El reloj del cansancio: a qué hora se apaga una persona promedio, según la ciencia

Un nuevo estudio revela el minuto preciso en que la fatiga domina el día y cómo este bajón energético impacta la salud, las relaciones personales y la productividad

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Las personas priorizan pasar más
Las personas priorizan pasar más tiempo con seres queridos si tuvieran energía ilimitada, reflejando el valor del vínculo social por encima de la productividad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sentir que la energía se desvanece a lo largo del día es una experiencia común. Sin embargo, la ciencia logró precisar el momento exacto en que la mayoría de las personas atraviesa su mayor bajón. Un reciente estudio realizado en Estados Unidos demostró que este descenso energético no es solo una sensación subjetiva: afecta hábitos, relaciones personales, productividad y bienestar general de manera profunda. La fatiga cotidiana, lejos de ser un simple malestar, se ha convertido en un fenómeno transversal que condiciona casi todos los aspectos de la vida moderna.

Según los investigadores de Talker Research, la caída más pronunciada de energía se registra a las 14:06, el minuto crítico en el que la persona promedio “se apaga” y la fatiga domina la jornada.

El bajón energético: una constante que condiciona la vida diaria

La encuesta, realizada en diciembre de 2025 a 2 mil adultos de Estados Unidos, revela que la mayoría siente que necesitaría, al menos, el doble de energía para cumplir con sus obligaciones cotidianas. Según los datos recogidos, el 74% de los encuestados considera que, si pudieran incrementar su nivel de energía, también mejorarían sus ingresos económicos.

La falta de energía afecta
La falta de energía afecta negativamente los hábitos saludables y reduce las oportunidades de desarrollo personal y profesional (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este agotamiento no solo impide disfrutar del tiempo libre, sino que también limita las posibilidades de desarrollo personal y profesional. Muchos participantes señalaron que disponer de más energía transformaría no solo su salud y felicidad, sino también sus oportunidades financieras. La sensación de fatiga se ha vuelto un obstáculo central para alcanzar metas y mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Impacto en hábitos saludables y tiempo libre

El cansancio repercute directamente en las rutinas saludables de los estadounidenses. El 44% de los participantes reconoce que no cuenta con la fuerza suficiente para mantener la actividad física que desearía, lo que termina afectando su estado físico y anímico. Además, el 45% admite abandonar actividades placenteras y recreativas debido al agotamiento acumulado.

Este fenómeno no se limita al bienestar individual. Un 56% de los encuestados percibe que la baja energía disminuye su productividad en el trabajo, y uno de cada cuatro adultos termina la jornada laboral completamente exhausto. La fatiga erosiona los vínculos sociales y conduce al abandono de intereses y rutinas cotidianas.

El estudio identifica las 14:06
El estudio identifica las 14:06 como el minuto exacto en que la fatiga domina la jornada laboral según la ciencia (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 34% señala que la falta de energía limita el tiempo compartido con su círculo íntimo, mientras que el 31% encuentra dificultades para participar en actividades al aire libre. Incluso el 29% ya no cocina con la frecuencia de antes, una señal de cómo el agotamiento altera hábitos básicos.

La culpa y el desgaste emocional

El peso emocional del agotamiento también es significativo. El 32% afirma sentir culpa por dejar de lado el ejercicio físico, reflejando una insatisfacción persistente. El 26% menciona el desorden en el hogar como motivo de culpa y el 25% señala el escaso autocuidado como una preocupación recurrente. Estas emociones negativas, provocadas por la fatiga, pueden generar un círculo vicioso que agrava el malestar general.

Un 21% lamenta perder tiempo de calidad con sus seres queridos a causa del cansancio. Durante los meses de invierno, especialmente, los bajones de energía pueden afectar todo, desde la motivación hasta la capacidad de conectar con otros, explicó Marcela Kanalos, portavoz de Zipfizz. El desgaste emocional, sumado al cansancio físico, limita las posibilidades de disfrutar plenamente la vida social y familiar.

La fatiga lleva al abandono
La fatiga lleva al abandono del ejercicio físico y genera sentimientos de culpa en el 32% de los participantes del estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Productividad y calidad de vida: un círculo vicioso

El vínculo entre energía y rendimiento económico es claro: 3 de cada 4 encuestados considera que, con más energía, podría mejorar su situación financiera. La percepción colectiva es que el nivel energético diario condiciona tanto el potencial profesional como la capacidad de disfrutar la vida fuera del trabajo.

Cuando se les consultó sobre qué harían si contaran con “energía ilimitada”, la prioridad no fue trabajar más, sino pasar más tiempo con amigos o familiares, opción elegida por el 18%. Kanalos subrayó que “lo más notable es que, si tuvieran más energía, las personas priorizarían estar con sus seres queridos, no solo hacer más cosas”.

Esta preferencia revela una preocupación creciente por el vínculo social y el equilibrio emocional, más allá de la productividad o el éxito material.

Días críticos y el factor edad

El 74% de los encuestados
El 74% de los encuestados considera que mejorar su nivel energético impactaría positivamente en sus ingresos económicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bajón energético no es igual todos los días. El lunes es el día en que el 24% de los estadounidenses declara necesitar un refuerzo de energía, seguido por el viernes y el sábado, con el 22% cada uno. Este patrón indica que el cansancio se concentra en los extremos de la semana laboral y en la antesala del descanso, afectando tanto el rendimiento como la recuperación.

Además, el 44% advierte que su nivel energético desciende con el paso de los años, lo que sugiere que la fatiga se intensifica con la edad. Este dato refuerza la idea de que el agotamiento no es solo una cuestión de ritmo laboral, sino también un fenómeno asociado al envejecimiento y al desgaste acumulado.

Un fenómeno extendido y multifacético

La fatiga se ha convertido en una constante para millones de personas en Estados Unidos. La falta de energía no solo se traduce en cansancio físico, sino también en menos oportunidades para el desarrollo personal, relaciones afectivas debilitadas y menor calidad de vida.

El bajón de las 14:06 simboliza un desafío central de la vida moderna: el equilibrio entre las exigencias diarias y el bienestar integral. Para muchos, superar este obstáculo es clave para recuperar el control sobre el tiempo y las prioridades que realmente importan.