamiento se termine?

Jorge Telerman
Jorge Telerman

“Son tiempos históricamente conmovedores”, comienza diciendo, y agrega: “Afortunadamente la condición humana y la historia de la humanidad demuestra que desde siempre e incluso en los momentos más oscuros toda civilización necesita producir y consumir arte y cultura. Es una necesidad que ha resistido guerras, catástrofes, odios y oscuridades. No se puede contra eso. La pregunta que nos tenemos que hacer los gestores es cómo garantizar esas necesidades y cómo las comunicamos y cómo serán los puentes que tendremos que crear”.

¿Hacia dónde vamos? “Vamos a asistir a una mezcla. Todos le estamos prestando más atención a la producción y a este nuevo género que es producir y emitir producciones artísticas en las redes sociales. Se va a pasar de un gesto más amateur a formas más elaboradas artísticamente. Vamos a sumar nuevas formas que se van a complementar con las existentes. Habrá mejores y peores, pero en ese sentido no veo que haya pérdidas en el futuro, sino más bien ganancias”.

“Habrá menos gente por sala”, dice sobre los cambios que se avecinan. “No creo que eso sea un problema. Haremos salas para menos gente. Nos acomodaremos a los nuevos tiempos. No veo grandes problemas en cuanto a lo público. Sí quizás las realizaciones privadas porque tienen otras urgencias. Por las conversaciones que mantengo con el sector comercial todos están buscando maneras. Luego de este temblor, la Ciudad de Buenos Aires saldrá adelante con sus producciones culturales. Soy optimista en este aspecto”, concluye Telerman un breve pero fructífero diálogo con Infobae Cultura.


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