Carlos Rojas sobresale por sus diseños de realismo y Jasmine Rodriguez es experta en cover up, nueva escuela y realismo
Carlos Rojas sobresale por sus diseños de realismo y Jasmine Rodriguez es experta en cover up, nueva escuela y realismo

Concentrados en el armado del stand donde cientos de personas se detendrán para saludarlos y pedirles selfies, Jasmine y Carlos sonríen mientras hablan entre ellos y abren las valijas donde traen sus materiales. Ellos son los invitados de honor de la convención argentina de tatuajes más importante de Sudamérica. Él sobresale por sus diseños de realismo y ella es experta en cover up, nueva escuela y realismo.

El puesto con sus nombres está montado casi en el centro del Pabellón Ocre de La Rural donde en ese momento se ultiman los detalles para abrir las puertas e iniciar la 15º Tattoo Show. Alrededor, otros 299 espacios se ponen a punto poco antes del mediodía del viernes 8 de marzo.

Allí acomodan su equipo de trabajo y anticipan que no estarán solamente firmando autógrafos y posando para las fotos. Llegaron al país por primera vez para hacer lo que saben: tatuar. Mientras sacan los frascos de tintas, las máquinas, los afiches y los rollos de papel y films, cuentan que tuvieron un intento fallido de paseo: la tormenta de la noche anterior los obligó a interrumpir un tour, pero aseguran que no se quedarán con las ganas de conocer la cultura porteña.

"Voy a donde nos lleven para conocer más de esta hermosa ciudad. Por ahora vimos poco y es hermosa", dijo Jasmine a Infobae con su clásica sonrisa.

Jasmine es tatuadora, norteamericana y una de las estrellas del programa Tatto Nightmares junto a Big Gus y Tommy Helm (Maximiliano Luna)
Jasmine es tatuadora, norteamericana y una de las estrellas del programa Tatto Nightmares junto a Big Gus y Tommy Helm (Maximiliano Luna)

Jasmine Rodriguez es la popular estrella estadounidense que saltó a la fama por su destacado trabajo en el reality show americano Tattoo Nightmares. Nació hace 37 años en Yonkers, New York, y con apenas 15 arrancó su camino en el entonces masculino mundo del arte en la piel.

Su ingreso a Champion Tattoo, un reconocido estudio de su ciudad, no fue por casualidad. Llegó hasta allí decidida y sabiendo a qué dedicaría su vida: entró al local y preguntó al dueño si tenía algún puesto de trabajo disponible para ella. Así inició el camino, nada simple, que hoy la tiene en la cima.

"Llevo 22 años tatuando, pero pasó mucho tiempo para que se me respete por mi trabajo. Cuando empecé a trabajar este era un mundo muy cerrado. Era difícil para mí no solo por ser mujer sino por ser una mujer morena", recuerda la artista.

—¿En estos años qué cosas cambiaron?

Hoy siento que la gente me respeta y que me toma en serio, realmente. Y ello pasó a partir del reality, lo sé. Muchas cosas cambiaron para mí desde que mi trabajo se hizo público. Siento que desde entonces la gente comenzó a respetar mi trabajo y a verme por mi trabajo ¡y no por mis nalgas!

Jasmine posa con su primo y amigo Tito Suriñach, también tataudor (Maximiliano Luna)
Jasmine posa con su primo y amigo Tito Suriñach, también tataudor (Maximiliano Luna)

—Siendo este un espacio que siempre fue copado por hombres, ¿creés que actualmente se acepta de verdad a las tatuadoras?

—¡Sí! En los últimos 10 años el mundo cambió mucho al respecto y ahora las mujeres ponemos nuestra voz en todos los sectores. Definitivamente creo que la gente pone más atención al trabajo artístico de las mujeres, cosa que antes era más difícil imponer en el mundo del tatuaje.

