
El presidente de la Sociedad Británica de Rinología, el profesor Peter Andrews, docente en la University College London, decidió someterse a una prueba con una tira nasal magnética ideada para mejorar la respiración durante el sueño y reducir los ronquidos.
La experiencia del especialista fue compartida en una columna detallada para Science Focus, vinculando el punto de vista clínico del experto en vías respiratorias con la cotidianidad de quienes buscan alternativas al molesto ruido nocturno.
En casa del especialista Andrews, las noches transcurren marcadas por el uso de tapones industriales para los oídos por parte de su esposa; una dinámica común para convivir con el ronquido. “Siempre haces mucho ruido al dormir”, le explicó ella. Frente a esta situación, el divulgador científico puso a prueba la tira nasal magnética, un dispositivo que promete abrir las vías respiratorias y facilitar la respiración nocturna.

Trasfondo anatómico de los ronquidos
El origen del ronquido en el caso de Andrews está vinculado a un tabique nasal desviado, condición que, de acuerdo con investigaciones, afecta hasta al 70% de la población y se asocia a problemas como ronquido, apnea del sueño o dificultades respiratorias.
En su experiencia, la asimetría nasal obliga a que una de sus fosas sea significativamente más estrecha que la otra, lo que complica la entrada de aire e induce a respirar por la boca. Así lo describió el profesor Andrews en Science Focus: “Los pacientes con tabique desviado suelen acabar respirando por la boca, lo que puede afectar la función pulmonar”.
Además, el experto en rinología enfatizó sobre la importancia de la respiración nasal, debido a su capacidad para filtrar y acondicionar el aire antes de llegar a los pulmones.

Funcionamiento y sensaciones con la tira nasal
La tira nasal que probó el autor de artículos académicos, se compone de una pieza curva de plástico rígido con imanes en los extremos, que se adhiere mediante pequeños imanes a ambos lados de la nariz, justo sobre las fosas nasales.
Mediante este mecanismo se levanta levemente las aletas nasales y genera una sensación de apertura de las vías respiratorias. Andrews calificó la experiencia como inusual, pero no incómoda, y notó una mejora inmediata en la facilidad para respirar.
Resultados nocturnos y monitorización del sueño
La primera noche de uso fue alentadora: Andrews no sintió molestias y su esposa, al renunciar a los tapones, se sorprendió por la ausencia de ruido. “No creo que hayas hecho ningún ruido”, le manifestó.
Pero la segunda noche evidenció la naturaleza variable de los resultados, dado a que Andrews experimentó una parálisis del sueño poco después de dormirse y, al día siguiente, su esposa le informó que el dispositivo no había cumplido su función. En cuanto a su propia percepción, el especialista no notó mejoras significativas en la calidad del reposo.
Para obtener datos objetivos, Andrews utilizó su reloj inteligente para monitorear el sueño durante el experimento. Las cifras revelaron una duración constante, inferior a seis horas por noche, tanto con como sin la tira nasal. Sin embargo, el reloj —sin ser un instrumento médico— registró 30 minutos adicionales de sueño REM y 20 minutos más de sueño profundo, junto a una ligera disminución en el tiempo despierto al emplear el dispositivo.

Pruebas adicionales con la actividad física y evidencias científicas
En busca de más pruebas, Andrews utilizó la tira nasal durante el ejercicio físico. Percibió una mayor facilidad para respirar, aunque no pudo comprobar un impacto directo en su rendimiento. Al correr, el sudor redujo la adherencia del dispositivo, provocando su desplazamiento y obligando a retirarlo antes de completar la sesión. Sin embargo, mientras permaneció en su lugar, la sensación de respiración despejada se mantuvo.
Desde la perspectiva clínica, Peter Andrews sostuvo que las tiras nasales pueden contribuir a mejorar el paso del aire por las vías respiratorias. Explicó en su informe para Science Focus que existen diferentes modelos —desde adhesivos externos hasta dispositivos internos insertables—, todos diseñados con el propósito de facilitar la respiración.
Aunque algunos estudios respaldan su capacidad para minimizar el ronquido, las evidencias sobre la mejora integral del descanso son dispares. Con respecto a esto, afirmó: “Si respiras por la nariz por la noche, en teoría, no deberías roncar”, matizando que la evidencia médica continúa siendo ambivalente respecto a la eficacia de estos productos.

La experiencia de Peter Andrews, recientemente publicada en el medio británico, finalizó con una apreciación mesurada: aunque la tira magnética no alteró la duración total de su sueño, los registros sugieren mejoras en las fases REM y profunda, mientras que la opinión de su esposa sobre los resultados resultó contradictoria y variante en cada noche.
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