Desde hace un año más de 100 mil personas continúan sin acceso al agua potable en la región panameña de Azuero

Presidente Mulino dice que el problema es estructural y que no se va a resolver de hoy para mañana, “va a tomar tiempo”

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El río La Villa abastece el consumo humano y sirve para el riego agrícola y la ganadería. (Idaan)
El río La Villa abastece el consumo humano y sirve para el riego agrícola y la ganadería. (Idaan)

Desde hace un año más de 100 mil personas que habitan en la región de Azuero, en donde se ubican las provincias de Herrera y Los Santos, enfrentan una crisis hídrica por la contaminación del río La Villa, su principal fuente de abastecimiento de agua potable.

Una encuesta a 381 moradores de la región evidenció que el 85% atribuye esta situación a la existencia de granjas porcinas y vertederos.

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El impacto en la comunidad incluye la actual escasez del líquido y la desconfianza sobre su calidad, amén de lo que llaman falta de accionar de las autoridades gubernamentales.

Al respecto, el presidente José Raúl Mulino dijo que la escasez del líquido es un “problema estructural que no se va a resolver de hoy para mañana, va a tomar tiempo”.

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El mandatario descartó las constantes manifestaciones de las comunidades por la falta del servicio, al señalar que “producto de manifestaciones y malquereres no es que el agua va a llegar. Pueden hacer 100 manifestaciones más, y se los digo con toda honestidad, no va a ver agua”.

El presidente, José Raúl Mulino, dijo que a pesar de las manifestaciones el agua no depende de apretar un botón. EFE/ Bienvenido Velasco
El presidente, José Raúl Mulino, dijo que a pesar de las manifestaciones el agua no depende de apretar un botón. EFE/ Bienvenido Velasco

La presión sobre el río, de acuerdo al estudio Crisis hídrica en Azuero: contaminación del río La Villa y necesidad de educación ambiental, no respondió a un único foco, ya que esta se combinó con la expansión de las actividades agrícolas y ganaderas intensivas, el uso de agroquímicos, el crecimiento urbano cerca de las fuentes fluviales y la descarga de aguas residuales domésticas sin tratamiento.

El deterioro se agravó porque el río La Villa abastece el consumo humano, sirve para el riego agrícola, la ganadería, pesca y actividades de recreación de las comunidades cercanas a su cuenca.

La investigación, realizada por investigadores de los centros regionales de Azuero de la Universidad de Panamá y de la Universidad Especializada de las Américas, advirte que en las últimas décadas el ecosistema mostró señales crecientes de degradación por la acción humana.

El estudio indicó que un 74% de los encuestados identificó consecuencias directas como la escasez de agua potable y la pérdida de confianza en su calidad.

La investigación ubicó la crisis también en el plano de la salud, la economía y la vida comunitaria.

Mano de un niño africano bajo un grifo metálico oxidado con gotas de agua cayendo sobre la palma
El agua escasez en varias comunidades de todo el país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ministerio de Salud por su parte vinculó la afectación con cambios físico-químicos del agua, pérdida de biodiversidad acuática y proliferación de algas nocivas.

La revelación ministerial también mencionó lixiviados de vertederos a cielo abierto, porquerizas y posibles descargas industriales como factores asociados.

Los consultados señalaron como principales responsables a las explotaciones porcinas, los vertederos y las descargas residuales.

Para los autores del estudio esa percepción comunitaria refuerza la idea de que se trata de un problema sostenido en el tiempo y no de un episodio aislado.

La encuesta mostró que casi la mitad de los participantes, un 48%, consideró improbable una recuperación total del río La Villa.

Laa autoridades apuestan a una reestructuración del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales. (Idaan)
Laa autoridades apuestan a una reestructuración del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales. (Idaan)

El trabajo investigativo atribuyó ese escepticismo a una brecha de conocimiento sobre las fuentes de contaminación y sus efectos a largo plazo.

Según el trabajo, esa lectura social influye en la viabilidad de programas de saneamiento, educación ambiental y gestión integrada del recurso hídrico.

El texto del informe advirtió que, sin respaldo comunitario, las políticas de conservación pueden perder eficacia.

Al precisar los contaminantes más mencionados, el estudio registró que 41% citó coliformes y excremento animal, 35% apuntó a metales pesados y otros contaminantes, y 24% mencionó plaguicidas y residuos de fermentación.

Simultáneamente, se observa que el crecimiento demográfico y urbano en las cercanías al río condujo a un aumento en la descarga de aguas residuales domésticas sin tratamiento adecuado y la acumulación de residuos sólidos.

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