
Esta semana comienza la Feria de Editores, con una coyuntura que está lejos de ser buena. Víctor Malumián, editor, escritor y organizador de la FED, advirtió en una entrevista con la revista cultural española JotDown que en Argentina hay generaciones que crecen sin incorporar la lectura como una actividad posible. Esa señal, a su juicio, se vincula con el deterioro del público lector en un mercado editorial atravesado por la crisis, la concentración y la disputa por las condiciones de circulación.
La preocupación aparece en un sector que todavía muestra núcleos de demanda sostenida. En la última Feria de Editores se vendieron cerca de 98.000 libros y asistieron 30.800 personas, mientras el evento mantiene un crecimiento cercano al 10% anual. En el mencionado reportaje, el cofundador de Ediciones Godot sostuvo que el rasgo más claro de una editorial independiente no pasa por una definición societaria rígida, sino por el orden de prioridades con el que trabaja.
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“Uno tiende a ver que las multinacionales le preguntan al mercado qué necesita y salen a producir en consecuencia y las independientes, en general, están obsesionadas con determinados temas, publican y después salen al mercado a ver si hay otros locos como ellos que también quieren esos libros. Entonces empezás a ver que aparece una editorial que solo publica autores coreanos, por ejemplo. Creo que ese orden de factores es el principal termómetro para entender qué es una editorial independiente”, aseguró.
Para Malumián, esa lógica también se expresa en los tiempos de trabajo. Mencionó la traducción, la corrección, el cuidado del texto y la relación con los autores como parte de un modo de edición que se resiente cuando el calendario se impone sobre el proceso. Godot, el sello que dirige junto a Hernán López Winne, publica un 99% de libros traducidos, dijo el editor a Jot Down. La editorial, que está por cumplir 19 años, ronda los 240 títulos y nunca sacó una traducción en menos de ocho meses.
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En el diálogo que mantuvo con la periodista Andrea Calamari, Malumián sostiene que “el público lector que es reconocido en toda Latinoamérica es fruto de la universidad pública y gratuita que hemos tenido, que ha desarrollado cierto gusto por la lectura, que ha formado lectores críticos o lectores que han encontrado en la lectura una actividad más entre otras”. Y sentencia: “Eso parece estar destruyéndose. Hoy tenemos generaciones que se están criando sin tomar la lectura como una actividad posible”.
La discusión más urgente es la Ley 25.542, la norma de precio fijo del libro que el gobierno nacional quiere derogar. Malumián la definió como la “columna vertebral” del mercado editorial porque impide que grandes cadenas y plataformas desplacen a las librerías de barrio. No es un tema de dinero, sino de sostener la gran bibliodiversidad: “Nadie que se mete en este sector lo hace pensando que se va a hacer rico (...) Elegimos esto, ya sabíamos cómo era. La realidad es que a nadie le está yendo bien”.
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