Jasmine saluda a las mujeres que están alzando su voz en Argentina y retoma en su memoria el camino que debió sortear: "¡Cuando empecé a trabajar en un estudio mis compañeros me pedían que les sirviera el café!", cuenta entre risas la artista consagrada.

En Tattoo Nightmares, Jasmine es una de las tatuadoras —la acompañan Big Gus y Tommy Helm— que tienen la difícil misión de arreglar (hacer cover, en la jerga) tatuajes que detrás tienen historias desopilantes, las cuales son contadas por las personas que durante años llevaron un tatuaje que los avergüenza. Muchos de ellos fueron realizados tras una noche de excesos y otros fueron una apuesta. Todo eso se ve en una graciosa dramatización.

“En los últimos 10 años el mundo cambió mucho y ahora la gente pone más atención al trabajo artístico de las mujeres, cosa que antes era más difícil imponer en el mundo del tatuaje”
“En los últimos 10 años el mundo cambió mucho y ahora la gente pone más atención al trabajo artístico de las mujeres, cosa que antes era más difícil imponer en el mundo del tatuaje”

"Hice muchísimos tatuajes en el programa, muchos diseños para tapar muchos desastres porque la mayoría de ellos fueron historias muy locas, pero hubo uno que me quedó muy marcado y es el que le hice a un chico que había estado preso muchos años. Me pidió que le diseñara una bota porque esa bota ¡era su única posesión en el mundo! ¡Era su única pertenencia! —se emociona con el recuerdo—. Con ese tatuaje él quiso  representar y recordar la humildad y que siempre será una persona humilde. ¡Ese me afectó mucho! ¡Realmente me emocionó", dijo.

—¿Cuál es el tatuaje en tu piel que al verlo también te emociona?

—¡Este es mi tatuaje sentimental! (muestra un símbolo en su antebrazo). Es mi tatuaje de Tattoo Nightmares. Los tres tatuadores del programa decidimos hacernos el mismo. ¡Y también este! (señala una mini montaña en otra parte de su brazo y se tienta de risa) ¡Es el Macchu Picchu! ¡Me lo tatuó él! (señala a Tito Suriñach, su primo, que tiene unas líneas de puntos también en el antebrazo).

El tatuaje de ambos simboliza el momento especial que representó para ellos su paso por Perú y la Ciudad Sagrada de los Incas. "Estuvimos allí hace unos meses", cuenta, mientras Tito, también tatuador, brinda más detalles: "¡Nos hicimos mutuamente un tatuaje arriba del Machu Picchu! Estábamos emocionados por estar ahí, sacamos la máquina y nos lo hicimos, pero nos vieron y nos obligaron a bajar".

Los primos ríen con complicidad: "¡Quedó chiquitito! ¡El mío es una pequeña montañita y el de él es casi una línea!", se burla la divertida mujer.

Jasmine posa con su primo y amigo Tito Suriñach, también tatuador (Maximiliano Luna)
Jasmine posa con su primo y amigo Tito Suriñach, también tatuador (Maximiliano Luna)

Al cerrar la entrevista, Jasmine comparte una reflexión sobre el camino que recorrió y el camino que deja despejado a las que siguen.

"En este trabajo siempre se está aprendiendo, a veces cayendo pero siempre tomando impulso para salir adelante, mejorando las técnicas porque cada vez hay más talentos y sube el nivel de los artistas en todo el mundo. Por eso, les digo a quienes desean seguir este trabajo que lo hagan y que no acepten que nadie les diga que no lo pueden hacer. ¡Sigan trabajando porque como en cualquier profesión a esto también hay que dedicarle tiempo y trabajo!".

"En Ink Master no la pasé nada bien"

Carlos Rojas es uno de los referentes del estilo realista a nivel mundial y se hizo conocido luego de participar en la novena temporada del primer reality estadounidense, cuyo desafío es diseñar y tatuar contra reloj trabajos que en la vida real requieren varias horas y sesiones de trabajo.

