
Cuando terminé de escribir Mama Antula, sobre la vida fascinante y a la vez estoica de quien probablemente sea la primera santa argentina, empecé a explorar lecturas sobre mundos muy distintos a ese de donde yo venía.
Tenía que cortar y salir de ese universo, despegarme de mi propio libro. Entré en una búsqueda que empezaba por releer a Italo Calvino y llegué a Mona de Pola Oloixarac.
PUBLICIDAD
Me encantó sumergirme en las aventuras de una escritora que me transmitía una sensación muy viva, leía las conversaciones sobre literatura, las discusiones sobre ideas y me transportaba, me parecía estar ahí.
Me gustó que aunque las ideas están muy presentes en el libro (en la contratapa dice “thriller de ideas”) me comunicaba una sensación muy tangible, de un cuerpo presente, de una mujer que escribe.
PUBLICIDAD
Entonces de algún modo volví al punto de partida, a la mujer que escribe, pero algo se había transformado en ese viaje. No le pido a los libros otra cosa.
* Nunzia Locatelli es escritora, autora de Mama Antula y periodista italiana.
SEGUÍ LEYENDO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“Por favor, no termines como yo”: los padres, esos seres imperfectos que son fundamentales
No son ideales ni es sencillo su papel. ¿El padre es tenerle miedo? ¿Es la ley? ¿Es una narración de la madre? Aquí, algunas definiciones

El bourbon como hilo conductor de un viaje que une a Carver, Hemingway, Murakami y muchos más
Una visita a la destilería Jim Beam en Clermont, Kentucky, invita a recorrer la obra de autores célebres y personajes inolvidables, parte de una mitología literaria

Más allá del teatro, Carlos Belloso sintoniza el clima de época con “una antenita media rota que tengo”
El actor y director que llegó del under a la popularidad televisiva, habla de aceleracionismo, discursos de odio, Peter Thiel y Mark Fisher. “Este es un tiempo de ilustración oscura”, afirma

Lila Bendersky: “El duelo es un proceso largo en un mundo que te pide que estés bien a los cinco minutos”
La autora de ‘Un cactus en el medio’ habla sobre su libro, en el que reconstruye la tragedia que marcó para siempre a su familia cuando ella aún no había nacido: la muerte de su hermana mayor, a los 7 años

Los colores de lo que somos y que el tiempo no borra ni cambia
Del Discóbolo de Mirón al collage de Juanito Laguna, del Unku Inca a los murales de Quinquela Martín, cada pueblo deja una firma que ningún disfraz disimula y ninguna frontera borra



