Diego Mandinga (Facebook)
Diego Mandinga (Facebook)

Diego Mandinga, dueño de Mandinga Tatto, uno de los locales preferidos de los famosos a la hora de tatuarse y protagonista del ciclo conducido por la ex Bandana Lowrdez Fernández, sufrió un infarto y debió ser operado de urgencia.

José María Muscari, Carmen Barbieri, Coco Silly, el Mono de Kapanga y Roberto Piazza son algunas de las figuras que pasaron por el estudio de Diego para decorar su piel, incluso las intervenciones que varios de ellos se hicieron en el cuerpo formaron parte del ciclo que se emite por el Canal de la Ciudad y que el año pasado ganó el Martín Fierro de Cable a mejor programa de arte y tendencias.

El equipo de Mandinga Tattoo con el Martín Fierro
El equipo de Mandinga Tattoo con el Martín Fierro

Fue el mismo Diego quien les informó de sus problemas de salud a sus seguidores en las redes sociales, bajo el título "lo que no te mata te fortalece", y comenzó: "Me desperté (el lunes) como todos los días a las cinco de la mañana, les hice el desayuno a mis hijos y los llevamos con mi mujer a la escuela. Tempranito me seguí tatuando con mi amigo Seba y al terminar lo invité a almorzar frente al local. Al bajar las escaleras algo raro me empezaba a preocupar, me temblaban las piernas y empecé a ver borroso".

"Pensé que era porque había estado varias horas en una camilla con la cara tapada y escuchando música aislado del mundo, pero la cosa se empezó a poner peor al punto que deje a Seba sentado en la mesa del bar y como pude sin decirle nada a nadie llegué de vuela a Mandinga. Apenas entre a mi oficina donde estaba mi mujer y mi hijo un dolor que jamás viví se apoderó de mi pecho y parecía que todo se apagaba, me negué a que nadie llamara a una ambulancia por vergüenza a que me vean salir en camilla de mi propio lugar", agregó.

José María Muscari eligió Mandinga (Facebook)
José María Muscari eligió Mandinga (Facebook)

A pesar de que él no quería, no le dieron ("bola por suerte") y una médica le hizo un electro: "A medida que el papelito salía de la máquina, la doctora llamaba urgente pidiendo el traslado, yo totalmente boleado y con la presión baja y un dolor que no me dejaba respirar no tenía fuerzas para dar pelea y me resigné a acompañarlos no sin antes aclarar que de mi local salía caminando y no en camilla. Cuando subí a la ambulancia a todo lo que da con mi compañera agarrándome de la mano entendí que esto no era una boludez, en ese momento me vinieron a la cabeza mis amigos Cacha y Roberto que ambos murieron de un infarto en los últimos meses".

El tatuaje de Carmen Barbieri (Facebook)
El tatuaje de Carmen Barbieri (Facebook)

Diego pensó que "ese viaje podría ser el último", mientras, según contó, un dolor en el pecho "inaguantable" lo invadía: "Me trajeron al sanatorio y de la ambulancia directo a un shock room donde me pusieron una vía y pidieron quirógrafo urgente. Pedí que la dejen entrar a mi compañera para verla y tranquilizarla y fue inútil , la angustia me traicionó y en lo único que podía pensar es que no había tenido ni la oportunidad de despedirme de mis dos hijos".

"Sentía por primera vez en mi vida que me había llegado la hora y nada ni nadie podría torcer mi destino si así estaba escrito. Me subieron a una silla de ruedas y volvía a entrar a un frío quirófano después de años, en estos lugares entrás en bolas, sin armas para defenderte más allá de la fe", dijo, y destacó que uno de los médicos que lo atendieron dijo que veía sus programas de televisión: "Eso me hizo sentir más acompañado".

El Mono de Kapanga tatuándose (Facebook)
El Mono de Kapanga tatuándose (Facebook)

Finalmente, y casi sin dormirlo, le pusieron un catéter en el corazón: "No sé cuánto duro pero sabía que el resultado podría cambiarle para peor la vida de muchas personas por distintas razones y eso me angustiaba pero lo que me angustiaba de sobre manera era pensar que todos mis sueños tuviesen que terminar en un frío quirófano. Proyecté una vida llena de vida y de repente sin saber por qué todo se me daba vuelta en un minuto".

El susto fue grande, luego de la operación, "infinidad de pinchazos" y estudios. Ahora sigue interando: "Pero lo importante y no es algo menor es que estoy vivo y voy por más. El veredicto final me lo dieron esta mañana unos diez médicos que vinieron a contarme que había tenido un infarto.
Ellos se lo atribuyen a el estrés o angustia, yo sinceramente se lo atribuyo a un exceso de felicidad".

El golpe no logró vencerlo y cerró su mensaje para sus seguidores, con esperanza: "Tengo a la mejor mujer del mundo y a los dos mejores hijos.
A mi vieja y hermanos y a los amigos que realmente necesito tener. No soy de escribir cosas privadas pero quiero contarles mi historia por que uno proyecta pero el universo dispone y el universo considero que todavía soy más importante y útil en este plano. Una de las tantas historias con final feliz que se vive en este loco pero lindo mundo".

Mandinga Tatoo, el ciclo de Diego en el que muestra los tatuajes que él y su equipo hacen y del que participaron varios famosos, lleva ya varias temporadas en Canal de la Ciudad con la ex Bandana como anfitriona.

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