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Hackean Click to Pay, la app de oración del Papa: expuso datos de miles de usuarios en el mundo

El fallo habilitaba a cualquier cuenta con sesión iniciada a enumerar registros y extraer datos sin técnicas avanzadas

El incidente de Click to Pray muestra que instituciones globales también fallan en ciberseguridad elemental - crédito Red Mundial de Oración
El incidente de Click to Pray muestra que instituciones globales también fallan en ciberseguridad elemental - crédito Red Mundial de Oración
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Una grave brecha de seguridad acaba de poner en jaque la privacidad de miles de fieles y trabajadores del Vaticano. La aplicación oficial de oración del Papa, Click to Pray, ha dejado expuestos los datos personales de más de 700.000 usuarios durante al menos siete meses.

De acuerdo con lo revelado por el hacker ético BobDaHacker. Nombres, apellidos, correos electrónicos y países de residencia quedaron accesibles para cualquier usuario con conocimientos básicos, dejando en evidencia fallos críticos en el desarrollo y la gestión de la ciberseguridad de la plataforma.

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Ni siquiera instituciones con gran visibilidad y recursos están exentas de cometer errores elementales de seguridad digital. El caso resalta la necesidad de mantener políticas estrictas de protección de datos y de responder con agilidad a las alertas de la comunidad de ciberseguridad, especialmente cuando el objetivo es conectar a personas en torno a la fe y la confianza.

La app oficial de oración dejó accesibles nombres, correos y países durante meses por una falla de permisos, según un hacker ético, un caso que reabre el debate sobre estándares mínimos de protección en plataformas de alta visibilidad - REUTERS/Yara Nardi
La app oficial de oración dejó accesibles nombres, correos y países durante meses por una falla de permisos, según un hacker ético, un caso que reabre el debate sobre estándares mínimos de protección en plataformas de alta visibilidad - REUTERS/Yara Nardi

Cómo fue posible la filtración

La vulnerabilidad, descrita como una “referencia insegura a un objeto directo” (IDOR), permitía que cualquier usuario que iniciara sesión pudiera, a través de un sencillo script, recorrer la base de datos y copiar la información personal de todos los perfiles registrados. No era necesario vulnerar sistemas complejos ni tener habilidades avanzadas: bastaba con aprovechar un fallo básico en la validación de sesiones.

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Pese a que la alerta llegó al Vaticano y a la agencia encargada del desarrollo en enero, pasaron siete meses sin respuesta ni acción correctiva. Solo después de que el fallo se hiciera público, la brecha fue cerrada, aunque sin agradecimientos ni reconocimiento oficial al hacker ético que alertó del problema.

El caso Click to Pray deja claro que la privacidad y la seguridad deben estar en el centro de cualquier iniciativa digital, especialmente cuando se trata de plataformas asociadas a valores como la fe y la confianza. Un error en la gestión de permisos puede dejar expuestos a miles de usuarios, dañar la reputación institucional y poner en riesgo la identidad digital de la comunidad.

La alerta llegó en enero y la corrección tardó siete meses, según el reporte del investigador - crédito Play Store
La alerta llegó en enero y la corrección tardó siete meses, según el reporte del investigador - crédito Play Store

La influencia de la tecnología en la Iglesia y la inclusión digital

Más allá de los riesgos, la tecnología también está abriendo oportunidades inéditas para la inclusión y la conexión global. Un ejemplo es la reciente incorporación de la inteligencia artificial para traducir misas en la Basílica de San Pedro. Desde hace un par de meses, los asistentes a las celebraciones del Papa León XIV pueden acceder a traducción simultánea en 60 idiomas en tiempo real, directamente desde sus dispositivos móviles.

Este avance es posible gracias a Lara, una IA de traducción desarrollada por Translated, que combina modelos de lenguaje avanzados con la colaboración de traductores humanos. Los asistentes solo deben escanear un código QR para recibir la liturgia traducida, ya sea por texto o audio, sin la necesidad de instalar aplicaciones adicionales.

La adopción de herramientas de traducción y la expansión de plataformas conectadas amplían el alcance global, pero también elevan exigencias de gobernanza y respuesta ante incidentes, un equilibrio clave para mantener confianza y participación - REUTERS/Amanda Perobelli/File Photo
La adopción de herramientas de traducción y la expansión de plataformas conectadas amplían el alcance global, pero también elevan exigencias de gobernanza y respuesta ante incidentes, un equilibrio clave para mantener confianza y participación - REUTERS/Amanda Perobelli/File Photo

La magnitud de la solución, que integra retroalimentación continua y adapta matices culturales, convierte a la Basílica de San Pedro en un ejemplo global de inclusión digital. El sistema no solo elimina barreras idiomáticas, también democratiza el acceso a los oficios religiosos para peregrinos, turistas y comunidades lingüísticas minoritarias de todo el mundo.

La llegada de la inteligencia artificial y otras innovaciones digitales al ámbito religioso refuerza el carácter global de la Iglesia y la coloca a la vanguardia en la adopción de soluciones tecnológicas. El acceso a la traducción en tiempo real en las misas, así como la creciente digitalización de servicios y contenidos, muestra cómo la tecnología puede ser una aliada para la participación activa y la inclusión.

El caso de la vulnerabilidad en Click to Pray y la apuesta por la IA en las misas del Vaticano reflejan los desafíos y las oportunidades que conviven en la transformación digital actual. La protección de los datos, la respuesta ágil ante incidentes y la integración responsable de la tecnología serán claves para que la fe y la innovación caminen juntas hacia una comunidad más segura, conectada y diversa.

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