Desempleo por la IA: experto cree que es un mito de ‘marketing’ el fin del trabajo humano

Un científico de la Universidad de Nueva York analiza el auge de despidos en grandes tecnológicas como Meta

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Personas afectadas por el desempleo debido a la automatización y el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
No es la IA, son los negocios: expertos cuestionan el alarmismo sobre el desempleo masivo por automatización – (Imagen Ilustrativa Infobae)

El temor a que la inteligencia artificial provoque una ola de desempleo masivo se ha instalado en el debate público y empresarial, alimentado por titulares alarmistas y por decisiones recientes de grandes compañías que justifican despidos señalando la automatización.

Sin embargo, Gary Marcus, científico cognitivo y profesor de la Universidad de Nueva York, desafía este discurso y sostiene que la narrativa de la IA como destructora de empleos es más un mito de marketing que una realidad fundamentada en los hechos.

La relevancia de este planteamiento radica en que, mientras muchas voces advierten sobre el fin del trabajo humano, Marcus argumenta que las empresas tecnológicas están utilizando a la IA como “tapadera” para justificar reestructuraciones internas, problemas económicos o la corrección de plantillas sobredimensionadas.

Circuito integrado de procesador con luces que representan el funcionamiento de la inteligencia artificial. Elemento central en el desarrollo de computadoras y la informática actual. (Imagen ilustrativa Infobae)
El verdadero reto de la IA en el trabajo: menos desempleo, más presión y erosión del tiempo libre - (Imagen ilustrativa Infobae)

Según el experto, la inteligencia artificial dista mucho de ser una fuerza capaz de reemplazar a los trabajadores en todos los sectores y, en muchos casos, su impacto en el mercado laboral es más limitado y matizado de lo que se suele presentar.

El mito de la IA como amenaza laboral

Marcus, reconocido por su visión crítica sobre la exageración de las capacidades actuales de la inteligencia artificial, explica que la idea de una IA general capaz de ejecutar cualquier tarea (y, por ende, de dejar a millones sin empleo) aún está lejos.

Muchas empresas han aprovechado el auge de la IA para asociar despidos a procesos de automatización, pero, de acuerdo con el investigador, en la mayoría de los casos existen razones subyacentes no tecnológicas: ajustes financieros, cambios estratégicos o la corrección de contrataciones excesivas en años anteriores.

No niega el avance de la automatización en ciertos sectores, pero subraya que la mayoría de los despidos masivos recientes en compañías como Google, Microsoft o Amazon tienen poco que ver con la implementación real de inteligencia artificial y mucho más con decisiones de negocio y gestión.

Un joven con expresión triste, llorando, sostiene una carta de despido y una caja con objetos personales en una oficina moderna. Robots humanoides trabajan en escritorios a su alrededor.
La automatización exige presencia humana para supervisar y validar procesos, aumentando la intensidad laboral y restringiendo nuevas oportunidades en vez de provocar un colapso del empleo - (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué muestran los datos sobre el trabajo en la era de la IA?

La visión de Marcus es respaldada por estudios recientes como el “State of the Workplace 2026” de Productivity Lab (ActivTrak), que revela que el uso de IA en el entorno laboral ha provocado un aumento en la carga de trabajo de los empleados, especialmente durante los fines de semana, y una reducción de los períodos de descanso.

Lejos de liberar tiempo y reducir el estrés, la automatización está desdibujando los límites entre la vida personal y profesional, exigiendo la supervisión y validación de los resultados generados por los sistemas inteligentes.

Aunque la IA permite completar tareas con mayor rapidez, también incrementa la intensidad y el volumen de trabajo. El informe evidencia que los empleados ahora dedican un 46% más de tiempo productivo los sábados y un 58% más los domingos que hace tres años, con jornadas fragmentadas y presión por mantenerse “siempre conectados”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El fenómeno de la automatización requiere regulación y adaptación, priorizando el equilibrio entre eficiencia, descanso y bienestar en la era digital - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis de Anthropic, desarrolladora de IA y creadora del modelo Claude AI, muestra que cerca del 90% del código generado en la empresa es producto de la automatización, pero esto no ha provocado una eliminación masiva de empleos. Lo que sí se observa es una ralentización en la creación de nuevos puestos y una restricción de oportunidades para jóvenes y profesionales en etapa inicial.

Curiosamente, los perfiles más expuestos a la automatización son aquellos con mayor formación y salarios más altos, como programadores, abogados y analistas financieros, mientras que los trabajos manuales muestran una exposición mucho menor.

Para Marcus y otros expertos, el reto de la IA no es el desempleo inmediato, sino la gestión del tiempo y el bienestar laboral. La automatización, lejos de reemplazar totalmente a los trabajadores, exige su presencia para supervisar, corregir y validar los procesos automatizados. El resultado es una erosión del tiempo libre y un aumento de la presión para estar disponibles fuera del horario convencional.