Pese a haber durado solo tres episodios, logró imponerse por su estilo y compartir trabajo al lado de otros prestigiosos artistas. Además, realiza diseños exclusivos para una marca de ropa.

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

—¿Cómo fue tu experiencia en Ink Master?

—¡Estuvo bien! Llegué con mucha expectativa, pero no fue lo que esperaba porque detrás de cámara se hacen muchas cosas para jugar con la mente de uno y hacer todo más dramático…

—¿Entonces no estuvo del todo buena?

—¡No estuvo tan bueno porque estuve solamente tres episodios y me echaron! (se ríe) El trabajo allí era raro por el corto tiempo en el que exigían cumplir con todo. Lo que mostré ahí siento que no fue realmente el trabajo que puedo hacer en mi estudio, con el tiempo necesario, sin presión, sin tiempo establecido… Es muy diferente a mi trabajo normal, a mi trabajo real.

Carlos cuenta que los "lienzos", como les dice el conductor del reality, Dave Navarro, son personas que voluntariamente se anotan en el programa para ser tatuadas, y aunque piden ser convocadas para determinados estilos o diseños, lo que les toca, les toca… Y eso puede generar conflictos.

Así tatúa Carlos Rojas. Realismo con mayúsculas
Así tatúa Carlos Rojas. Realismo con mayúsculas

"Tras cada desafío había un ganador y el ganador podía elegir a un cliente, cliente que llegó porque unos días antes se convocó a personas para ser tatuadas gratis… ¡Pero tatuadas con lo que sea!", explica, y continúa: "En el programa el ganador del desafío del día debía elegir a uno de esos clientes y quizás sabíamos qué esperaba, pero los demás eran clientes en el aire ¡que no sabían quién ni qué les iban a tatuar!".

Analizando su experiencia admite que "fue muy diferente a la experiencia normal de hacer un tatuaje porque la gente iba solo por tener un tatuaje gratis y entonces aprovechaban para pedir 10 mil cosas a la vez… ¡Y no daba el tiempo para lo que pedían! ¡Llegaron a pedirme que les tatuara el brazo entero en 5 horas! Y en 5 horas, que es el tiempo que nos daban para diseñar y terminar un tatuaje, no se puede, no es real. Al menos yo no trabajo así. Me tomo mi tiempo y hago mi trabajo bien hecho, pero allí nos daban un tiempo tan limitado que lo hacía completamente irreal".

Carlos también fue convocado a ser una de las estrellas de la última edición del Tattoo Show, de la que había escuchado que era "la convención más grande de Sudamérica".

Carlos Rojas compartió en sus redes el tatuaje que realizó en Buenos Aires.

"Escuché muy buenas críticas de esta convención, por eso cuando me invitaron a venir no lo dudé. Además, se convirtió en la primera vez que asisto a una convención en esta parte del continente, es mi primera vez en Sudamérica", dice, y admite que, pese a conocer muy poco de la ciudad de Buenos Aires, lo poco que vio le gusta.

"Me gusta todo lo que conocí de Buenos Aires, al menos lo que duró el tour que fue cancelado por la tormenta", recuerda, y se ríe porque la lluvia de la noche anterior los sorprendió en medio de un recorrido por el centro porteño que incluyó la Casa Rosada.

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

Finalmente, y mientras se junta la gente que lo espera para tomarse una fotografía con él, Carlos cuenta que está feliz porque hará los tatuajes que más le gusta hacer en Buenos Aires y que tiene su agenda completa.

"Haré unos diseños de realismo, que es mi estilo preferido, sea en blanco y negro o en color. Me gusta tomar una foto y estamparla en la piel o hacer animales y ese tipo de diseños… Esta tarde me toca una foto del rapero Tupac. Mañana un diseño con rosas en blanco y negro junto a un reloj y otras cosas variadas. Para el domingo no sé aún… Vine a tatuar, a hacer lo que más me gusta", finaliza.

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