Qué pasa si me conecto a un WiFi público: pueden robar mi información o no

Las redes WiFi públicas no piden contraseña para conectarse, y eso es exactamente lo que las puede hacer vulnerables

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Un hombre de perfil trabaja en un portátil en un restaurante; la pantalla muestra un candado rojo, un triángulo de advertencia amarillo y un icono de WiFi con alerta.
Conectarte expone tu información a atacantes sin que lo notes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Conectarse al WiFi del café o el aeropuerto parece inofensivo. No lo es: cada vez que te conectas, abres una puerta que un atacante puede cruzar sin que te des cuenta.

Las redes WiFi públicas como las de restaurantes, hoteles, aeropuertos, bibliotecas o tiendas tienen una característica que las hace útiles y peligrosas al mismo tiempo: no requieren autenticación para conectarse. Cualquiera puede unirse. Eso incluye a personas con intenciones maliciosas.

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Según Kaspersky, empresa especializada en ciberseguridad, la ausencia de requisitos de autenticación es exactamente lo que convierte estas redes en un blanco atractivo para los atacantes.

Vista de espaldas de un adulto sujetando un móvil con WiFi y Bluetooth desactivados en pantalla, frente a un centro comercial concurrido. Íconos de hackers y advertencias flotan alrededor.
Las redes WiFi públicas son convenientes, pero esa misma apertura las hace vulnerables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sin una contraseña que filtre quién entra y quién no, un hacker puede unirse a la misma red que tú y operar desde ahí sin levantar sospechas.

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Cómo roban tu información sin que lo notes

El método más frecuente con el que roban tu información sin que lo notes se llama ataque de intermediario, conocido en inglés como man-in-the-middle. dispositivo habla directamente con el punto de acceso WiFi. En un ataque de intermediario, un hacker se interpone entre los dos.

Crees que estás enviando información al servidor del banco o al correo, pero en realidad se la estás mandando al atacante, que luego la reenvía para que no notes nada raro.

Vista sobre el hombro de una persona sujetando un smartphone con el logo de WiFi en la pantalla y el símbolo de señal inalámbrica sobre él, en un aeropuerto.
El robo más común en redes abiertas es el ataque de intermediario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con ese acceso, el hacker puede capturar correos electrónicos, datos de tarjetas de crédito y contraseñas de todo tipo: las del trabajo, las del banco, las de las redes sociales. Y una vez que las tiene, puede usarlas cuando quiera, desde donde quiera.

El riesgo no termina ahí. Los hackers también pueden distribuir malware a través de redes WiFi no seguras. Si tu dispositivo tiene activada la opción de uso compartido de archivos en red, un atacante puede instalar software malicioso en tu equipo sin que hagas clic en nada sospechoso.

Algunos van más lejos: logran intervenir el punto de conexión y mostrar una ventana emergente falsa que simula ser una actualización de software. Si la aceptas, el malware entra.

Primer plano de una persona sosteniendo un teléfono móvil con el logo de WiFi en la pantalla azul, en la sala de espera de un aeropuerto con gente borrosa al fondo.
Las redes abiertas también son un canal para instalar malware en tu dispositivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué puedes hacer para protegerte

Algunas medidas que pueden poner en práctica para protegerte al momento de usar una red WiFi pública son:

  • Usa una VPN. 

Una red privada virtual cifra todo el tráfico que sale de tu dispositivo. Aunque un hacker logre interceptar tu conexión, los datos que capture serán ilegibles. Es la medida más efectiva cuando necesitas conectarte a redes públicas.

  • Verifica que los sitios usen HTTPS. 

La “S” al final indica que la conexión está cifrada. Si ingresas contraseñas o datos personales en un sitio que solo muestra “HTTP”, esa información viaja sin protección. Muchos sitios permiten forzar siempre la versión segura desde su configuración.

  • Desactiva el uso compartido de archivos. 

Cuando estás en una red pública, no necesitas compartir nada con nadie. Desactiva esa función desde la configuración de tu sistema operativo antes de conectarte.

Una persona de espaldas usa su laptop, mostrando el logo "Public Wi-Fi". Está en una mesa de madera con café y pasteles, en un restaurante con más gente.
Una VPN protege tus datos cifrando toda la información que envías. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Apaga el WiFi cuando no lo uses. 

Aunque no estés navegando, tu dispositivo sigue enviando señales a las redes cercanas. Desactivar el WiFi cuando no lo necesitas reduce esa exposición y, de paso, ahorra batería.

  • Ten un antivirus activo. 

Una solución de seguridad actualizada puede detectar malware en tiempo real, incluso si llegó a tu equipo sin que lo notaras.

Roban o no mi información al usar una red WiFi pública

Conectarse a un WiFi público no es un error en sí mismo. El error es hacerlo sin precauciones. Entender cómo funcionan estos ataques es el primer paso para no convertirte en una estadística más de robo de datos.

La próxima vez que veas una red abierta con nombre genérico en un lugar público, pregúntate quién más está conectado ahí, y si vale la pena el riesgo.

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